El pacto con Irán abre la puerta a una nueva era en Oriente Próximo, según 'El País'

Hasan Rohaní, presidente de Irán.
Hasan Rohaní, presidente de Irán.

El acuerdo supone la suspensión del enriquecimiento de uranio por encima del 5% y la eliminación del ya enriquecido al 20%. Teherán acepta más control sobre sus instalaciones.

El pacto con Irán abre la puerta a una nueva era en Oriente Próximo, según 'El País'

El acuerdo alcanzado en Ginebra entre Irán y las seis grandes potencias va mucho más allá de frenar la expansión del programa nuclear iraní por primera vez en casi una década. Según interpreta el influyente diario El País, de llegar a buen puerto, ese “plan de acción” abriría la puerta a una nueva relación de fuerzas en Oriente Próximo. ¿Estamos ante una nueva era? Estamos sólo al principio de un largo y difícil camino que habrá que evaluar dentro de seis meses, el plazo que los negociadores se han dado para cerrar el contencioso. Sólo si se logra, el paso dado hoy será de verdad el inicio de una nueva relación de Irán con el mundo.

El acuerdo supone la suspensión del enriquecimiento de uranio por encima del 5% y la eliminación del ya enriquecido al 20%. Teherán acepta más control sobre sus instalaciones nucleares.

“Es un avance muy significativo para el desarrollo de nuestras relaciones de una forma más constructiva”, aseguraba el comunicado conjunto leído de madrugada por la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, quien ha coordinado las negociaciones con Teherán en nombre de las seis grandes potencias.

A su lado, los ministros de Exteriores de Irán, Estados Unidos, China, Rusia, Reino Unido, Francia y Alemania no ocultaban su satisfacción después de cuatro días de intensos intercambios, por tercera vez en dos meses. A pesar de todas las cautelas, el momento estaba imbuido de cierto carácter histórico. Pocos pactos reúnen a ocho ministros de ese calibre y hacía mucho que no había una buena noticia en Oriente Próximo.

El regreso de Irán a la arena internacional
Estamos ante el regreso de Irán a la arena internacional después de 35 años de marginación. La retórica antioccidental que trajo la revolución islámica, pero sobre todo la toma de la embajada estadounidense, abrieron una brecha que ha marcado las relaciones de Teherán con el mundo y su falta de ellas con EEUU. También la desconfianza recíproca que ha alentado las sospechas sobre un programa nuclear que los iraníes -añade El País- mantuvieron secreto durante dos décadas y que ha motivado gravosas sanciones económicas y financieras, e incluso el riesgo de un nuevo conflicto militar.

 

El pacto con Irán abre la puerta a una nueva era en Oriente Próximo, según 'El País'
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