Misterio del libro secuestrado por la mala prensa sobre el eucalipto

Miguel Boó, en una rueda de prensa en la que denuncia el secuestro del libro sobre el eucalipto. AGN / diariodepontevedra.es
Miguel Boó, en una rueda de prensa en la que denuncia el secuestro del libro sobre el eucalipto. / AGN / diariodepontevedra.es
Faltan explicaciones convincentes de por qué el libro de una tesis doctoral se retuvo seis años sin distribuir.
Misterio del libro secuestrado por la mala prensa sobre el eucalipto

Se ha venido escribiendo bastante estos días sobre el libro del periodista Miguel A. Boó, retenido o “secuestrado” durante seis años, sin distribuir, como se hace con todas sus publicaciones, por el Área de Cultura de la Diputación de Pontevedra, porque se trata de una tesis sobre la mala imagen o la mala prensa de eucalipto a lo largo de los años en los medios en general. Es un asunto en el que estoy doblemente concernido: por un lado, porque fui el presidente del tribunal que juzgó este trabajo de investigación, sometido a juicio en 2012, en mi calidad de profesor del área de Periodismo de la Universidad de Vigo, junto con varios especialistas en la materia específica de diversas universidades, en la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad de Vigo. Pero es que, además, soy citado en el libro, como autor, en mi etapa de periodista, de uno de esos artículos críticos sobre el citado árbol.

Dicha tesis había seguido a su vez el proceso riguroso de selección y examen que impone la Universidad hasta que es sometida al juicio del tribunal. Obtuvo la calificación máxima, “sobresaliente cum laude”, que exige la unanimidad de los juzgadores. Tras diez años de investigación y recogida sistemática sobre lo publicado sobre el eucalipto en los principales medios gallegos y del resto de España, a lo largo de treinta y cinco años, a partir de finales de los años sesenta del pasado siglo, el autor llegó a la conclusión que esta especie forestal fue objeto de mala prensa, al atribuirle diversas consecuencias negativas sobre el monte y el medio ambiente, a su entender no siempre bien contrastadas.

Una tesis doctoral es un trabajo de investigación original que establece unas conclusiones dentro de una metodología científica, lo que en todo caso enriquece el debate sobre una cuestión, sin ser un dogma de fe, con el doble contenido, ahora libro, en cuanto que analizaba un fenómeno de comunicación y lo contraponía a las propias manifestaciones de la comunidad científica que, en no pocos casos, contradecían las noticias recogidas en los medios. A mí mismo, como veterano periodista, el estudio de la tesis me ha permitido valorar las conclusiones de la investigación contrastada.

Un servicio eficiente

El Servicio de Publicaciones de la Excelentísima Diputación Provincial de Pontevedra es una de las dependencias de la corporación provincial que siempre ha funcionado de modo altamente eficiente. Tanto al frente del mismo como el resto del personal se hallan personas eficientes, profesionales, que cumplen a plena satisfacción sus cometidos. Lo sé especialmente bien porque durante mi etapa como profesor universitario en Pontevedra me publicaron varios libros, empezando por mí ya lejana tesis doctoral sobre la profesión periodística en España y la deontología necesaria en la comunicación. Y este trabajo del servicio tenía su complemento una muy profesionalizada imprenta de la que salían publicaciones impecables, cuando la dirigía Isidro Lago, impronta que conservaron sus seguidores con el mismo estilo de eficacia.

La Diputación de Pontevedra tiene, pues, un amplio catálogo histórico de publicaciones de interés que se caracterizan por ser libros valiosos en sí mismo al margen de las ediciones venales, pues en este caso, una de sus misiones es dar cauce precisamente a libros de historia, tesis doctorales, trabajos de investigación, etnografía, recuperación de legados, memorias y ese tipo de contenidos que se perderían si la corporación provincial no los publicara con amplísimo criterio receptor.

Dentro de los recursos disponible, la selección de las obras a publicar en cada remesa es muy rigurosa y selectiva, como debe ser. La publicación de cada libro es un acontecimiento celebrado, y las obras son presentadas con todos los honores antes de proceder a su distribución para que circulen por bibliotecas y centros culturales. Las ediciones suelen ser de unos mil ejemplares, de los que cada autor recibe unos cincuenta para que disponga de ellos.

Las corporaciones democráticas

Por otro lado, uno de los principios que rige el funcionamiento de las corporaciones democráticas, como en este caso, es el de la continuidad de los actos administrativos; es decir, si la corporación anterior aprobó la publicación de una obra, que cumple todos los requisitos legales, desde el depósito legal previo al ISBN y la tramitación ordinaria, la corporación siguiente, aunque sea de otro signo político, tiene el deber y la obligación legal, moral y de sentido común de dar a las obras heredadas el mismo cause ordinario seguido hasta el momento y las que se aprueben bajo su mandato. No consta que, entre las capacidades legales otorgadas a los grupos políticos que forman la citada corporación, figure la de censurar o bloquear la distribución ordinaria de una obra, que ha sido publicada tras seguir el proceso ordinario de modo impecable. Los propios prejuicios de los corporativos y sus mesnadas se deben dejar fuera del ejercicio ordinario de su cargo.

 El caso es que, según el autor, el libro, ya editado ha estado seis años “secuestrado” o retenido sin ser tratado como los demás y puesto en circulación, cosa que citado atribuye a una determinada formación política de las que mandan en la Diputación, públicamente manifestada contraria a árbol del que trata el libro. Por parte de esta formación se ha desmentido que la obra sufriera retención alguna y que ha sido tratada normalmente. Lo que no se entiende, es, por qué ha estado almacenada varios años sin ser distribuida como se hace de modo ordinario. Es decir, el libro se hace circular por las entidades educativas y culturales para las que se sabe que tendrá interés, o de toda persona interesada que lo solicite.

La explicación resulta de modo evidente peregrina. Primero, porque es evidente que el libro fue almacenado sin ser distribuido, y, sobre todo, porque ahora se diga que las cajas donde se contienen “pueden ser recogidas por los interesados”. Y sabemos que este no es el procedimiento de distribución, que en este caso no se ha cumplido, tras la entrega de los ejemplares que se suelen facilitar al autor. @mundiario

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