Carta a Yanis Varoufakis: Desde la leyenda del Minotauro al mito de Prometeo

Yanis Varoufakis.
Yanis Varoufakis.

"Admirado profesor Varoufakis: No se puede ir por libre prometiendo lo que no es de uno y no se puede ofrecer lo que no se tiene", destaca la autora en su carta.

Carta a Yanis Varoufakis: Desde la leyenda del Minotauro al mito de Prometeo

"Admirado profesor Yanis Varoufakis: No se puede ir por libre prometiendo lo que no es de uno y no se puede ofrecer lo que no se tiene", destaca la autora en su carta.

 

Estimado Yanis:

... Tendido está el gigante que amarraron los ciclópeos soberbios, tras larga lucha fiera con templadas cadenas de diamante: aun su pecho jadea como cráter hirviente; y cada vez que se retuerce inquieto,el sol vela su frente y la vieja montaña bambolea...solo el Ponto responde a los rugidos que lanza en su desvelo, y llama en su socorro con voz lúgubre a las inquietas ondas del Egeo...”, son estos unos de los múltiples versos a través de los cuales, el escritor Olegario Víctor Andrade refiere al protagonista de su obra literaria Prometeo.

Y no quiero ser cruel ni hacer leña del árbol caído pero, lo veía venir; y de pronto recordé estos versos, una vez recuperada del sobresalto informativo de primera hora de la tarde, cuando nos contaban la noticia de tu destitución como negociador del Gobierno griego ante la Troika.

Avatares del destino querido Yanis Varoufakis ¡fíjate!, tu que utilizaste la leyenda del Minotauro para interpretar tu teoría sobre la crisis económica mundial, ahora contigo utilizo la del titán Prometeo para explicar tu caso. Te has rebelado contra los nuevos dioses, has intentado escalar el Olimpo para desalojarlos; has desafiado al padre de todos y le has robado el fuego para entregarlo a los humanos...

Admirado profesor Yanis Varoufakis, tenías que ser el primero en saber que esto no funciona así. No se puede ir por libre prometiendo lo que no es de uno, no se puede ofrecer lo que no se tiene (ya te lo dijo Schäuble en Berlín), y mucho menos levantar la ira de los más altos mandatarios a los que se le debe lo que no tienes y prometes dar. Por si esto no fuese suficiente, no estás cumpliendo con ellos, y en vez de negociar, dialogar y presentarte con la verdad por delante y admitir la imposibilidad de seguir con tu tesis, en tu terquedad, los colmas de desaires, afrentas y críticas públicas.

El resultado, a la vista está. Tu jefe el presidente del gobierno griego, te destituye de tus funciones de negociador ante la Troika, “grupo de Bruselas” o como le quieras llamar y lo hace aupando a Euclid Tsakalotos, ministro de Asuntos Exteriores. Al mismo tiempo Tsipras, cesa de su cargo a tu secretario general, nombrando al nuevo hombre en Bruselas muyróximo al vicepresidente Dragasakis.

Avatares de la vida, querido Prometeo. Si ya un pintor holandés te imaginó encadenado por Vulcano, ¿cómo te habrá imaginado Jeroen Dijsselbloem, también holandés, después de todos los desplantes que le has hecho?, debió de ser algo parecido. El presidente del Eurogrupo, lo que ha conseguido es muy parecido a la escena del cuadro barroco de Dirck Baburen, y desde luego si lo adornamos con los versos de Andrade, solo nos falta ponerle tu rostro.

Ya para terminar Yannis, las relaciones Internacionales, supranacionales o diplomáticas tienen desde la antigüedad un código propio. Tu como ciudadano de esa tierra de grandes estrategas y políticos que ha sido Grecia desde tiempo inmemoriales, tenías que saberlo y tendrías que haber dado ejemplo. Es mi humilde opinión.

 

Carta a Yanis Varoufakis: Desde la leyenda del Minotauro al mito de Prometeo
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