Encarcelan a los miembros del grupo terrorista de extrema derecha de Alemania
Un tribunal alemán ha encarcelado a ocho miembros del grupo de extrema derecha llamado Freital, por una serie de delitos que incluyen intentos de asesinato y delitos de terrorismo.
Los fiscales dijeron que los miembros del grupo intentaron crear un clima de miedo con una serie de ataques contra opositores políticos y refugiados en 2015. Además, el grupo se encargó de modificar una pirotecnia comprada en la vecina República Checa para utilizarla en explosivos.
El grupo Freital lleva el nombre de la ciudad natal de los miembros y ganó protagonismo en una serie de protestas contra la inmigración en el momento álgido de la crisis migratoria europea. De la misma forma, el grupo fue declarado culpable de dos ataques contra hogares de refugiados, dos en oficinas políticas de extrema izquierda y uno en un complejo residencial. Siete de ellos fueron condenados a penas de entre cuatro y diez años en prisión.
Un fiscal federal dijo que los incidentes constituyeron un intento de asesinato, y dijo que fue una buena suerte que nadie muriera en los ataques, puesto que un refugiado sirio sufrió cortes múltiples en la cara luego de que se arrojaran explosivos a un centro de vivienda para refugiados la noche del 31 de octubre, según le dijeron a la corte.
Un veredicto irreversible
A los acusados, con edades comprendidas entre los 20 y los 40 años, se les impusieron penas de cárcel; el más joven recibió cuatro años en una instalación para jóvenes.
Los líderes de Freital, Timo Schulz y Patrick Festing, fueron condenados a 10 y nueve años y medio de prisión, respectivamente, por su papel en la dirección del grupo. Como contrapartida, un abogado defensor de Festing afirmó que los incidentes fueron actos espontáneos y argumentó que el grupo no era una organización criminal o terrorista.
Por su parte, Schulz había recibido previamente una sentencia suspendida de un año por un ataque con un bate de béisbol en el automóvil de activistas pro-refugiados.
El veredicto de hoy obliga a Alemania a, una vez más, a examinar verdades incómodas. La crisis migratoria destruyó viejos tabúes; lo que se consideraba indescriptible hace unos pocos años, ahora se discute abiertamente. Pocos, por supuesto, aprueban este nivel de violencia, pero un número cada vez menor de alemanes ahora respalda el sentimiento detrás de ello.
En sus declaraciones finales, el fiscal superior Jörn Hausschild dijo que estaba convencido de que los crímenes del grupo se basaban en la ideología xenófoba, de extrema derecha y nazi.
Alemania ha tenido un aumento de la actividad anti-islámica de extrema derecha en los últimos años, coincidiendo con la aceptación del país de más de un millón de inmigrantes y refugiados desde 2014.
El partido político de extrema derecha Alternativa por Alemania (AFD) ganó sus primeros escaños parlamentarios en las elecciones del año pasado, convirtiéndose en el tercer partido más grande con el 12,6% de los votos. @mundiario