La desescalada gradual llega a las cárceles españolas

Cárcel catalana. / Mundiario
Cárcel catalana. / Mundiario

Las que seguirán estando prohibidas son las comunicaciones familiares, de convivencia e íntimas, ya que en ellas existe contacto físico entre los reclusos y sus allegados. 

La desescalada gradual llega a las cárceles españolas

Las medidas de desescalada del plan desplegado por el Gobierno llegan a las cárceles a partir de este jueves. En esa línea, los centros penitenciarios permitirán que los familiares de los presos puedan visitarlos, aunque de momento únicamente en locutorios y separados con mamparas.

Asimismo, volverán a autorizar los permisos y aquellas salidas programas dentro de tratamientos penitenciarios, de acuerdo con la orden del Ministerio del Interior que publica este miércoles en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

Las que seguirán estando prohibidas son las comunicaciones familiares, de convivencia e íntimas, ya que en ellas existe contacto físico entre los reclusos y sus allegados. La decisión supone el primer paso en la vuelta a la normalidad en las cárceles españolas, incluidas las de Cataluña, sometidas todas ellas a estrictas medidas de aislamiento desde el pasado 12 de marzo.

De esta manera la decisión de Interior trata así de “acomodar el ámbito penitenciario a la nueva situación actual” de reducción gradual de medidas extraordinarias establecidas durante el estado de alarma. La desescalada en las cárceles se aplicará “de forma paulatina y gradual” de acuerdo con las indicaciones de la autoridad sanitaria, lo que implica que se pondrán en marcha en primer lugar en aquellas prisiones ubicadas en provincias que ya han superado la fase 0 del desconfinamiento.

De hecho, la orden contempla que se reanuden las actividades educativas, formativas, terapéuticas, deportivas, culturales y religiosas en el interior de los centros penitenciarios, pero siempre “en función de la situación de estos y de las medidas que se puedan ir adoptando por las autoridades competentes en la materia”. Igualmente, se reanudarán los traslados de los internos cuando sean solicitados por las autoridades judiciales, los motivados por razones sanitarias y de aquellos que afecten a internos que han provocado incidentes regimentales graves y se considere conveniente un cambio de prisión por motivos de seguridad.

Y claro está, la orden advierte que todas estas medidas de desescalada se podrán suspenderse si surge un rebrote de la enfermedad y la situación epidemiológica así lo aconseja, de forma global o individualizada para uno o varios centros penitenciarios. Interior ha potenciado durante este tiempo que buena parte de los presos en semilibertad pasasen a cumplir las penas en su casa bajo control telemático para minimizar el riesgo de contagio dentro de las cárceles. Más de 3.000 reclusos han accedido en este beneficio desde el estallido de la crisis sanitaria.

A finales de abril el impacto de la pandemia en las cárceles era cuatro veces inferior al impacto en la población general. El número de positivos total entre la población reclusa era, hasta este martes, de 60 en una población de 50.800 internos. Hasta ahora se han producido seis fallecimientos por coronavirus en el ámbito penitenciario (dos reclusos y cuatro funcionarios). Además, Instituciones Penitenciarias tenía confirmados 318 contagios (258 trabajadores y 60 internos), de los cuales 172 ya han recibido el alta médica (157 trabajadores y 15 internos), según datos oficiales de Instituciones Penitenciarias. @mundiario

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