Miles de personas vuelven a las calles de Valencia para repudiar a Mazón y Vox por la dana
Miles de personas han vuelto a tomar este sábado las calles de Valencia para exigir la dimisión del president de la Generalitat, Carlos Mazón, en la sexta manifestación contra su gestión de la crisis provocada por la devastadora gota fría del pasado 29 de octubre. Cuando se cumplen cinco meses de la tragedia, más de 200 entidades cívicas, sociales y sindicales, junto con asociaciones de víctimas, han impulsado esta nueva movilización, que ha reunido a 25.000 personas, según datos de la Delegación del Gobierno y la Policía Local.
Aunque la participación ha descendido respecto a las primeras protestas, los organizadores destacan la persistencia del movimiento. “Sea en las calles o con otras acciones, no pararemos hasta que este hombre dimita”, ha afirmado Mar Bueno, portavoz de la plataforma organizadora, desde la cabecera de la marcha.
Protesta con mensajes políticos
La movilización ha arrancado a las 18.00 horas desde el Ayuntamiento y ha recorrido varias calles del centro hasta la plaza de la Mare de Déu. A diferencia de anteriores convocatorias, en esta ocasión han proliferado pancartas con críticas a Vox, el partido que ha respaldado a Mazón para aprobar los presupuestos autonómicos.
“Nos parece una barbaridad que [Mazón] haya asumido un discurso xenófobo contra los inmigrantes, cuando este colectivo fue vital en los primeros días de la tragedia”, ha señalado Juan Cerdán, de 66 años, uno de los manifestantes. Su indignación se debe a unas declaraciones recientes del president, en las que sugirió que era necesario conocer el país de origen de los presuntos saqueadores detenidos tras la dana. Sus palabras fueron tildadas de racistas por asociaciones de migrantes.
Para algunos manifestantes, como María Antón, de 38 años, el pacto con Vox es una estrategia política para garantizar su permanencia en el cargo hasta el 13 de julio, fecha a partir de la cual podría recibir una pensión vitalicia de 75.000 euros anuales. “Pactar con Vox es la única forma de salvarse y seguir adelante en este momento”, ha opinado Lucas Burguet, de 41 años.
Exigencias y críticas a la gestión
Las asociaciones de víctimas mantienen la presión sobre el president, confiando en que la investigación judicial en marcha pueda forzar su dimisión. La jueza de Catarroja Nuria Ruiz, que indaga posibles responsabilidades de la Administración en la catástrofe, ha señalado que la Generalitat tenía la obligación de alertar a la población antes del desastre.
En esta manifestación, además de exigir responsabilidades políticas, se ha querido reconocer el trabajo de los equipos de emergencia. “Vivimos el 29 de octubre con mucha preocupación. Desde que se activó la alerta roja, la Consejería de Sanidad no hizo nada y nos tuvo trabajando en condiciones de riesgo”, ha denunciado Àngels López, enfermera del centro de salud de Alzira. También ha señalado que la falta de respuesta no solo recae sobre Mazón, sino también sobre el consejero de Sanidad, Marciano Gómez.
La protesta ha concluido a las 20.30 en la plaza de la Mare de Déu, con la lectura de un manifiesto en el que se ha criticado la actitud del president. Los convocantes han tachado de “lamentable espectáculo” su reciente reunión con cuatro familiares de víctimas mortales, casi cinco meses después de la tragedia. “No solo ha llegado tarde, sino que sigue ignorando a las asociaciones de afectados. Ni ha pedido perdón ni da la cara”, han reprochado.
Como en las marchas anteriores, a las 20.12 ha sonado el pitido de las alarmas ES Alert, en recuerdo de la tardanza con la que se envió el mensaje de emergencia el día de la riada. En su discurso final, los portavoces han insistido en que la gestión del president y su acuerdo con Vox representan “un menosprecio a las víctimas, la negación del cambio climático y el retroceso en derechos sociales”. @mundiario


