Letizia, Sofía y la Corona: 10 claves de un día D difícil de remontar

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Letizia y Sofía.

Letizia ha sido abucheada e insultada en su primera salida tras "el día D"  y esto no ha hecho más que empezar. La realidad es que el episodio de Palma, y su penoso trasfondo, marcará un antes y un después que la Corona difícilmente podrá remontar. La difusión de forma masiva de lo que era un secreto a voces hará un daño irreparable a la monarquía, sobre todo en sectores populares, no monárquicos, pero que habían aceptado a Felipe VI de buen grado. Además, perderá la baza populista que siempre le había avalado.

Letizia, Sofía y la Corona: 10 claves de un día D difícil de remontar

No  fue una rencilla breve  provocada por el simple berrinche de Letizia porque Sofía quería fotografiarse con sus hijas. Fue un grave episodio que marcará un antes y un después en la relación de los monarcas con el pueblo. Este rifrrafe que habría dejado traslucir graves problemas de fondo que otrora parecieran rumores malintencionados.  Una situación que será difícil de remontar y subiría índices en el republicanismo de un sector de españoles que no eran monárquicos, pero que aceptaban la monarquía.  Analizamos las claves:

1)  Aunque era un secreto a voces, nunca “una imagen vale más que mil palabras” hizo tanto. Hasta los más defensores de Letizia y hasta los que creían que todas las críticas eran injustas, se han visto “sobredimensionados" por estas imágenes. En los que la defienden, nunca el cortesanismo se vio tan endeble en argumentos.

2)  Porque las televisiones e informativos han dedicado horas a comentarlo. Por primera vez una actitud cuestionable de la Reina es debatida de forma pública y sin censuras, amparados unos por el afecto a la Reina Sofía, otros por el republicanismo, o los más humanos por consideración a una abuela.    

3) Porque la sombra de la Reina Sofía siempre ha gravitado en la discutible conducta de Letizia, que pese a haberlo prometido en su pedida de mano -"seguiré el ejemplo impagable de la Reina Sofía”-, jamás lo hizo. Pero esta vez les afecta en un hecho común en el que sale perdiendo por goleada Letizia.   

4) Porque por primera vez queda en entredicho el carácter de la niña que acaba de recibir el Toisón de Oro y es la heredera que debería generar afección entre sus futuros súbditos . Esta conducta  de despotismo con una anciana a la que debe respeto por reina emérita y por abuela,  lastrará gravemente su imagen  y será de difícil enmienda.

5) Porque  por primera vez no son Peñafiel ni MUNDIARIO -con esta cronista-, pioneros y voces en el desierto denunciando las discutibles actitudes de la Reina Letizia, las que censuran su actitud, sino personas importantes cercanas a la Casa Real como Marie Chantal Miller o totems televisivos como Ana Rosa Quintana.

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Una escena del desencuentro de la familia real española, a la vista de todos.

 

6) El hecho ha trascendido internacionalmente. Las relaciones entre países son una de las bazas de la monarquía y Letizia no sólo no ha cuidado este aspecto, es que podría decirse que lo ha desdeñado por su nula relación con los miembros de otras casas reales. Que internacionalmente se dé esta imagen de ella y de su hija, pasará factura a Felipe VI en sus relaciones diplomáticas.   

7) Porque las cirugías y retoques continuos de Letizia pese a su relativa juventud y belleza natural, según los expertos podrían estar justificadas por  cierto desequilibrio de la Reina, pero su pelea con Sofía  es  indefendible y podría incidir en la percepción global  de su desequilibrio y falta de control que la inhabilitaría como reina.

8) Porque ya han abucheado a Letizia en su primera salida "después de". Esto ha ocurrido muchas veces junto a su marido por motivos políticos, porque se abucheaba a la institución. Esta vez la abucheaban e insultaban a ella por su persona y no eran activistas republicanos, sino "gente del pueblo". Probablemente sería la primera vez, pero no será la última, lo que hará mucho daño a la  Corona, que siempre había jugado una baza populista que se les escapa.

9) La incapacidad manifiesta de Letizia de asumir su imagen institucional de Reina y tener esas veleidades de itgirl o celebritie, aunque eran censuradas por algunos, eran defendidas por otros en aras de "su naturalidad" y "modernidad". Hoy, esta cuestión no deja de ser baladí, pero todo suma. Ya no se califican de "bocanada de aire fresco", sino de una desafección por la institución que relega y adapta a su propia conveniencia.    

10)  Que Letizia tenga una faz irreconocible y mutante desde que se casó, soliviantaba a muchos por la frivolidad que traslucía sobre todo porque empezó su carrera estética en la crisis económica más grave de su pueblo…  y los últimos meses había un run-run incómodo con los retoques de Letizia, pero este tema va mucho más allá. Ya no es superficialidad, sino irracionalidad y una falta de respeto intolerable a la institución, a los reyes eméritos, a su pueblo, a su hija -a la que lastrará con una imagen que será un problema en su relación con los súbditos-  y, sobre todo, a su marido. 

¿Don Juan Carlos habrá recriminado a su hijo?  Pero ¿está en posición moral de censurar? No.

Aunque no ha trascendido, hay un vídeo de la salida de la misa de Palma en la que Juan Carlos, que parece que no se ha enterado, ante la despedida de la pareja, llama al orden al hijo y le dice: "Esto lo tenemos que hablar". A lo que responde Felipe VI: "Si, pero ahora no es el momento".  ¿Don Juan Carlos habrá recriminado a su hijo?  Pero ¿está en posición moral de censurar? No. 

Felipe VI ha campado contra viento  y marea con los escándalos de su padre, el fraude de su cuñado, los podemitas republicanos y los independentistas, ante los que dio la cara en el discurso de Navidad de forma más contundente que el propio Rajoy y se ganó la confianza del pueblo. Pero tener una esposa que ha demostrado que no va a aprender y que con actitudes como esta le puede dejar vendido en cualquier momento y lugar sí que no se lo puede permitir. Tampoco puede dejar en sus manos la educación de la heredera.

Se ha escrito que todo se solucionará con un “lo siento” elefantil africano o dejándose robar unas fotos merendando felizmente con sus hijas y suegra. El problema es que nadie se lo va a creer.

Una solución podría ser que Felipe se divorciase, otra, que Letizia dimitiese, que renunciase a su asignación económica y se retirase de la vida pública.

Definitivamente, como Reina de España, se le dieron todas las oportunidades, pero ha demostrado que el puesto le venía muy, pero que muy grande. @mundiario

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