Elecciones generales 23-J: los pactos y los bloques podrán ser la clave a La Moncloa
La posibilidad de que un partido se haga con la mayoría absoluta se ha reducido, y el futuro político podría depender de negociaciones entre diferentes fuerzas de derechas o izquierdas.
Casi 37.5 millones de electores acuden a las urnas este 23-J para decidir el futuro político de España en unas elecciones generales clave. Todos los partidos concurren a estos comicios definiéndolos como decisivos y haciendo un llamamiento a la participación masiva, a pesar de la ola de calor y la cercanía del mes de agosto.
La participación en esta jornada electoral es una incógnita debido a que nunca antes se han celebrado elecciones generales en estas fechas estivales. Hasta el momento, el único dato real es el de los más de 2.47 millones de votos depositados en las oficinas de Correos, lo que representa el 94,2 % de las solicitudes admitidas, estableciendo un récord en la historia de comicios generales.
Históricamente, las elecciones generales en España han registrado una mayor movilización en comparación con otros procesos municipales y autonómicos, y nunca la participación ha bajado del 65 %.
En esta contienda electoral, la disyuntiva se presenta en términos de bloques ideológicos más que de partidos individuales. Los principales contendientes son el actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, líder del PSOE, junto a la vicepresidenta segunda Yolanda Díaz, liderando la opción del espacio a la izquierda de los socialistas aglutinado bajo las siglas de Sumar; y el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, con Santiago Abascal representando a Vox. Los sondeos arrojan una batalla reñida en la que se medirán fuerzas para lograr una mayoría en el Congreso de los Diputados.
Los escaños decidirán la conformación del Gobierno
Las elecciones generales en España no son presidenciales, sino que se elige la configuración del Congreso de los Diputados, que posteriormente determinará quién obtiene los votos para ser investido como presidente del Gobierno. Con un total de 350 diputados en juego, la mayoría absoluta requeriría alcanzar 176 escaños, pero dada la fragmentación parlamentaria actual con 16 formaciones políticas en el Parlamento, se antoja una tarea compleja para cualquier partido.
España ha pasado del bipartidismo entre PSOE y PP a un escenario de bibloquismo con la irrupción de partidos más alejados del centro ideológico como Vox y Unidas Podemos. La posibilidad de una mayoría absoluta se ha reducido, y el futuro político podría depender de negociaciones entre diferentes fuerzas.
Tras el cierre de las urnas, las negociaciones se convertirán en protagonistas, ya que, si se confirma que las mayorías absolutas son cosa del pasado, los partidos deberán buscar acuerdos para formar gobierno. Tanto el PSOE como el PP deberán buscar apoyos entre otras formaciones, lo que podría llevar a complejas negociaciones para alcanzar mayorías parlamentarias, especialmente para la izquierda si la suma entre los socialistas y la formación de Yolanda Díaz no es suficiente, aunque también lo sería para los populares en caso de verse forzados a pactar con la extrema derecha.
El escrutinio de esta noche resolverá algunas incógnitas y marcará el inicio de una nueva legislatura, que se espera sea menos fragmentada que la anterior. Los resultados determinarán qué partido o bloques podrán tener influencia en la formación del gobierno, y el futuro político de España se decidirá en este mes de agosto, después de esta jornada electoral. @mundiario



