¿Es posible y viable un juicio político contra el presidente de EE UU a estas alturas?
La tensión política en EE UU hoy es el epicentro de la atención internacional. Nunca antes en la historia de la mayor potencia mundial se había visto una rivalidad tan grande y profunda entre el presidente y el epicentro de las leyes que, precisamente, actúan como contrapeso frente a cualquier intento de abuso de su poder por parte del jefe de la Casa Blanca. Eso es lo que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha hecho durante la mayor parte de su gobierno. Es por ello que el Congreso, víctima de un terrible asalto armado ocurrido el miércoles 6 de enero, busca removerlo del cargo más poderoso del mundo por considerar a Trump como un “peligro para el país, para la democracia y para la seguridad global”.
No es cosa fácil destituir al líder de una potencia como Estados Unidos. Tan difícil es, que apenas existen dos mecanismos establecidos por la Constitución, de los cuales uno nunca ha sido utilizado, mientras que el otro nunca ha prosperado a pesar de que ya ha sido aplicado contra mandatarios anteriores (Andrew Johnson, Richard Nixon y Bill Clinton).
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Para destituir al presidente de Estados Unidos hay dos mecanismos: el llamado juicio político -impeachment- o la enmienda número 25 de la Constitución.
De plano, la 25° Enmienda ya está descartada porque el vicepresidente Mike Pence se opuso este jueves a activarla, según reportes de The New York Times. Esa enmienda establece que el presidente puede ser removido por el vicepresidente en caso de que el primero sea incapaz física o mentalmente de ejercer su cargo, mientras que el poder es transferido al primero en la línea de sucesión, que en este caso sería Pence.
Ahora entra en juego la única movida posible en el complejo tablero de ajedrez en que se ha convertido actualmente la política estadounidense con Trump en la Casa Blanca; el juicio político, mejor conocido en inglés como impeachment.
La Constitución estadounidense establece que el presidente "debe ser destituido de su cargo si es acusado de y condenado por traición, soborno, u otros crímenes o delitos graves".
En este caso, Trump cometió traición al haber sido partícipe e instigador de un acto ofensivo contra Estados Unidos y su democracia, como lo fue el asalto al Capitolio al que él mismo incitó a sus seguidores para que marcharan hacia el Congreso.
¿Cómo se llega al impeachment?
El proceso del juicio político tiene lugar en dos etapas:
1. Tiene que ser iniciado por la Cámara de Representantes y solo necesita una mayoría simple para ser activado. Por lo tanto, si el 50% más uno de los demócratas en la Cámara Baja votan a favor de activar el juicio, como muy probablemente ocurrirá la próxima semana, el impeachment iniciará luego de que sean presentados los artículos y cargos contra Trump a más tardar el próximo miércoles, según informó hoy una congresista en entrevista con la cadena CNN.
2. Luego, el juicio se realiza en el Senado (Cámara Alta), donde se necesitan dos tercios de los votos para destituir al presidente, y este hito nunca se ha alcanzado en la historia de Estados Unidos. Cabe destacar que el presidente del Senado es el vicepresidente de EE UU, Mike Pence, por lo cual los republicanos alineados con Pence y descontentos con la actitud antidemocrática de Trump podrían exponer argumentos en contra del presidente para destituirlo por sus delitos de obstrucción a la democracia y traición.
Donald Trump ya había sido sometido antes a un juicio político por el delito de abuso de poder, dado que presionó y chantajeó al presidente de Ucrania con no otorgarle 391 millones de dólares en ayuda militar si este no investigaba penalmente al entonces candidato presidencial Joe Biden y a su hijo Hunter por presuntos negocios ilegales en ese país europeo.
En diciembre de 2019, la Cámara de Representantes, de mayoría demócrata, aprobó dos artículos de impeachment tras acusar a Trump de abuso de poder y obstrucción al Congreso (para impedir que iniciara el juicio político).
Ya en febrero de 2020, el Senado, entonces de mayoría republicana, votó a favor de absolver a Donald Trump gracias a que el presidente todavía tenía el control mayoritario del Partido Republicano y gozaba de buena reputación entre la mayoría de los estadounidenses y de su fuerza política.
¿Qué tan probable es que Trump enfrente un juicio político a solo 12 días de dejar el poder?
Pero ahora en 2021, el escenario es completamente diferente y tiene a Trump contra las cuerdas debido a que todos los legisladores demócratas y varios republicanos influyentes que le han dado la espalda votaron a favor de que se presenten los artículos (cargos) del impeachment la próxima semana para que el presidente sea removido antes de que culmine su mandato el 20 de enero.
Su reputación se ha venido abajo y la popularidad política que llevó a Trump al poder de la mayor potencia mundial ha mermado considerablemente debido a su mala gestión de la pandemia, la debilidad de sus medidas económicas y su constante abuso de autoridad para manejar la Corte Suprema de Justicia y otras instituciones a su conveniencia.
Según un documento legislativo al que tuvieron acceso varios medios estadounidenses, avanzado por El País, el Congreso prevé acusar a Trump al menos del delito de incitación a la insurrección, al tiempo que los representantes demócratas amenazaron este viernes con activar el juicio político al presidente si no renuncia a su cargo. Claramente, ahora que los demócratas tienen la mayoría de ambas cámaras, aprovechan su auge para presionar políticamente a Trump en el ocaso de su gobierno.
El detalle es que el poco tiempo que queda (12 días para que Trump salga de la presidencia) y el poco apoyo en el Senado por falta de viabilidad en la logística del proceso, podría bloquear la activación de un impeachment que tendría efectos sociopolíticos impactantes para un país ya de por sí muy polarizado.
"La conducta de Trump el 6 de enero de 2021 fue consistente con sus esfuerzos anteriores para subvertir y obstruir la certificación de los resultados de las elecciones de 2020", se lee en el borrador.
La crispación política ha creado un clima de mucha polarización en Estados Unidos, ante lo cual la Casa Blanca advirtió este viernes en un comunicado de que “un nuevo juicio político sólo servirá para dividir más al país”. Los próximos 12 días serán clave en la mayor potencia global y el mundo observa muy de cerca. @mundiario