La Comisión Europea recomienda iniciar las conversaciones de adhesión con Ucrania y Moldavia

Bosnia-Herzegovina también ha sido recomendada para abrir negociaciones en cuanto termine sus pendientes, mientras que Georgia obtendría el estatus de candidata al ingreso.

Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea. / Comisión Europea
Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea. / Comisión Europea

La Unión Europea ha dado este miércoles un paso más a su próxima gran y compleja ampliación, después de que la Comisión Europea haya dado luz verde a al inicio de las negociaciones de Ucrania, Moldavia, Bosnia y Herzegovina, aunque todos deberán cumplir con una serie de puntos pendientes antes de que se materialicen las conversaciones, así como también recomienda otorgar el estatus oficial de candidato a la adhesión a Georgia.

Bruselas da un guiño al este de Europa después de que este fin de semana la presidenta del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, diera una visita sorpresa a Kiev en la que se reunió con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, después de que haya convertido la adhesión de Ucrania en una prioridad de su Comisión, que algunas capitales han visto con recelo o incredulidad, pues incluso antes de la invasión rusa habían serias dudas sobre si el Estado ucraniano estaba preparado para equipararse a los estándares europeos.

Aunque algunos Estados miembros consideraron las promesas de adhesión muy ambiciosas, y que la designación exprés de Ucrania como candidato estuvo motivada políticamente en esencia, lo cierto es que en junio del año pasado Von der Leyen fijó una serie de siete puntos clave para emprender, y actualmente Kiev ha cumplido con cuatro de ellos y solo quedan tres pendientes.

El Ejecutivo comunitario quiere enviar un mensaje a Kiev para no minar sus esperanzas en el inicio del largo camino de la adhesión, algo que debe aprobado el Consejo Europeo reunido por los ministros de los Veintisiete. Pero Bruselas la adoptará una vez que Ucrania haya cumplido con todos los asuntos pendientes, incluyendo el refuerzo de medidas en la lucha contra la corrupción, la regulación de los lobbies y la ley de enseñanza y representación de minorías lingüísticas, como el húngaro y el rumano, una arista sensible para la UE dado que Budapest debe dar su visto bueno al ingreso de Kiev, al ser una decisión que debe ser tomada por unanimidad.

En todo caso, Von der Leyen ha afirmado que Kiev ha cumplido “más del 90 %” de las medidas que la Comisión Europea le reclamó en su momento y “el resto de las reformas está en marcha”. Bruselas está satisfecha en el ámbito judicial, después de que se ejecutaran las reformas de los procesos de elección de miembros del Constitucional y la reforma del Consejo Superior de Justicia, además de otras leyes fundamentales con la libertad de los medios de comunicación y la persecución del lavado de dinero.

Moldavia, Georgia, Bosnia y Herzegovina

En cualquier caso, Von der Leyen dejó en claro que los líderes de la UE podrán tomar la “decisión política” de abrir las negociaciones con los tres países en diciembre, si es que aceptan la recomendación del Ejecutivo comunitario. En cuanto a Moldavia, aunque el país no está siendo invadido por Rusia, sí que sufre de primera mano los embates de la guerra en su vecina Ucrania y que ha enfrentado “constantes intentos de desestabilización contra su democracia” desde entonces.

Pese a ello, la presidenta de la CE aseguró este miércoles que el país ha llevado a cabo esfuerzos “significativos” al emprender reformas, especialmente en el aparato judicial, la lucha contra la corrupción y el crimen organizado, así como cambios legislativos importantes. Aunque todavía en marzo está previsto que la Comisión se pronuncie acerca de los pocos asuntos pendientes, como con Kiev.

En el caso de Bosnia y Herzegovina, la CE recomienda iniciar las negociaciones “una vez que se alcance el grado necesario de cumplimiento de los criterios de adhesión”, algo de lo que Sarajevo aún está muy lejos. La política alemana ha reconocido también “pasos positivos” a nivel político y jurídico, pero Bruselas sigue expresando su preocupación por una legislación inconstitucional tomada recientemente por la República Sprska, el ente federado de mayoría serbia que conforma la otra parte de la unión con la federación de croatas católicos y bosníacos musulmanes.   

Georgia se había visto beneficiado de las solicitudes de ingreso de Ucrania y Moldavia cuando los tres países la suscribieron el año pasado apenas días después de la invasión de Rusia. Pero mientras que Kiev y Chisinau fueron aprobados como candidatos oficiales, Tiflis no corrió con la misma suerte al no cumplir con los estándares, solo que se le otorgó una “perspectiva europea”. Pero ahora Bruselas finalmente le da el visto bueno al constatar “un gran paso adelante” y “reconoce el impresionante anhelo de la abrumadora mayoría del pueblo de Georgia de unirse a la Unión Europea”. @mundiario

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