¿Quiénes son los ministros que revalidan la confianza de Sánchez para el nuevo Gobierno?

Sánchez deposita su confianza en seis ministros que han estado a su lado desde 2018, promueve a Montero como vicepresidenta y convierte a Bolaños en ‘superministro’.

Pedro Sánchez junto a sus tres vicepresidentas. / RR SS
Pedro Sánchez junto a sus tres vicepresidentas. / RR SS

El nuevo Gobierno de coalición de Pedro Sánchez mantendrá a 13 de los ministros que tenía en su gabinete en la pasada legislatura, aunque no todos repiten con las mismas competencias. El jefe del Ejecutivo de coalición ha decidido depositar su confianza nuevamente en su núcleo duro, ha sumado pesos pesados del PSOE para una etapa más polarizada y politizada, al tiempo que ha incorporado nuevos fichajes, perfiles duros y rescata figuras socialistas fuertes para hacerle frente a los próximos cuatro años.

El Gobierno estará compuesto por 22 ministerios, el mismo número de carteras del pasado Ejecutivo de coalición con Unidas Podemos, tendrá cuatro vicepresidencias por lo que incorpora una más que la legislatura pasada. Algunas de las figuras más relevantes de Sánchez continúan como Félix Bolaños, Nadia Calviño, Margarita Robles o José Manuel Albares; pero también mantiene a otros sorpresivamente como a Fernando Grande-Marlaska, así como incorpora cuotas de las familias políticas que integran Sumar como Mónica García, Ernest Urtasun y Sira Rego.

Nadia Calviño repite como vicepresidenta primera del Gobierno, seguirá al frente de la cartera de Asuntos Económicos y su permanencia en el Ejecutivo continúa siendo una incógnita. Calviño era una duda debido a su candidatura a presidir el Banco Europeo de Inversión, cuyo próximo director será conocido el 8 de diciembre, el cual es un cargo comunitario incompatible con un puesto en el Gobierno, aunque prácticamente se le percibe como una vicepresidenta en espera. De todas maneras, Calviño es una figura de gran peso internacional y europeo, ya que en el pasado fue presidenta del Comité Monetario y Financiero Internacional del FMI y directora general de Presupuestos de la Comisión Europea).

Tal y como se esperaba, Yolanda Díaz, la presidenta de Sumar, va a seguir estando en la cúspide del organigrama del próximo Gobierno de coalición. Díaz seguirá siendo la vicepresidenta segunda y ministra del Trabajo. Sánchez ha demostrado buena sintonía con ella a lo largo de toda la legislatura, y se han comprometido a trabajar juntos pese a reconocer que mantienes algunas “diferencias” en cuanto al Ejecutivo. Además, Díaz ha sido la responsable de elegir al resto de los ministros de Sumar, los cinco elegidos pertenecen a su propia plataforma, En Comú, Más Madrid, Izquierda Unida y ninguno de Podemos.

La base económica del Gobierno de Sánchez

La vicepresidenta tercera seguirá siendo Teresa Ribera, que mantiene su cargo en la cartera para la Transición Ecológica y Reto Demográfico. La ministra había sido considerada como una apuesta segura a la repetición en el cargo debido a que el propio Sánchez había confirmado que contaría con ella durante la campaña. Ribera había complacido las expectativas del PSOE al impulsar la descarbonización y hacer peso a la imagen de España dentro del cambio climático. De hecho, a Ribera se le atribuye los logros de la negociación para el mercado eléctrico europeo, el que consiguió la excepción ibérica. Además, Ribera será una de las protagonistas en la Cumbre del Clima COP28 que se celebrará esta semana en Dubái, Emiratos Árabes Unidos.

La secretaria general del PSOE, María Jesús Montero, se mantiene al frente de Hacienda e incluso es ascendida de categoría, al crearse exclusivamente para ella el cargo de vicepresidenta cuarta del Gobierno. La número dos de los socialistas se trata de un peso pesado, una figura política importante y clave negociadora que ha conseguido sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado desde que Sánchez es presidente, e incluso se ha involucrado exitosamente en otras negociaciones, como las de la investidura de este año. Con la aprobación de las cuentas públicas a la vuelta de la esquina, Montero era una apuesta segura a continuar.

Bolaños, el ‘superministro’

Félix Bolaños, uno de los colaboradores más cercanos de Sánchez, seguirá al frente del Ministerio de Presidencia y Relación con las Cortes, pero pierde las competencias de Memoria Democrática para ganar más funciones sobre los demás al incorporar la cartera de Justicia. Bolaños se arroga la imagen de un ‘superministro’ al adoptar todas las competencias de la ahora exministra y exfiscal general Pilar Llop, lo que a su vez supone un nombramiento clave en el momento en el que se tramita la ley de amnistía en el Congreso, que ha generado un grave malestar social y judicial en las últimas semanas. Bolaños ha sido clave en la negociación de la medida de gracia a los separatistas del procés, lo seguirá siendo durante su proceso legislativo y, además, pretenderá dirigir las competencias del poder judicial que lleva el Ejecutivo.

Pilar Alegría se mantendrá al frente de la cartera de Educación, pero además ganará las competencias de Deportes que hasta ahora estaban en manos del ministro de Cultura, Miquel Iceta, que abandona el gabinete. Durante la legislatura pasada Alegría fue portavoz de la Ejecutiva del PSOE, pero ahora se desempeñará como la portavoz del Gobierno, que hasta este momento ocupaba Isabel Rodríguez, que también deja sus funciones de Política Territorial (asumida ahora por el expresidente canario Miguel Ángel Torres) y ahora será la ministra de Vivienda y Agenda Urbana (competencias que estaban en manos de la ministra de Transportes Raquel Sánchez).

Alegría y Rodríguez fueron incorporadas al Ejecutivo en la remodelación que hizo Sánchez en 2021, tras haberse desempeñado como la delegada del Gobierno en Aragón y alcaldesa de Puertollano (Ciudad Real), respectivamente.

Marlaska, una sorpresa de las quinielas

Una gran sorpresa en las apuestas de Pedro Sánchez ha sido mantener a Fernando Grande-Marlaska al frente de Interior, pues había dudas ya que ha sido uno de los ministros más criticados a lo largo de toda la legislatura, tanto por la oposición como por los propios socios del Gobierno, incluyendo a los de coalición Unidas Podemos. La figura de Marlaska ha sufrido un importante desgaste tras su gestión de la tragedia migratoria en Melilla (por la que fue reprobado en el Congreso), el espionaje a independentistas con Pegasus, el cese del coronel Diego Pérez de los Cobos como jefe de la Comandancia de Madrid (anulado por el Supremo), o el ‘caso Cuarteles’ por el que dimitió la directora de la Guardia Civil María Gámez.

Pese a todo, Marlaska parece que será el ministro de Interior que ha durado en democracia. Otros dos ministros clave que han recibido la confianza de Sánchez son la de Defensa, Margarita Robles, y por el ministro de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, José Manuel Albares. Robles ocupa la cartera desde su nombramiento en 2018, es la mejor valorada según el CIS y una de las más cercanas al presidente Sánchez, pues incluso apoyó su decisión de no facilitar el Gobierno de Mariano Rajoy en 2016, lo que le valió la retirada como secretario general socialista en 2017.  

Robles también ha sido crucial en las relaciones con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), que tuvo su cumbre el año pasado en Madrid, del que también tuvo que ver Albares. Tras una legislatura extremadamente convulsa en materia internacional, Albares ha asumido la postura internacional de España ante Europa, la Alianza Atlántica y el mundo respecto a la guerra de Ucrania o la guerra de Gaza. También le tocó zanjar la crisis diplomática con Marruecos y defender el polémico giro de Sánchez respecto al Sáhara Occidental.

José Luis Escrivá cambia la cartera de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones de España para asumir la de Transformación Digital, tras haber conseguido la reforma de las pensiones o el ingreso mínimo vital. Luis Planas se mantiene al frente de Agricultura, Pesca y Alimentación al haber ejercido como un importante negociador en Bruselas para cuestiones como la política agraria común (PAC) o la política común de pesca (PPC). La última que permanece en el Consejo de Ministros es Diana Morant, que además de llevar la cartera de Ciencia asumirá la de Universidades, que estaba en manos de Joan Subirats. @mundiario

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