Chile, el debate entre dos extremos

Gabriel Boric y José Antonio Kast, ambos candidatos presidenciales de Chile. / RR SS.
Gabriel Boric y José Antonio Kast, ambos candidatos presidenciales de Chile. / RR SS.

José Antonio Kast y Gabriel Boric se juegan la presidencia del país cuyo últimos años han sido muy tumultuosos gracias a la pandemia, protestas sociales o la migración masiva que ha recibido.

Chile, el debate entre dos extremos

Chile celebra unas elecciones presidenciales muy reñidas donde se desentiende por completo del centro, siendo José Antonio Kast un representante más de extrema derecha y su rival político, Gabriel Boric, el representante de una izquierda no tan moderada. El ambiente es de mucha incertidumbre en esta segunda vuelta donde Boric espera superar a Kast y así convertirse en el presidente más joven del país con 36 años.

Kast superó a Boric en la primera vuelta por poco más de dos puntos porcentuales. No ha ocurrido desde la vuelta a la democracia del país, pero Boric espera convertirse en el primero en remontar la desventaja de una primera vuelta y llegar a la presidencia el próximo marzo de 2022 cuando al presidente Sebastián Piñera le toque abandonar su segundo mandato no consecutivo con el 70% de desaprobación.

Pocos años atrás Chile era considerado un país ejemplo para el resto de América Latina en vías de desarrollo, pero con la pandemia, el estallido social y la migración masiva e insostenible, ha pasado a ser un país con múltiples problemas que Piñera no ha logrado sostener.

Es interesante ver lo que ocurre en Chile porque se nota la polarización. Boric pretende llegar con un programa de izquierda donde lo social será prioridad, su influencia socialista es mucho mayor que el de la expresidenta Michelle Bachelet, por lo que podría considerarse como un ejemplo más radical que buscará cumplir las exigencias del estallido social donde hablan de reducir la desigualdad o aumentar los programas sociales del Estado.

En el otro extremo está Kast, un claro simpatizante de la dictadura de Augusto Pinochet, donde su hermano ejerció como ministro. Hijo de un Nazi, algo que el niega, Kast es la mano dura que muchos creen que Chile necesita para palear la migración masiva y poner en orden la delincuencia y saqueo que se produce durante las protestas. No es la primera vez que Kast participa en unas elecciones, ya en 2017 lo intentó y quedó en cuarto lugar, ahora llega como uno de los favoritos y siendo comparado con otros políticos conservadores como Jair Bolsonaro o Donald Trump, la diferencia es que Kast es más moderado en sus discursos, menos incendiario. Esto lo presenta como alguien no solo moderado, también podría ser la estabilidad que muchos chilenos quieren para su país.

Boric comenzó su carrera siendo un líder estudiantil que poco a poco fue ganando fuerza dentro de los círculos sociales exigiendo educación gratuita o más programas de salud. Desde 2014 ejerce como diputado de la región de Magallanes y en 2019, durante el estallido social, fue un personaje clave para determinar la necesidad de redactar una nueva Carta Magna, dando pie a la Convención Constituyente.

Mientras avanzaba la campaña política de cara a la segunda vuelta ambos candidatos han suavizado algunas de sus propuestas más radicales buscando el centro para hacerse con los votos necesarios de los indecisos. Temen a Kast por creer que será un retroceso en varias políticas sociales, pero también temen a Boric al ser representante de la izquierda, la misma que ha afectado de forma negativa a varios países latinoamericanos como Perú, Venezuela o Bolivia. @mundiario

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