El día después: ¿Artur Mas se cree lo que dice o miente obsesivamente?

Diada 2015 en Barcelona.
Diada 2015 en Barcelona

El viernes fue la Diada y ya estamos oficialmente en campaña electoral, aunque también podríamos decir que es solo una intensificación de la que llevamos padeciendo tres años.

El día después: ¿Artur Mas se cree lo que dice o miente obsesivamente?

El viernes fue la Diada y ya estamos oficialmente en campaña electoral, aunque también podríamos decir que es solo una intensificación de la que llevamos padeciendo tres años.

 

La palabra que más veces ha utilizado Artur Mas en este período ha sido "democracia", un proceso democrático, la voluntad democrática, respeto a la democracia, etc., pero nos gustaría saber donde encontró la definición de democracia que utiliza para justificar su deriva. En el diccionario que utilizamos todos, esa palabra se refiere al sistema donde el poder pertenece al pueblo, y su soberanía se ejerce normalmente en las democracias parlamentarias otorgando la administración y desarrollo de esa voluntad a una mayoría obtenida en las urnas. Dicha mayoría se consigue contando votos y es diferente del hecho de que para hacer un país gobernable se inventan diferentes fórmulas como la de fijar unos mínimos para la representación en las Cámaras, o primar a la lista ganadora (como hace Grecia), o utilizar un sistema mayoritario (como hace Gran Bretaña). Si el Sr. Más se empeña en que la mayoría de escaños se imponga a la mayoría de votos, debe dejar abandonar la expresión "proceso democrático" porque en democracia la única voluntad mayoritaria es la que dan las urnas en forma de votos. Claro que si considera justo la apropiación de TV3, Artur Mas, entre sus muchas falsedades que no sabemos si es ignorancia, pasión, o mentira deliberada, acusa al Gobierno y a los españoles de miopía y no saber contar, y alguien debería decirle que si hace falta contamos dos veces o tres o cuatro, o importamos expertos en recuentos, pero la mayoría la seguirán dando los votos.

El problema surge en su mente cuando comprende que no va a obtener esa mayoría de votos de la voluntad popular, y que todo apunta en que sumado a ERC, el "Junt pel Si", quedará a gran distancia de la mayoría. Como medida desesperada piensa sumar sus votos a los de CUP, partido anticapitalista, anti UE y anti euro, que pretende una declaración unilateral al día siguiente de las elecciones, y como ni aún así se acercará a la mayoría, se conformará con obtener todos juntos la mayoría de escaños favorecido por la Ley electoral. Este extraño sentido de la democracia le lleva a afirmar que recibe "el mando de las tres últimas Diadas", lo que empeora bastante su sentir demócrata porque sean 500.000 o 1.500.000 los manifestantes, no parece un mandato como para imponerse a 7.000.000 de catalanes. Su última genialidad ha sido comparar a España con el nazismo pero si se refiere al Alemán que nos llevo a la Segunda Guerra Mundial, convendría recordar que la idea de imponer la voluntad de una minoría a una mayoría mediante en control del Parlamento, es idea de ellos y no novedosa de Artur Mas.

Los independentistas ya no sorprenden pero si los que no lo son por su dispersión y la voluntad de robar los votos al PP, que ya no los tiene, dejando feliz a los secesionistas. Como ejemplo claro tenemos el caso de Badalona en cuyo Ayuntamiento gobierna la CUP con el apoyo de ERC, Podemos y EU y la abstención del PSOE, que da el poder a la CUP en su obsesión de que no gobierne su enemigo, el PP, que había ganado en votos muy ampliamente. Poca alternativa dejan al votante contra la independencia, Ciudadanos y lo que queda del PP. probablemente les gustaría votar a otros pero siempre le quedará la duda del uso que recibirá su voto. Esperemos que en estos quince días se aclare la situación y oigamos cosas creíbles.

Volviendo a la Diada, resulta lamentable esa primera página de la prensa procurando asustar y escandalizar con un encuadre lleno de gente y banderas esteladas cuando la verdadera noticia es la que aparece en páginas interiores, que los asistentes han bajado en 400.000 respecto al año anterior. La nada fiable guardia urbana actual dio la cifra de 1.500.000 asistentes pero sobre el mapa salen unas 500.000. Aún así me parecen muchas: ¿alguien se imagina lo que ocupan cinco veces el Nou Camp o el Bernabéu llenos de gente?

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