La posición del PP contra Ada Colau plantea incógnitas sobre su talante democrático

Ada Colau Ballano, portavoz de la PAH
Ada Colau Ballano, portavoz de la PAH
Carlos Iturgáiz, del PP, ante el reconocimiento por parte del Parlamento europeo de la labor de la PAH, pide que se retire el premio a una organización a la que compara con ETA. Parece mentira pero no lo es.
La posición del PP contra Ada Colau plantea incógnitas sobre su talante democrático

Se define a un "hada madrina" como el personaje de ficción que concede deseos o puede cambiar algo malo a través de su magia, su presencia siempre es favorable a través de cualidades que presentan a alguien con sabiduría, y sensatez entre otras muchas aptitudes positivas.

En pleno siglo XXI tenemos la gran fortuna de tener personas entre nosotros que lejos de ejercer de hada con varita mágica, tienen el nombre sin “H” pero con todas las características anteriores y su magia reside en entender, y saber luchar por los derechos de miles de personas que ven en ella, alguien en quien simplemente apoyarse para hacer fuerza contra tanta injusticia.

Ada Colau, Ciudadana Europea 2013. El Parlamento europeo reconoce la labor de la plataforma de afectados por la hipoteca, frente a ella el eurodiputado popular Carlos Iturgaiz quien durante un debate sobre desahucios organizado en el Parlamento europeo, le llamaba "dictadora" y comparaba los escraches con las amenaza de ETA, alguien que hace afirmaciones del tipo: "Hoy el premio es a Ada Colau y mañana puede ser a Batasuna".

Parece ser, según este individuo, que el PP va a pedir que se le retire el premio. Algo que como muy bien dice Colau: "El premio deja en evidencia el carácter antidemocrático del Gobierno del PP".

Ante la grandísima labor que está haciendo la PAH tengamos que escuchar como un político, supuesto defensor de los derechos de la ciudadanía hable de ella, haciendo referencia a una plataforma indeseable, afirmando que la mencionada organización lo único que hace es crear tensión y enfrentamiento, es del todo intolerable.

Lo que no se puede es tener políticos de este calado moral, sujetos que jamás predican con el ejemplo de nada, alguien que no entiende que los escraches pueden ser el resultado de una política imperialista, opresiva y salvaje, una política que pisa uno de los derechos fundamentales de nuestra democracia, como es el derecho a una vivienda digna.

Un ser indeseable es quien compara a una plataforma de personas afectadas por éste sistema, que ya registra víctimas mortales, con un grupo terrorista, alguien que por tales afirmaciones debería de ser cesado en su cargo ya que no parece ser público, sino que representa los intereses de quienes defiende como afectados por las movilizaciones de quien realmente está sufriendo.

Ser político es saber aceptar las críticas, escuchar la voz del pueblo, que sufre cada día el drama de los desahucios, entre muchos otros, para poder dar soluciones a quien siente que lo ha perdido todo, dar salida a personas condenadas de por vida sin haber cometido ningún delito.

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