Un periodista opositor detenido y una crisis internacional: ¿Qué está pasando en Bielorrusia?

Roman Protasevich, periodista detenido en Bielorrusia, en un vídeo difundido en redes sociales. / Telegram.
Roman Protasevich, periodista detenido en Bielorrusia, en un vídeo difundido en redes sociales. / Telegram.
El régimen bielorruso forzó el desvió de un vuelo comercial para detener a Roman Protasevich. EE UU y la UE preparan sanciones, mientras Rusia arropa a Aleksandr Lukashenko.
Un periodista opositor detenido y una crisis internacional: ¿Qué está pasando en Bielorrusia?

La escandalosa detención del periodista disidente bielorruso Roman Protasevich ha desatado una crisis internacional. El régimen bielorruso forzó el pasado domingo 23 de mayo el desvió de un vuelo comercial que viajaba desde Grecia a Lituania con un objetivo: detener al prominente opositor, una de las voces fuertes contra el líder autoritario Aleksandr Lukashenko.

Repasamos las claves del escándalo que mantiene en jaque a  Bielorrusia:

¿Quién es Roman Protasevich?

El periodista, de 26 años, es un firme opositor al régimen de Aleksandr Lukashenko y uno de los organizadores de las fuertes protestas que tuvieron lugar el año pasado en el país contra el fraude en las elecciones presidenciales. Protasevich fue director y uno de los fundadores de Nexta y Nexta Live, dos conocidos e influyentes canales de Telegram (con base en Polonia), utilizado por la oposición y la sociedad civil durante las manifestaciones por la democracia.

El activista vivía en Lituania desde 2019, donde se le ha concedido asilo político, y ha sido acusado de “organización de disturbios y acciones colectivas que vulneran gravemente el orden público” y de “cometer acciones deliberadas destinadas a incitar la enemistad social” en Bielorrusia. El pasado noviembre fue incluido por los servicios secretos bielorrusos en la lista de personas involucradas en actividades terroristas. 

En el exilio, el reportero seguía formando parte de la red de Telegram, ahora desde la publicación Belamova.  

 

El polémico desvío del vuelo 

El avión en el que viajaba Protasevich junto a su novia y otros 170 pasajeros de 12 nacionalidades, fue obligado a aterrizar de emergencia tras recibir la notificación de las autoridades bielorrusas de una “potencial amenaza de seguridad” a bordo. La aeronave de Ryanair, un Boeing 737-800, que volaba desde Atenas (Grecia) a Vilna (Lituania), fue escoltada a tierra por un caza de combate por orden directa del presidente bielorruso, de acuerdo con la información entregada por el servicio de prensa de Lukashenko. 

Las autoridades bielorrusas detuvieron al periodista apenas aterrizar en Minsk. Los pasajeros permanecieron casi siete horas en el aeropuerto antes de reemprender el viaje con dirección a la capital lituana, luego de que los servicios especiales bielorrusos informaran que no encontraron explosivos en el aparato.  

Lukashenko ha defendido, tres días después del inaudito arresto, que el desvío del avión y la detención del periodista estaban “justificados”, ya que realmente había habido una amenaza de bomba. El dictador ha insistido en que Protasevich había estado "tramando una rebelión"  y que las medidas ordenadas por su Gobierno “respetan el derecho internacional”.  


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Indignación internacional 

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, entre tanto, ha definido el hecho como un “secuestro” y un suceso “inaceptable”, al tiempo que ha advertido a Bielorrusia de que su comportamiento “escandaloso e ilegal” tendrá “consecuencias”. 

La OTAN ha exigido que este “serio y peligroso incidente” sea investigado urgentemente, pues ha afectado a una aerolínea europea (Ryanair es irlandesa) que cubría el trayecto entre dos capitales de la UE: Atenas y Vilna.

Estados Unidos ha anunciado este viernes que impondrá una serie de sanciones contra Bielorrusia por el desvío del avión, y que prepara, junto a la Unión Europea, “una lista de sanciones selectivas contra miembros clave del régimen de Lukashenko”.

“El desvío forzoso por parte de Bielorrusia, con falsos pretextos, de un vuelo comercial de Ryanair que circulaba entre dos estados miembros de la Unión Europea” y el arresto del periodista Roman Protasevich “constituyen un desafío directo a las normas internacionales”, ha subrayado la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki.
En la misma línea se han expresado el Grupo de los Siete (G7), los países más industrializados. “Esa acción puso en peligro la seguridad de los pasajeros y la tripulación del vuelo. También fue un ataque serio a las reglas de aviación civil”, expone el comunicado firmado por los ministros de Exteriores de Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, el Reino Unido y Estados Unidos, en el que también advierten sobre nuevos castigos. 

 

Los cargos que enfrenta Protasevich

La líder opositora bielorrusa Svetlana Tikhanovskaya ha denunciado que  Protasevich incluso podría enfrentar la pena de muerte en Bielorrusia al ser considerado un "terrorista". 

Los padres del joven de 26 años han pedido a la comunidad internacional que actúen ante el hecho, ya que temen por la vida de su hijo. “Les ruego: ayúdenme a liberar a mi hijo. No sabemos dónde le tienen, es una situación desesperada”, se ha lamentado Natalia Protasevich. 

Un día después del arresto, se ha difundido en redes sociales un vídeo de Protasevich, en el que asegura que se encuentra "bien", niega que tenga problemas de salud y confiesa sus presuntas actividades delictivas para cooperar con la investigación. El vídeo, al parecer, se ha filtrado desde un canal de Telegram progubernamental.

 

"El video de Roman Protasevich hace que la visualización sea profundamente angustiosa. Como periodista y apasionado creyente de la libertad de expresión, pido su liberación inmediata. Las acciones de Bielorrusia tendrán consecuencias", ha respondido el primer ministro británico, Boris Johnson, al clip.

Rusia, un aliado para Aleksandr Lukashenko

Mientras Occidente se mueve para imponer más sanciones al régimen bielorruso, el Kremlin ha aprovechado la oportunidad para estrechar relaciones con el país, un vecino incómodo, considerado como la “última dictadura de Europa”. Este viernes, el presidente ruso Vladimir Putin y Alexander Lukashenko han protagonizado una reunión para “abordar nuevas vías de cooperación económica y estrechar vínculos”. @mundiario

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