El Gobierno no ofrece argumentos sólidos ante los conflictos principales del país

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Teresa Ribera, vcepresidenta Cuarta y Ministra para la Transición Ecológica. / RR SS.

El deterioro de las relaciones con Marruecos, la polémica por los indultos o el descontrol de la factura eléctrica deterioran su imagen.

El Gobierno no ofrece argumentos sólidos ante los conflictos principales del país

Prácticamente a diario algún miembro del nutrido Gobierno reclama el apoyo de la oposición a sus políticas, poniendo por delante el sentido de Estado que se le supone a los partidos que no gobiernan. Es una solemne tontería cuya repetición indica que forma parte del repertorio argumentativo. La función de la oposición es la que su nombre indica, ofrecer un relato alternativo al del Gobierno y prepararse para sustituirlo. Cada vez que en cualquier Parlamento la oposición respalda al Gobierno falta a su obligación principal. De ahí que ese tipo de respaldo deba ser excepcional. Ello es independiente del apoyo a los proyectos legislativos que deben aspirar a la permanencia.

Conviene recordarlo cuando estamos asistiendo a dos crisis mayores. El deterioro acelerado de las relaciones con uno de los países vecinos, Marruecos, y la decisión del Gobierno de indultar a los políticos catalanes presos por delitos de sedición. La primera, provocada unilateralmente por el reino marroquí, registra una escalada que indica una estrategia previa. La invasión de menores en Ceuta, la retirada de la embajadora, la llegada rocambolesca del líder del Frente Polisario y finalmente el reconocimiento abierto del conflicto por el Sahara Occidental, muestran una acción política sostenida. El último episodio, una amenaza expresa sobre un problema de política interior, Cataluña. Frente a esa estrategia,  la respuesta del Gobierno español parece ser esperar a que pase la tormenta. No se conocen hasta la fecha otras actuaciones proactivas para intentar resolver el conflicto o al menos encauzarlo.

Como ya hemos escrito en MUNDIARIO, tras ese conflicto existen otros actores relevantes, como Estados Unidos, Argelia o Francia. La situación geoestratégica de Marruecos es ahora del máximo interés para hacer frente a varios conflictos: el terrorismo yihadista en el Sahel, la penetración de China y Rusia en África o la reorientación de las relaciones con Israel por parte de los países árabes. Biden, que hasta el momento no ha hablado con el Presidente Sánchez, tampoco ha revertido el respaldo de Trump a la posición marroquí sobre el Sahara. Debemos suponer que el Servicio Exterior español está haciendo lo que debe pero no hay ni confirmación oficial del Gobierno, ni debate político parlamentario al respecto.

En Ceuta se ha producido un hecho insólito pues el Presidente de la ciudad, del PP, ha respaldado totalmente la acción del Gobierno estatal. Pese a ello se debe dejar constancia de las pésimas condiciones de acogida que hemos visto en Ceuta y antes en Canarias. Personas alojadas en condiciones inaceptables, en naves industriales o sobre los muelles, que se quejan de la atención recibida. Si se ha utilizado a las Fuerzas Armadas para reforzar a la Guardia Civil también se podía utilizar su capacidad logística para proporcionar alojamiento y atención dignos a las personas que vienen huyendo de la miseria. La imagen que se está ofreciendo es impropia de un país que es la cuarta economía de la zona euro.

Indultar a los presos antes de la reforma del Código Penal

En cuanto a la decisión de indultar a los presos antes de la reforma del Código Penal ya decidida, se ha planteado como una cuestión previa al diálogo con el nuevo Gobierno catalán. Éste, aunque acepta el gesto, no ha ofrecido hasta el momento ningún marco de aproximación ni propuesta aceptable para el Gobierno. Por el contrario sus dirigentes porfían en mantener sus objetivos secesionistas lo que deja al Gobierno en una posición incómoda. Probablemente lo que se habla en privado es diferente de lo que se cuenta públicamente, pero la situación deteriora al Gobierno innecesariamente. Además se ha filtrado que Oriol Junqueras, ahora en prisión, será interlocutor principal. Ya lo fue con el Gobierno Rajoy y sabemos el resultado. Sin olvidar que es poco probable que JxCat acepte esa situación mientras su líder de referencia está en Bruselas y no será indultado. En pocas palabras, el Gobierno pretende utilizar los indultos como una cuña en el Ejecutivo catalán y éste lo sabe. A cambio de garantizarse el apoyo parlamentario de ERC.

La plaza de Colón y sus fotos son argumento irrelevante. En el contexto de la batalla abierta que libran los dos partidos de la derecha, el PP no puede dejarle el terreno libre a Vox. Si va será criticado por el Gobierno pero si no fuese sería criticado por sus electores de modo que la decisión es obvia.

Factura de la energía eléctrica fuera de control

Y todavía hay otro escenario más que provoca perplejidad. La factura de la energía eléctrica para los consumidores está fuera de control con subidas del 40% y ahora un nuevo sistema que penaliza a las rentas más modestas. El PP guarda silencio porque durante su Gobierno tampoco se abordó una solución efectiva. Ahora se proponen castigos fiscales a las empresas que no producirán efectos para el consumidor hasta dentro de varios años. La razón última se nos dice que es adaptarnos a la economía verde, descarbonizada y saludable que tardará unas décadas.

Parece que el Gobierno aplaza a 2050 sus principales objetivos mientras se desentiende de los problemas cotidianos. Los cursis le llaman 'procastinar' pero el término correcto es errar. @mundiario 

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