Los insurrectos catalanes ganan la batalla de la simbología

Mariano Rajoy. / Pho.to & Mundiario
Mariano Rajoy. / Pho.to & Mundiario

Incapaz de abortar la burla del referéndum de autodeterminación en Cataluña, el Gobierno de Mariano Rajoy es cuestionado hoy dentro y fuera de España.

Los insurrectos catalanes ganan la batalla de la simbología

Mariano Rajoy y su Gobierno se comen hoy las dos facturas del referéndum. La de la gente votando y la de la policía reprimiendo. Rajoy ha sido incapaz de garantizar lo que nos prometió mil veces, que no se celebraría la burla, que la vía de la insurrección fracasaría. Falló en su palabra empeñada. Hoy podemos decir con toda claridad que el Estado de Derecho no ha podido impedir lo que tenía que impedir, aunque el simulacro de referéndum haya sido un fraude y una burla a las más mínimas garantías democráticas. También ha perdido la batalla de la opinión pública.

De una parte, nuestros siempre alabados servicios de inteligencia fueron incapaces de encontrar las urnas túpper que finalmente llegaron a los colegios electorales designados por el Govern. De otra, la candidez de Rajoy ha permitido que 14.000 policías armados, los Mossos, hayan abandonado a la mitad de la población a la que se deben como policía autonómica y se haya convertido en la policía privada del secesionismo.

El enfrentamiento civil que hemos vivido a lo largo del 1 de octubre, la agitación en la calle protagonizada por cientos de miles de ciudadanos desleales, ha sido un espectáculo lamentable. Los Mossos habían mostrado decenas de veces que su lealtad estaba con los insurrectos. Rajoy y su gobierno confiaron y, gracias a su candidez, enviaron a 10.000 efectivos de Policía Nacional y Guardia Civil a una ratonera.

Todo ha fracasado. Todos hemos fracasado. Porque Puigdemont solo pretendía el simulacro, no importaba cómo, sin censo, sin papeletas, sin verificación informática... daba igual, era una burla con la que obligar –Forcadell dixit– al Estado a utilizar la fuerza. La fuerza de las imágenes que hoy cubren las portadas de medios de comunicación de medio mundo. Esa fuerza es la mayor garantía para sus intenciones.

Acuciado por el mambo de la CUP, de la burguesía catalana codiciosa y de los iluminados del procés, el Govern se muestra en disposición de declarar la independencia unilateral de Cataluña.

Ya solo queda el artículo 155 de la CE. Me pregunto si Pedro Sánchez, secretario general de los socialistas, estará a la altura de lo que este país se merece y apoyará al Gobierno de Rajoy en dichas circunstancias. @EgeaPilar

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