Iglesias presidente y Sánchez vicepresidente, ¿no sería un desenlace sorprendente?

El libre flujo de información debería estimular el sagrado deseo de ayudar a los votantes a decidir pero suele distorsionarse por el deber de vender y ganar más a toda costa, opina este autor.

Bipartidismo o pluriculturalidad. / LB
Bipartidismo o pluriculturalidad. / LB

El sindicato Manos Limpias ha presentado ante el Tribunal Supremo una querella contra Pablo Iglesias y toda la cúpula de Podemos, por recibir financiación de los regímenes totalitarios de Irán y Venezuela para poner en marcha su proyecto político.

Ante este hecho, un amigo costarricense me pregunta: “¿Y esto será cierto o es un contraataque...?”

A lo que yo respondí:

Amigo sabio,

El aquelarre mediático que produce la carrera para obtener el poder político en las democracias, donde el libre flujo de información debería estimular el sagrado deseo de ayudar a los votantes a decidir sobre adecuada, útil y transparente base de datos, suele distorsionarse gracias a otro deber ser divino: vender y ganar más a toda costa. Esta causa indeseable tiene consecuencia nefasta, insufla en "los consumidores de noticias" el humano y natural síndrome del que nos habló León Fastinger hace casi 60 años,  bautizándolo con nombre y apellido: Disonancia Cognitiva (DC).

SI PERO NO

Sabes que tal fenómeno no es enfermedad ni disfunción provocada por "virus malévolo". Más bien es resultado normal de "la incompatibilidad de dos, o más, informaciones que se nos ofertan como verdad procedente de fuentes distintas –en este caso Partidos-, pero que no armonizan entre sí dentro del sistema de valores y normas" que defendemos. Fastinger no lo aborda así en el libro donde explicó "la naturaleza" de la DC. Él escogió otro camino: el del "funcionamiento lógico del cerebro". Hubiera resultado demasiado arduo sumar perspectiva histórica al objeto de su investigación y sabes que el "pragmatismo sajón", comúnmente, se ahorra esta veleidad del conocimiento que es más latina y, sobre todo alemana.

A propósito de alemanes, no digo nada nuevo si menciono a Goebbels como el primero de los dirigentes políticos modernos que uso el concepto disonancia cognitiva para sus fines electorales. El responsable de propaganda del Tercer Reich, creó "marca de autor"  y sacó provecho de esa verdad práctica y desorientadora que afirma: "una mentira repetida mil veces se convertirse en una..." -bueno, ya sabes en qué-. Pero a su teorema ideológico falta corolario: “Si uno no alcanza a sacudirse la disonancia cognitiva propia". Difícil es hacerlo en este tiempo de globalización, donde millones de voces susurran a nuestras neuronas desde puntos del planeta que, a veces, ni siquiera sabemos dónde están y cómo ocurre la vida allí.

PROYECTO OPTE

 

Ya has sufrido lo suficiente la hipérbole de razonamientos con que intento responder a tu simple y sencilla pregunta sobre la pureza o no de la cúpula de Podemos y el procesamiento jurídico que quiere incoarse contra esos "imberbes y descreídos jovencitos", que creen pueden cambiar lo que a nosotros, "viejos curtidos y sacrificados camajanes", nos ha costado tanto construir para que el pueblo tenga libertad, vida democrática y disfrute de una sociedad del bienestar.

Quizá hayas leído qué respondió el PSOE al documento que les presentó Podemos como fórmula para pactar la investidura de Pedro Sánchez como presidente (aquí puedes leer una de las interpretaciones con que ha sido divulgada la noticia).

El portavoz socialista en el Congreso de Diputados, entre otras cosas dijo esto: "Iglesias no sabe ni dónde está ni qué papel le corresponde".

Tal opinión del PSOE me parece ejemplo excelente para ilustra cuál es el quid de la cuestión que hace diferente y divergente a Podemos de otras formaciones de izquierda, derechas y hasta de centro. Pienso –soy cauto-, que  ser de Podemos no es sentirse amparado por “Poder Omnisciente e Incontestable” que está más allá de lo que, realmente, seamos capaces de pactar”los seres humanos, basándonos en los 3 únicos principios legítimos a los que se puede apelar en Democracia Parlamentaria: Libertad, Igualdad y Fraternidad. Incluso, más allá de cualquier Carta Manga que siempre es circunstancialmente histórica. Y aunque no es posible tener u ofrecer garantías de que estos principiantes en política sean dueños de verdad inamovible, tampoco hay razones de peso que dejen afirmar que están equivocados y menos decir que “no saben donde están ni qué papel les corresponde”. Todo es discutible, pero en lo que no hay error, ni maldad, ni voluntad de enriquecimiento -¡ni muchos menos corrupción de lenguaje!-, es en el derecho que tienen a proponer sus ideas. Otra cosa serán los hechos que, lamentablemente, no pueden ocurrir, por más que los políticos profesionales insistan en creerlo, solo mediante palabras.    

Aprecio a los chicos y chicas de la formación morada como poseedores de un ideal militante tal y como lo pudo haber imaginado Carlos Marx cuando evocó ese momento evolutivo de los sistemas económicos/sociales al que consideraba "etapa necesaria" a donde llevaría el desarrollo del socialismo -¡aunque olvidó usar el calificativo de democrático!-, o sea la socialdemocracia. Pero no, la fuerza y valor de las ideas básicas de Podemos no procede de  mentes y discursos de aquellos "líderes simbólicos" que encabezaron “revoluciones antiguas”, está generación de españoles –ellos y ellas solo defienden “una forma de partido”-, y sus propuestas nacen más bien de necesidades de una masa de ciudadanos formada en las mejores tradiciones de libertad e igualdad de las que el capitalismo no puede prescindir para producir la enorme riqueza de la que hoy dispone el ser humano -¡no distribuida de manera medianamente equitativa, pero riqueza al fin y al cabo!-.

El bipartidismo capitalismo/comunismo, sembrado en el siglo XIX y crecido hasta su muerte durante los primeros 89 años del siglo XX, hace más de un cuarto de siglo que probó su improductividad e inutilidad y no lo que se suele divulgar como consecuencia de la caída del muro: uno de los dos ganó. Lo real es que ambos perdieron. ¿Qué nos enseña esa derrota?: que quizá la receta para obtener resultados humanos dignos, es asumir un sistema económico/político pluricultural.

Tienes ya suficiente elementos para discernir, por ti mismo, si "las 12 causas" por las que Manos libres ha querido querellarse contra estos "Hijos de Satanás" son reales o no.  Me asombra cómo formas del lenguaje de la Guerra Fría siguen teniendo valor de uso en esta etapa del desarrollo de la globalización. Ello me confirma lo lentos que son los cambios bio/psicológicos de los que somos reos inconscientes y que solamente se pueden apreciar en pequeños detalles. Por ejemplo, mi nieta más joven, en próximos días cumplirá 2 años, todavía no es capaz de articular palabras  -lo hace solo mínimamente-, pero ya sabe lo básico de cómo se maneja un teléfono móvil, para qué se usa y envía mensaje a alguien conteniendo el sonido de su voz emitida con ciertas pautas que semejan el cómo la voz humana produce música.

Cada día que pasa y escuchamos aquí declaraciones de este o aquel partido, se hace más evidente que volveremos a acudir a las urnas en junio, lo cual significa que al culebrón mediático faltan, al menos, 2 temporadas más: "El fracaso de la Investidura" y "En busca del Tiempo Nuevo".

Una anécdota más y acabo. Ayer, en mis delirios predictivos, pensé cómo podría resolverse el nuevo escenario del orden en las fuerzas políticas que dejará el segundo intento de formar gobierno mediante urnas. Imaginé lo que más próximo al resultado que espero yo, que no coincide con el que auguran la mayoría de las encuestas: PP y Podemos -poco importa el orden en que queden ambas, una primero y otra segunda-, PSOE, sin dudas tercero, y Ciudadanos, lógicamente cuarta, pero a distancia prudente para no preocupar a los 3 que suban al podio. A falta de mayoría absoluta de ninguna de ellas -¡eso ya está decidido por el pueblo español, que no cambiará de opinión por mucho que el moribundo sistema bipartito intente resucitarse como tal!-, eso llevaría a otro intento de pactos. Colocándome en tal escenario supuesto, me pregunté si, primero, el rey Felipe Vl sería suficiente lúcido y osado como para encomendar a Pablo Iglesias la formación de gobierno. Para mí es algo probable, aunque no seguro. Pero sí lo estoy de que el líder de "los que no están en ningún lugar que no sea el de la honestidad y el proyecto de hacer lo correcto", no dudaría en buscar pactar con el PSOE (es decir, con Pedro Sánchez, si logra mantener su liderazgo después del Congreso de mayo, donde el partido votará su continuidad o elegirá nuevo/a líder -la andaluza Susana Díaz amenaza con...-). Y lo que me resultó cómico de esta hipótesis fue pensar en cómo la historia siempre podemos repetirla, aunque dicen que no como tragedia -tal y como ocurre ahora-, sino como comedia: Pablo Iglesia, presidente y el de turno en el PSOE como "vice". ¿Es hipótesis plausible? ¡Sería excelente y sorprendente desenlace para el conflicto principal de esta crisis! En una circunstancia así, los socialistas podrían demostrar la capacidad que tiene ese partido para entender la evolución de la historia. Y el Partido Popular –con o sin Rajoy-, podrían confirmar lo que más temen, lo cual sería incentivo para buscar  nuevas ideas y ganar las elecciones del 2020 a Podemos.

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