España, ante el círculo vicioso de la judicialización

Mariano Rajoy. / Twitter
Mariano Rajoy. / Twitter

Resulta comprensible que Mariano Rajoy y el ministro de Justicia busquen minimizar los costes que, eventualmente, deban pagar los imputados del PP en los distintos tribunales.

España, ante el círculo vicioso de la judicialización

Por si alguien albergaba dudas al respecto, los últimos episodios registrados en el ámbito judicial (sentencia del “caso Urdangarin”, cambios ordenados por el fiscal general del Estado para aliviar la beligerancia de sus subordinados en los asuntos de corrupción, declaraciones del fiscal de Murcia denunciando el clima de intimidación en el que ha venido realizando su labor...) certifican que nos encontramos sometidos a una lógica perversa.

Como los viejos partidos judicializaron habitualmente la vida política porque no quisieron establecer un espacio autónomo para asumir las responsabilidades derivadas de los comportamientos no compatibles con la ética exigible a los cargos públicos, pretendieron controlar y/o presionar a las personas que podían resutar determinantes en los procedimientos judiciales. Por eso resulta comprensible que Mariano Rajoy y el ministro de Justicia busquen minimizar los costes que, eventualmente, deban pagar los imputados del PP en los distintos tribunales.

Cuanto menor sea el número de condenas dictadas más creible resultará ese discurso de que la corrupción es una colección de hechos aislados que acontecieron en el pasado.

El nombramiento de Arsenio Fernández de Mesa como consejero de la empresa Red Eléctrica de España es la penúltima demostración de que la regeneración de la vida política española sigue siendo una asignatura pendiente

El nombramiento de Arsenio Fernández de Mesa como consejero de la empresa Red Eléctrica de España es la penúltima demostración de que la regeneración de la vida política española sigue siendo una asignatura pendiente. ¿Quien puede alegar ignorancia sobre la trayectoria de “Cuco” Fernández? ¿Es verosímil imaginar que las razones de este nombramiento radiquen en los conocimientos y/o capacidades demostradas por el ex-director de la Guardia Civil en el ámbito del sector eléctrico?

No hay margen para muchas especulaciones. El PP decidió pagar todos los servicios prestados por este político profesional mediante una retribución anual no inferior a los 150.000 euros con cargo a una empresa cuyo accionista más relevante es la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales).

La gravedad de lo sucedido merecería una reprobación expresa del Congreso de los Diputados, aprovechando la situación minoritaria en la que se encuentra, desde el pasado mes de junio, el Partido Popular. Pero eso requeriría una posición favorable del PSOE y ahí aparece, de nuevo, la sombra de las “puertas” por las que transitaron Felipe González, Elena Salgado y otros cuadros dirigentes socialistas. La estrategia de oposición “cooperativa” promovida por la actual gestora de Ferraz puede arruinar buena parte de su eventual credibilidad por mor de esa fuerte hipoteca que afecta desde hace años a este partido centenario.

A pesar del amplio catálogo de “puertas giratorias” constatado en los últimos años, Rajoy ha pensado que una decisión como esta no va a tener consecuencias electorales significativas. Está convencido de que sus votantes asumen que semejante “canongía” forma parte habitual de la actividad política. Que las cosas son así y que los demás, si pueden, hacen lo mismo. La complicidad de esa parte del cuerpo social sigue siendo el factor fundamental que explica la continuidad de estas conductas impresentables.

España, ante el círculo vicioso de la judicialización
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