Los gastos de Ábalos bajo la lupa: comidas abultadas, recibos opacos y reembolsos sin explicación clara

La auditoría forense de los pagos en efectivo del PSOE descarta financiación irregular, pero centra su atención en los gastos cargados por el equipo de José Luis Ábalos durante su etapa como secretario de Organización.
José Luis Ábalos, exministro de Transportes y antiguo secretario de Organización del PSOE. / RR. SS.
José Luis Ábalos, exministro de Transportes y antiguo secretario de Organización del PSOE. / RR. SS.

Aunque el informe independiente encargado por el PSOE concluye que no existió financiación irregular, el foco principal del documento recae de lleno en la gestión de gastos atribuida a José Luis Ábalos y a su entorno más cercano durante los años en que dirigió la Secretaría de Organización. La auditoría, elaborada por dos expertos en Derecho Financiero y Tributario de la Universidad Autónoma de Madrid, dibuja un patrón de consumo que, sin ser ilegal, resulta reiteradamente cuestionable desde el punto de vista del control interno y la proporcionalidad.

Los auditores analizan decenas de tickets de restauración reembolsados al equipo de Ábalos entre 2017 y 2021. La mayoría corresponden a comidas de trabajo, pero el informe subraya numerosos casos con importes “inusualmente elevados”, escaso detalle o difícil encaje en la actividad política ordinaria. El abanico de gastos va desde consumos mínimos hasta facturas que superan los 700 euros, sin que en muchos casos conste cuántas personas participaron ni qué se consumió exactamente.

Uno de los ejemplos más llamativos es el de un recibo por “un menú” de 332 euros en un restaurante madrileño habitual del entonces dirigente socialista. Los expertos consideran este gasto “extraordinario”, especialmente al compararlo con otras facturas del mismo establecimiento, muy inferiores en cuantía. En la misma línea, se citan tickets por casi 300 euros para tres menús, lo que eleva el coste por comensal a niveles muy por encima de los estándares habituales.

El informe también destaca una comida para nueve personas celebrada el día de Navidad de 2019 en Valencia, provincia de origen de Ábalos, que fue posteriormente reembolsada con fondos del partido. Para los auditores, este tipo de gasto resulta difícil de justificar como una comida de trabajo convencional, tanto por la fecha como por el número de asistentes.

Otro elemento recurrente es la falta de claridad documental. Muchos de los tickets analizados son prácticamente ilegibles o se limitan a consignar expresiones genéricas como “menú del día”, incluso cuando el importe —cercano a los 200 euros en algunos casos— no se corresponde con ese concepto. Esta opacidad impide verificar si el gasto fue razonable y si se ajusta a criterios de austeridad y buen uso de los recursos.

Para valorar el posible carácter excesivo de los consumos, la auditoría toma como referencia las dietas oficiales de manutención aplicables a altos cargos del Estado, fijando un umbral orientativo de 60 euros por persona. Mientras que en los primeros años analizados solo una minoría de los gastos superaba esa cifra, en 2020 el porcentaje se dispara hasta cerca de una cuarta parte de los recibos revisados, coincidiendo con algunos de los casos más controvertidos.

El documento también pone el acento en la repetición de gastos en una misma franja horaria: tickets de distintos restaurantes —o incluso del mismo local— cargados el mismo día y a horas coincidentes. Los autores no encuentran una explicación “evidente” para estas superposiciones, aunque fuentes del partido apuntan a que podrían corresponder a diferentes miembros del equipo de Ábalos.

En cuanto a los beneficiarios de los reembolsos, cuando los nombres figuran en los recibos suelen corresponder al propio Ábalos, a su entonces asesor Koldo García o a su chófer. En la mayoría de los casos, según el informe, era el exministro quien autorizaba el reembolso, aunque el cobro efectivo lo realizaba habitualmente su asesor.

La auditoría concluye que estos gastos no prueban irregularidades penales ni un sistema de financiación ilegal, pero sí revelan una gestión laxa y poco transparente de los fondos del partido bajo la responsabilidad directa de José Luis Ábalos. Un comportamiento que, sin vulnerar la legalidad, deja un rastro de facturas difíciles de explicar y reabre el debate sobre el control y la ejemplaridad en el uso del dinero de las organizaciones políticas. @mundiario

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