Feijóo planta la apertura del Año Judicial por “someter” al Rey a un choque institucional

El líder del PP se enroca en su decisión de ausentarse del acto principal del Poder Judicial para “no normalizar” la presencia del fiscal general que será juzgado en el mismo Tribunal Supremo.
Alberto Núñez Feijóo. / Mundiario
Alberto Núñez Feijóo. / Mundiario

La apertura del Año Judicial en el Tribunal Supremo, presidida por el rey Felipe VI, se ha convertido en un nuevo epicentro de confrontación política. El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha decidido no asistir al solemne acto, una ausencia inédita para el jefe de la oposición, justificándola en la presencia del fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, procesado por un presunto delito de revelación de secretos.

La decisión, comunicada ya a finales de julio al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), ha escalado en las últimas horas con duras acusaciones al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a quien Feijóo responsabiliza de “someter al Rey a un choque institucional sin precedentes”.

En un mensaje publicado en la red X, Feijóo apuntó directamente contra el Ejecutivo y contra García Ortiz, porque su presencia “mancha” la cita institucional “atacando a jueces” y con “un fiscal general procesado que se empeña en intervenir ante el Supremo que le investiga”. “Someter al Rey a que presencie este choque institucional sin precedente es un error que no avalaré con mi presencia”, zanjó el líder del PP.

Horas después, en un acto en Guadalajara, el líder popular reforzó su posición. “No podemos considerar normal lo que es excepcional, la presencia del fiscal general del Estado en el inicio del curso judicial en el que se le puede juzgar es una provocación que yo tengo que denunciar y lo hago desde el respeto al Poder Judicial. Considero que presto mejor servicio levantando mi mano, mostrando mi disconformidad”,

El miércoles, fuentes de Génova justificaban la ausencia alegando que el líder popular tenía un compromiso con un mitin en Madrid junto a Isabel Díaz Ayuso. Sin embargo, al día siguiente, Feijóo aclaró que la decisión de declinar la invitación se tomó en julio, cuando el Tribunal Supremo confirmó el procesamiento de García Ortiz. El evento con Ayuso, programado para el mismo viernes, se planteó después como parte del inicio del curso político del PP madrileño.

Desde la dirección popular admiten que la coincidencia no es casual: el acto con la presidenta de Madrid pretende proyectar unidad interna mientras se marca distancia con un Gobierno que, según Feijóo, ha “normalizado el lawfare” y “utiliza la justicia como arma política”.

Críticas cruzadas y acusaciones de deslealtad institucional

La ausencia de Feijóo ha abierto un frente político e institucional. Desde el Gobierno, el ministro de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, calificó el plante como “una grave desconsideración al Rey, al TS, al FGE, al CGPJ y a la carrera judicial y fiscal al completo”. “Respetar las instituciones democráticas es fundamental en un Estado de Derecho”, dijo el dirigente del PSOE.

Por el contrario, en el entorno del PP insisten en que la anomalía no es la ausencia del líder de la oposición, sino la presencia de un fiscal general procesado en el mismo tribunal que debe juzgarle. “El Rey no puede elegir; nosotros sí”, argumentan en Génova, que acusan directamente a Sánchez de “erosionar la figura de la Corona al obligar al jefe del Estado a compartir escenario con una figura judicial cuestionada”.

Es la primera vez que un líder del principal partido de la oposición declina acudir a la apertura del Año Judicial. La decisión trasciende el plano protocolario y refleja el deterioro de las relaciones entre el Gobierno y la oposición en torno al Poder Judicial.

Mientras el Rey presida la ceremonia en el Supremo, Feijóo compartirá escenario político con Ayuso en Madrid, marcando un contraste simbólico: la ausencia del líder de la oposición en una de las citas más solemnes del calendario institucional.

La jugada encierra riesgos: el PP se aparta de un espacio donde históricamente se refuerza la idea de respeto al Estado de derecho, aunque al mismo tiempo capitaliza el malestar de sectores judiciales y asociaciones conservadoras que rechazan la participación de García Ortiz. @mundiario

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