El nuevo CGPJ tendrá que cubrir un centenar de plazas en la cúpula judicial
El recién renovado Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) tiene como una de sus primeras tareas abordar el significativo reto de cubrir casi un centenar de plazas vacantes en la cúpula judicial española. La reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ) impuesta por el Gobierno en 2021, que limitaba la capacidad del CGPJ en funciones para hacer nombramientos, ha dejado 98 plazas vacantes desde entonces.
Con la toma de posesión de los nuevos 20 vocales, la prioridad será poner en marcha los procedimientos para cubrir estas vacantes, incluyendo entrevistas y evaluaciones de méritos de los aspirantes al Tribunal Supremo, Audiencia Nacional, tribunales superiores de justicia, audiencias provinciales y jurisdicción militar.
Desde octubre de 2021, el Tribunal Supremo ha advertido sobre los efectos negativos de la restricción en los nombramientos por parte del Gobierno. En aquel momento, solo había 11 vacantes, pero la falta de jueces ya estaba provocando una reducción significativa en la capacidad de dictar sentencias, estimando unas “1.000 sentencias menos al año y mayores retrasos en los tiempos de respuesta”.
Actualmente, el Tribunal Supremo enfrenta 26 vacantes de un total de 79 magistrados, lo que representa más del 30 % de su plantilla. A pesar de las medidas de refuerzo aprobadas por el Ministerio de Justicia, la situación sigue siendo crítica.
Las salas más afectadas por la falta de jueces
La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo es la más afectada, con 12 vacantes, incluyendo la presidencia tras la salida de César Tolosa al Tribunal Constitucional en diciembre de 2022. Además, las recientes bajas de Ángel Arozamena y José Antonio Montero, ahora vocales del CGPJ, agravan la situación.
La Sala de lo Social también se encuentra en una situación crítica, con la presidencia vacante tras la jubilación de María Luisa Segoviano, además de cinco plazas de magistrados. La Sala de lo Civil tiene a su presidente en funciones y tres vacantes, mientras que la Sala de lo Militar tiene tres vacantes. La Sala de lo Penal es la menos afectada, con solo una plaza pendiente tras la jubilación de Miguel Colmenero.
La Audiencia Nacional también enfrenta dificultades con las presidencias de las salas de lo Penal y de lo Social en funciones. La presidencia de la Sala de lo Penal ha estado vacante desde octubre de 2021, cuando Concepción Espejel fue nombrada magistrada del Tribunal Constitucional. Estos cargos vacantes afectan la eficiencia y el funcionamiento de una de las principales instituciones judiciales del país.
Además de los nombramientos en el Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional, los nuevos vocales del CGPJ deberán cubrir 27 plazas en la Jurisdicción Militar, 30 presidencias de audiencias provinciales y 40 vacantes en tribunales superiores de justicia. Esto incluye las presidencias de los tribunales superiores de Andalucía, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, Comunidad Valenciana, Madrid, Murcia y La Rioja, así como 32 plazas de magistrados. La situación se complica aún más con la salida de Esther Erice del Tribunal Superior de Justicia de Navarra para unirse al CGPJ, dejando otra vacante por cubrir.
La reestructuración judicial
El acuerdo alcanzado entre el PSOE y el PP para renovar el CGPJ pone fin a un bloqueo que ha afectado gravemente al sistema judicial español. Sin embargo, el desafío ahora es enorme: restablecer la normalidad en la cúpula judicial y asegurar que los tribunales puedan operar de manera eficiente. La cobertura de estas vacantes no solo aliviará la carga de trabajo, sino que también permitirá una administración de justicia más rápida y efectiva.
El nuevo CGPJ tiene la tarea crucial de cubrir casi 100 vacantes en la cúpula judicial española, un proceso que será fundamental para mejorar la eficiencia y reducir los retrasos en los tribunales. La renovación y reestructuración de los altos cargos judiciales es un paso necesario para superar las restricciones impuestas en 2021 y restaurar la plena funcionalidad del sistema judicial. Con los nuevos nombramientos, se espera que el CGPJ pueda resolver estos problemas de larga data y mejorar la administración de justicia en España. @mundiario


