El chileno Werther Araya Menghini, al frente de la Junta Interamericana de Defensa

El teniente general Guy Thibault, relevado por el teniente general Werther Araya Menghini / María Patricia Leiva/OAS.
El teniente general Guy Thibault, relevado por el teniente general Werther Araya Menghini / María Patricia Leiva/OAS.
"Quiero reconocer el liderazgo que ha demostrado el Teniente General Thibault al mando de la Junta Interamericana de Defensa durante los dos años que le tocó servir en Washington".
El chileno Werther Araya Menghini, al frente de la Junta Interamericana de Defensa

Fue para mi una gran satisfacción acompañar a la Junta Interamericana de Defensa en un momento tan trascendente como este. Despedimos al presidente de la JID, Teniente General Guy Thibault, de las Fuerzas Armadas de Canadá y le dimos la bienvenida al Teniente General Werther Araya Menghini, de las Fuerzas Armadas de Chile.

Quiero reconocer el liderazgo que ha demostrado el Teniente General Thibault al mando de la Junta Interamericana de Defensa durante los dos años que le tocó servir en Washington.

El asumió este cargo en momentos cruciales de transición, en que, a partir de los cambios ocurridos en el 2006, que significaron incorporar la JID a la estructura de la Organización de Estados Americanos, se imponía realizar un acercamiento mayor con la Secretaría General y con la Secretaría de Seguridad Multidimensional, diseñar las tareas que debía desempeñar la Junta en el marco de la nueva política de seguridad formulada hace una década y buscar una adecuada inserción en el nuevo Sistema de Defensa Interamericano, construido a partir de las Conferencias de Ministros de Defensa que se iniciaron en el año 1995.

El General Thibualt se abocó al cumplimiento de estas funciones con decisión, buscando definir un rol de la JID en la nueva realidad dentro de la Secretaría General, viajando incansablemente por el continente para consultar con los Ministerios de Defensa y las Fuerzas Armadas de los países miembros a fin de enfrentar las amenazas de seguridad de nuestro tiempo. Estas nuevas amenazas fueron identificadas explícitamente en la Conferencia Especial sobre Seguridad realizada en Ciudad de México en 2003, en la que los Países Miembros adoptaron la “Declaración sobre Seguridad en las Américas” y definieron el concepto de Seguridad Multidimensional como principal instrumento de orientación en ese campo.

Las Américas son hoy un hemisferio de paz, en que los conflictos armados entre nuestras naciones se han tornado cada vez más improbables. Pero nuestra región todavía enfrenta fenómenos de violencia que amenazan nuestra convivencia. Los desastres naturales, las pandemias, el narcotráfico y crimen transnacional organizado, el crimen cibernético, -hemos tenido una gran reunión sobre ese tema aquí ayer- son algunas de las amenazas que debemos enfrentar conjuntamente desde la nueva plataforma de seguridad multidimensional identificándolas como amenazas a la seguridad regional e internacional y enfrentándolas a través de la cooperación en los ámbitos políticos, económicos, jurídicos y sociales.

Las relaciones de la JID con la Secretaría General se fortalecieron sistemáticamente, coordinando la definición de políticas y la participación conjunta en el sistema de defensa. Al mismo tiempo, a partir de los mandatos de México se definieron adecuadamente nuevas tareas para la JID, tanto en el plano del enfrentamiento de crisis provocadas por desastres naturales, como la elaboración de estudios y propuestas acerca de la cooperación que las Fuerzas Armadas pueden prestar en los temas de seguridad pública, específicamente en la lucha en contra del narcotráfico y el crimen organizado cuando este representa una amenaza propiamente militar.

El Teniente General Thibault emprendió estos desafíos fundamentales con entusiasmo y dedicación, aprovechando los estatutos recientemente modificados que consagran de manera directa y operativa su integración a nuestra Organización. Creo que a partir de lo que él ha realizado es posible avanzar más en lo que queda pendiente, especialmente en definir una inserción más clara en el Sistema Interamericano de Defensa.

Sobre este tema, hemos conversado y trabajado de común acuerdo con el Presidente de la JID y creo posible decir que tenemos pleno acuerdo en la necesidad de que una JID reformada y sujeta aún más a los cuerpos políticos de la OEA, cumpla de manera permanente las tareas de una Secretaría de la Reunión de Ministros de Defensa. Sabemos que es una tarea difícil de lograr, y que existen a este respecto diferentes opiniones y no pocas suspicacias. Pero el General Thibault nos ha mostrado que es posible llevar adelante un diálogo fructífero y espero que este año podamos cumplir con el mandato de la X Conferencia de Ministros de Defensa de Punta del Este y de la reciente Asamblea General de la OEA de resolver este asunto pendiente.

Sr General Guy Thibault:  Ud. supo superar con flexibilidad y espíritu constructivo todos los obstáculos para reposicionar la JID, en condiciones de asumir plenamente el papel que nuestros órganos políticos quieran asignarle y generar el marco para las importantes decisiones que debemos asumir antes de la XI Conferencia de Arequipa.

Ha sido un verdadero honor y privilegio contar con su profesionalismo, la de un militar sobresaliente digno representante de su país al servicio de las Américas.

Su reciente nominación para ocupar uno de los cargos más alto de las Fuerzas Armadas de Canadá confirma la alta opinión que existe entre nosotros de su trabajo y refuerza el respeto y admiración que supo inspirar en esta Casa.

Estoy seguro de que, a través de sus nuevas responsabilidades, seguiremos profundizando los lazos de integración que siempre nos han motivado y seguiremos reforzando las labores de la Junta Interamericana de Defensa.

Vivimos una era transnacional en que la cooperación es un instrumento esencial para nuestra seguridad, en el marco de nuestra Carta Democrática Interamericana y sobre la base del pleno respeto a la autodeterminación de las naciones soberanas que componen la OEA. Tenemos una responsabilidad primordial que cumplir en la seguridad interna y externa de nuestros países. Dentro de este marco son muchas las actividades que la Secretaría General de la OEA y la JID debemos emprender conjuntamente.

Para todo ello doy la bienvenida al Teniente General Werther Araya a nuestra Organización, como Presidente de nuestra Junta de Defensa, le ofrezco todo el apoyo de la Secretaria General, de esta casa, de este edificio, y de todos sus funcionarios en el cumplimiento de nuestras tareas comunes.

Mientras mas trabajaremos juntos para hacer frente a los retos del presente, mas fortaleceremos el rol de la Junta Interamericana de Defensa como un recurso efectivo de nuestra Organización, en condiciones de albergar las tareas de seguridad multidimensional que nuestros gobiernos nos han entregado. Felicito a nuestros generales y espero que este sea un día no solamente de transición de una presidencia a otra sino que reforcemos nuestro compromiso con el trabajo que juntos podemos hacer por el desarrollo, la unidad y la democracia en las Américas.

El chileno Werther Araya Menghini, al frente de la Junta Interamericana de Defensa
Comentarios