Israel incrementa la ofensiva en Gaza y alcanza Cisjordania y el sur de Líbano
En medio de la creciente tensión en la región, Israel ha intensificado significativamente los ataques aéreos en el norte de la Franja de Gaza. Esta escalada de violencia coincide con un despliegue de tropas, artillería y carros de combate, que está listo para avanzar hacia el interior del enclave. Las operaciones militares siguen un plan de tres fases destinado a invadir Gaza y eliminar a Hamás y sus milicias. El portavoz jefe del ejército, el general Daniel Hagari, ha vuelto a instar a la población palestina a trasladarse al sur de la Franja, como lo han hecho más de 700.000 habitantes del norte del territorio desde el 13 de octubre.
Además de los ataques en Gaza, el ejército israelí ha llevado a cabo bombardeos en una mezquita en Yenín, ubicada en Cisjordania. También se han producido enfrentamientos armados con la milicia Hezbolá en el sur de Líbano. Según el Ministerio de Sanidad de Gaza, el número de palestinos fallecidos debido a los bombardeos en las últimas 24 horas ha aumentado a 266.
Israel ha reiterado su llamado a la población civil para que evacúe el norte de la Franja, en particular la capital del enclave, donde se sospecha que los centros de mando de la milicia de Ezzedin al Qasam y los líderes políticos de Hamás se ocultan en una red de túneles secretos. Mensajes en árabe distribuidos por aire en la Ciudad de Gaza y en mensajes de texto advierten a la población de los peligros de permanecer en el norte del enclave, señalando que podrían ser considerados cómplices de organizaciones terroristas.
Aproximadamente 700.000 de los 1,1 millones de palestinos que residen en el norte de Gaza, que representa casi la mitad de la población total, ya han huido al sur en busca de seguridad. Además, durante la noche del sábado, al menos cuatro palestinos perdieron la vida en ataques del ejército israelí en Cisjordania, según informes de la Autoridad Nacional Palestina (ANP). Uno de estos ataques tuvo como blanco una mezquita en Yenín, que, según las fuerzas israelíes, se utilizaba como "infraestructura terrorista subterránea". La ANP ha condenado este bombardeo como una "peligrosa escalada" del conflicto.
La tensión persiste en la frontera con Líbano, donde el ejército israelí ha evacuado 14 localidades debido a los ataques y enfrentamientos con Hezbolá, al cual ha advertido sobre las consecuencias de "jugar un juego muy peligroso". Además, Siria ha acusado a Israel de atacar los aeropuertos de Damasco y Alepo, dejándolos fuera de servicio.
En medio de los ataques israelíes, Egipto ha informado que 17 camiones con ayuda humanitaria para Gaza han ingresado a la Franja desde el puesto fronterizo de Rafah. Sin embargo, la ONU ha afirmado que el convoy no ha llegado al enclave. El acuerdo entre Estados Unidos, Israel y Egipto permitió que un primer convoy de 20 camiones con alimentos y medicinas entrara en Gaza el sábado, aunque se considera insuficiente para satisfacer las necesidades de la población.
El portavoz del ejército israelí ha informado que 212 rehenes israelíes y de otras nacionalidades siguen en manos de Hamás en Gaza desde el ataque del 7 de octubre, que resultó en la muerte de al menos 1.400 personas. Desde el inicio del conflicto, más de 4.600 personas en Gaza han perdido la vida a causa de los ataques o bombardeos israelíes, y aproximadamente el 70% de las víctimas son civiles, según el Ministerio de Sanidad palestino en la Franja. La situación continúa siendo crítica, y la comunidad internacional sigue buscando una solución para poner fin a la violencia en la región. @mundiario



