Izquierda Unida, la quinta agrupación de partidos que se une al liderazgo de Podemos

El populismo, dicho sin sentido peyorativo, crece con fuerza en América y en la Europa mediterránea, pero muy probablemente su final no sea muy diferente a lo visto hasta ahora.

Mariano Rajoy (PP), Pedro Sánchez (PSOE), Pablo Iglesias (Podemos), Albert Rivera (Ciudadanos), Alberto Garzón (IU).
Mariano Rajoy (PP), Pedro Sánchez (PSOE), Pablo Iglesias (Podemos), Albert Rivera (Ciudadanos), Alberto Garzón (IU).

En España siempre calaron fácilmente las ideas populistas, las que llegan al corazón de la gente humilde y necesitada, por algo fuimos un país de fuerte arraigo anarquista, el que promulgaba la Conquista del Pan con la CNT, hasta el punto de llegar a instaurarlo durante unos meses durante la guerra civil.

También el mundo soñó con la revolución comunista que conquistó medio mundo para caer en el mundo entero fruto de su fracaso económico. Ahora el viejo Partido Comunista, oculto bajo las siglas de IU, ha alcanzado un acuerdo para concurrir a las elecciones legislativas junto a Podemos, un partido en el que su líder siempre se ha declarado comunista pero con un discurso populista al estilo que ayudó a instalar en Venezuela y que luego se trasladó a Grecia de la mano de Syriza, partido liderado por  Tsypras que fue el ídolo de Pablo Iglesias y el modelo de Podemos. Juntos sueñan con adelantar al partido socialista, PSOE, por primera vez en la historia. ¿Lo lograrán?

El sueño podría materializarse incluso sin ganar las elecciones, simplemente con que el PP no logre agrupar una mayoría de gobierno y el Rey postule al segundo, puesto al que aspira Podemos liderando esa agrupación de agrupaciones que aglutina a los nacionalistas de izquierdas de Valencia y Galicia, y a En Comú en Cataluña. Todo parece posible en un partido que no le hace ascos a partidos secesionistas como ERC o Bildu, pero que sin embargo, aún sumando a esos diez partidos en una sola candidatura, nunca llegará a superar a PP, Ciudadanos y PSOE. Nada habrá cambiado desde el 20D y seguirá necesitando el apoyo de los socialistas como estos necesitaban el de Podemos. IU habrá despreciado una oportunidad de oro para recuperar grupo parlamentario y muchos ingresos cuando las encuestas dan a Podemos un descenso sobre los tres millones de votos del 20D (sin confluencias)  y un millón y medio a IU y subiendo. Lo más probable es que nos volvamos a encontrar con Sánchez y Rajoy frente a frente mirándose a los ojos, sin hablar, y esperando para ver quien cede primero y abandona la deseada poltrona, ello siempre que Ciudadanos, el moderado conciliador, no tenga un número suficiente de escaños para decidir quién gobierna, una posibilidad que muchos desean aunque les de vértigo abandonar el voto llamado útil que tan inútil ha resultado.

La fórmula populista ya ha sido copiada ahora en Estados Unidos nada menos. El archimillonario Donald Trump ha prometido aumentar los impuestos a los ricos y bajarlos a los pobres, al mismo tiempo que pretende subir el salario mínimo. Hasta ahora le ha funcionado para ganar votos descontentos pero sus posibilidades de ganar las elecciones son aún más remotas que las de conseguir que el Partido Republicano apruebe esas leyes. Aún siendo los ricos estadounidenses muchísimo más solidarios que los españoles, lo que se provocaría es una salida de capitales, de inversiones, y hasta de empresarios, hacia otros países donde les traten mejor. Lo sabe Donald Trump pero ahora está centrado en las elecciones y ya tendrá tiempo de cambiar su discurso.

Dejando la anécdota y volviendo a España, sería deseable que si Rajoy y Sánchez no logran tampoco formar mayorías, se apartasen los dos como propuso Albert Rivera o se jueguen al azar quien da paso al otro, siempre y cuando Ciudadanos no esté en condiciones de aportar mayoría, o que el PSOE sea devorado y que la agrupación de partidos del socialismo real sumen con nacionalistas e independentistas. Ya queda menos pero sería muy de agradecer que no nos lo que expliquen más, que no tengamos que oír razones, que no nos hagan promesas, porque en los últimos seis meses ya lo hemos aprendido todo.

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