Las previsiones de 'sorpasso' antes de votar concluyen en desilusiones sorpresa

Pedro Sánchez, ex secretario general del PSOE. / Mundiario
Pedro Sánchez, secretario general del PSOE. / Mundiario

Si las encuestas estuviesen prohibidas durante las campañas electorales, se evitarían desilusiones sorpresa después de prever el pretendido sorpasso, palabra fuera del contexto italiano de los 70.

Las previsiones de 'sorpasso' antes de votar concluyen en desilusiones sorpresa

Sin salir de casa, tengo la prueba. En una hoja de papel buena parte de mi familia ha hecho una porra: todos prevén el ascenso de Unidos-Podemos y una caída del PSOE a lo PASOK.

Las encuestas no ofrecen demasiadas garantías, pese a su etiqueta científica, como bien demuestran los repetidos errores en múltiples países.

La frivolidad imitativa refiriéndose a un posible adelantamiento al PSOE nada tiene que ver con la fallida tentativa del PCI de desbancar a  la Democracia Cristiana en los lejanos tiempos del multipartidismo italiano. Se parce más a “Il sorpasso”, la película dirigida hace la tira por Dino Risi, que no termina precisamente  con final feliz.

La carencia de genios democráticos, pocos y pronto metastizados ayudan a explicar la cantidad de confusiones, falsas interpretaciones, deformaciones, desvíos, letal coctelera política.

El caso flagrante es el de la esencia de la Socialdemocracia.

Hemos leído y oído en el último medio año aberraciones como tratar de contraponerla al Socialismo.

Socialdemocracia significa socialismo democrático, aquel que precedió a la tesis, supuesta síntesis del llamado “marxismo científico”, posteriormente degenerado en la revolución bolchevique, la escisión de los años 20 con los nuevos Partidos Comunistas y el “socialismo en un solo país” y un solo piloto: Stalin.

El tacticismo súbito de ese otro Pablo, también converso, está llegando a esfuerzos hilarantes, como declararse socialdemócrata, colgarse una a modo de corbata y reivindicar “la patria.”

Izquierda sí, no hay más que una: el partido político más antiguo de Europa.

Lo otro es no extrema si no extra-izquierda, o sea, fuera de la izquierda, en mínimamente recordado latín.

Las previsiones de 'sorpasso' antes de votar concluyen en desilusiones sorpresa
Comentarios