Podemos apunta a Sánchez por el caso Koldo, mientras Sumar cierra filas con el PSOE

Los exsocios del Gobierno de los socialistas aseguran que es "inverosímil" que el presidente no conociera las presuntas "actuaciones corruptas de Ábalos" y exigen más explicaciones.
Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social; e Ione Belarra, ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030 y secretaria general de Podemos. / RR SS.
Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social; e Ione Belarra, ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030 y secretaria general de Podemos. / RR SS.

Podemos ha intensificado su crítica hacia el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el PSOE, en relación al escándalo conocido como el caso Koldo. Según la formación liderada por Ione Belarra, es “inverosímil” que Sánchez y la dirección socialista no tuvieran conocimiento de los presuntos actos de corrupción vinculados a José Luis Ábalos, exministro y una de las figuras más cercanas al presidente. En este sentido, Podemos ha exigido que se den “muchas más explicaciones” sobre el asunto, mientras acusa a sus exsocios del PSOE de intentar aislar y “encapsular” el caso.

El coportavoz de Podemos, Pablo Fernández, ha sido uno de los más duros al referirse a la situación. Durante una rueda de prensa, Fernández subrayó que Ábalos no era “una persona cualquiera”, destacando su papel como secretario de Organización del PSOE y número tres del partido. “Fue la mano derecha de Pedro Sánchez y su íntimo colaborador”, recordó, insistiendo en que resulta poco creíble que altos cargos del PSOE desconocieran lo que estaba ocurriendo. Además, calificó el intento de aislar el caso a Ábalos como un “cordón de seguridad” que busca evitar que el presidente tenga que dar explicaciones más profundas.

Fernández también calificó el caso Koldo como un ejemplo de corrupción “sistémica” que afecta tanto al PSOE como al Partido Popular (PP), y exigió la devolución “hasta el último céntimo del dinero que se ha robado”. Según el dirigente de Podemos, los hechos son especialmente graves porque ocurrieron durante la pandemia, cuando “unos intentaban proteger la vida de la gente, mientras otros hacían negocios turbios y corruptos”.

El partido morado ha dejado claro que, si se comprueba la vinculación de Ábalos con actividades corruptas, las responsabilidades deberán asumirse “al máximo nivel”, en una advertencia que apunta directamente hacia Pedro Sánchez. Podemos mantiene firme en que este caso no puede ser tratado como un incidente aislado, sino que refleja un problema estructural de corrupción en el PSOE. Fernández también aprovechó para criticar al PP, que este lunes presentó una querella contra el PSOE en la Audiencia Nacional. “El PP no puede dar lecciones de corrupción cuando es el partido más corrupto de la historia”, afirmó Fernández, calificando su postura como “bochornosa”.

Sumar cierra filas en torno a Sánchez

Por su parte, Sumar, el socio minoritario del Gobierno de coalición, ha adoptado una postura completamente diferente. La formación liderada por Yolanda Díaz ha respaldado al presidente Sánchez, afirmando que “ha dado las explicaciones que tenía que dar” sobre el caso Koldo. Según el portavoz de Sumar, Ernest Urtasun, no existen razones para sospechar que el presidente tuviera conocimiento de los actos vinculados a Ábalos, a pesar de la decisión de apartarlo de su cargo en el Ejecutivo y en el PSOE.

Durante una rueda de prensa, Urtasun insistió en que el caso debe investigarse “hasta el final” y que se deben “depurar todas las responsabilidades”, pero enfatizó que no ve motivos para involucrar directamente a Sánchez. Además, defendió la potestad del presidente para reorganizar su Gobierno como lo hizo en el pasado, restando importancia a la salida de Ábalos del Ejecutivo y del partido.

Mientras que Podemos exige transparencia total y apunta hacia el presidente como posible responsable, Sumar se alinea con el PSOE para proteger la figura de Sánchez y evitar un desgaste político que podría desestabilizar al Ejecutivo.

El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, miembro de Sumar, reiteró en una entrevista televisiva que su formación estará “vigilante” para asegurar que las responsabilidades sean asumidas “de principio a fin”. Según Bustinduy, la ciudadanía española “no entendería otra cosa” que no fuera una investigación exhaustiva del caso, aunque desde Sumar no se señala directamente al presidente como responsable.

Este posicionamiento contrasta con el de Podemos, que advierte sobre el riesgo de que el caso Koldo termine socavando la credibilidad del Gobierno si no se asumen las responsabilidades pertinentes. @mundiario

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