Procede aclarar si el expresidente catalán huido de la justicia española tenía inmunidad

Carles Puigdemont. / RR SS
Carles Puigdemont. / RR SS
El Tribunal Supremo español espera que la justicia italiana entregue al expresidente de la Generalitat. 
Procede aclarar si el expresidente catalán huido de la justicia española tenía inmunidad

El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont, detenido la noche de este jueves en la isla italiana de Cerdeña, quedó en libertad sin medidas cautelares tras comparecer ante el Tribunal de Apelación de Sassari, que debía decidir si lo entregaba o no a España. Pero el líder de Junts no podrá salir de Cerdeña durante las próximas dos semanas, hasta que la Corte italiana delibere sobre la euroorden de detención del Tribunal Supremo. Puigdemont volverá a comparecer ante el juez este mismo sábado.

El Ministerio de Justicia italiano cree que hay que aclarar si el expresidente catalán huido de la justicia española tenía inmunidad, mientras que el Tribunal Supremo español espera que la justicia italiana entregue al expresidente de la Generalitat. Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, reivindica la mesa de diálogo pese a la detención de Puigdemont.

“Hoy más que nunca reclamamos la autodeterminación”, dijo el presidente catalán, Pere Aragonès, de ERC, al tiempo que en Barcelona se producía una concentración por la detención de Carles Puigdemont en la isla italiana de Cerdeña. Junts y la CUP cargaron a su vez contra las negociaciones con el Gobierno en la protesta del arresto. El vicepresidente catalán Jordi Puigneró recordó que eran escépticos con las conversaciones y que el tiempo les ha acabado dando la razón

“Éramos conscientes de que la orden de detención podía saltar en cualquier momento”, declaró el abogado de Puigdemont. Gonzalo Boye acusó a las autoridades españolas de mentir a la justicia europea sobre la euroorden y se mostró convencido de que Italia dejará en libertad a su cliente.

"Puigdemont, a contrapié", según Xavier Vidal-Folch

En un análisis titulado "Puigdemont, a contrapié", Xavier Vidal-Folch escribió en El País que la detención del expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont a su entrada en la isla italiana de Cerdeña ha cogido a contrapié al político catalán fugado de la justicia. "Como muchos, el hombre de Waterloo consideraba que la última decisión del Tribunal General de la Unión Europea suponía al menos la congelación de la orden de captura internacional dictada contra él por el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena. Pero no era esa la interpretación que hacían el jueves por la noche fuentes del alto tribunal español, para las que esa orden seguía plenamente vigente.", subrayó Vidal-Folch.

"No es tan seguro –concluye este analista– que los cansinos profetas de las catástrofes continuas acierten, tampoco esta vez. Porque aunque desde luego un Puigdemont esposado agitaría sentimientos y enturbiaría las aguas en trance de alcanzar la calma, el episodio se produce en medio de un intenso reflujo de la radicalidad. Lo balizó la menguante concurrencia a la manifestación de la Diada. Lo agravó la defección de los consejeros de Junts a la convocatoria de la mesa: nunca nada como ese incidente ha evidenciado de forma más clara que el conflicto más sonoro se produce actualmente no tanto en la dialéctica Cataluña-España, sino entre catalanes; y aún más, entre independentistas catalanes, que aprendieron a repartirse poltronas, pero no logran compartir una verdadera estrategia de gobernabilidad y negociación. Casi todo es posible en política, pero en la Cataluña del posprocés apenas caben ya las astracanadas." @mundiario

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