María Jesús Montero baja a la arena para liderar un PSOE andaluz con ambición electoral

La ministra de Hacienda, vicepresidenta primera del Gobierno y candidata a la secretaría general de los  andaluces busca unir y revitalizar al otrora feudo socialista para vencer al PP en las elecciones.
María Jesús Montero, minista de Hacienda y Juan Espadas, secretario general del PSOE Andalucía. / RR.SS.
María Jesús Montero, minista de Hacienda y Juan Espadas, secretario general del PSOE Andalucía. / RR.SS.

En un abarrotado salón de un hotel sevillano María Jesús Montero, vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, anunció oficialmente su candidatura a la secretaría general del PSOE de Andalucía. En un acto cargado de simbolismo, Montero afirmó que su compromiso con la región ha sido inquebrantable. “No vuelvo porque nunca me marché. Siempre trabajé y sigo trabajando para y por Andalucía. Además, mostró confianza en las posibilidades electorales del partido de cara a las elecciones autonómicas de 2026. “Vengo a ganar y vamos a ganar”, declaró ante una entusiasta audiencia de militantes.

El acto, inicialmente programado para la sede del PSOE en Sevilla, tuvo que trasladarse a un hotel debido a la alta afluencia de asistentes, reflejando un renovado entusiasmo entre los socialistas andaluces, que despiden a su actual secretario general, Juan Espadas, relevado por la número dos del Gobierno de Pedro Sánchez.

Desde el inicio de su intervención, Montero centró su mensaje en combatir el pesimismo que ha marcado al PSOE andaluz en los últimos años. Lanzó una iniciativa a recuperar la autoestima del partido y trabajar por un proyecto colectivo, por un partido “fuerte, unido, cohesionado, con proyectos e ideas”, en el que “todo el mundo es imprescindible”. A su vez, reconoció los desafíos internos en una federación que antaño fue poderosa, bastión socialista y ahora enfrenta divisiones en varias provincias que complican la pugna electoral con un presidente Juanma Moreno, del PP, con mayoría absoluta.

Montero también agradeció la labor de Espadas, quien renunció a la reelección tras admitir que no logró remontar electoralmente. “Hay que reconocer públicamente la tarea realizada por Juan Espadas, que ha trabajado en un momento muy duro. Gracias, Juan. El partido te está inmensamente agradecido”, dijo la ministra de Hacienda.

Un discurso contra el derrotismo

La ministra de Hacienda tendrá que compatibilizar su nueva responsabilidad en el PSOE andaluz con sus actuales funciones en el Gobierno. Aunque esta dualidad ha generado críticas por parte del PP, desde el Ejecutivo defienden que no existe incompatibilidad, recordando precedentes como el de Javier Arenas. Montero también enfrentará la gestión de complejas negociaciones presupuestarias y el desafío de una financiación autonómica que ha generado tensiones, especialmente en territorios como Andalucía.

 

A nivel autonómico, el principal objetivo del PSOE andaluz será debilitar la mayoría absoluta del presidente Moreno. Aunque ganar las elecciones se percibe como una meta difícil, Montero buscará reactivar al partido y posicionarlo como una alternativa viable. “Estamos aquí y vamos a dar la batalla, necesitamos ganarla, para la gente que está fuera”, afirmó con determinación.

El camino a las primarias

El PSOE andaluz atraviesa uno de los momentos más bajos de su historia, con una militancia desmotivada y estructuras internas debilitadas. Montero, que cuenta con una alta capacidad de convocatoria, deberá reconstruir el tejido orgánico del partido y devolver la confianza a las bases. “Es fundamental abrir las casas del pueblo y conectar con la gente”, destacó un veterano socialista presente en el evento.

Sin embargo, no faltan voces críticas que consideran que su dilatada trayectoria en gobiernos socialistas de Andalucía, desde la etapa de Manuel Chaves hasta Susana Díaz, puede ser utilizada en su contra. Desde el PP, ya han empezado a explotar esta línea, señalando supuestos errores de gestión durante su etapa en la Junta, especialmente en sanidad. También recuerdan que formó parte del Ejecutivo andaluz en las épocas del caso de los ERE.

Antes de asumir el liderazgo, Montero deberá superar el proceso de primarias y recabar los avales necesarios para formalizar su candidatura. Aunque se vislumbra como la favorita, tiene un posible competidor, el catedrático Luis Ángel Hierro, quien también busca liderar el partido.

La candidatura de Montero simboliza un intento del PSOE andaluz de cerrar etapas de división interna y proyectar una imagen renovada. A pesar de los retos, la ministra afronta esta nueva etapa con un mensaje claro: unidad, ambición y reconexión con la sociedad andaluza. El tiempo dirá si este giro estratégico será suficiente para cambiar el rumbo electoral del partido en Andalucía. @mundiario

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