Bruselas alerta del riesgo de una gran crisis alimentaria por el bloqueo ruso de grano en Ucrania

El bloqueo, que siguió a la retirada unilateral de Rusia del acuerdo del Mar Negro, ha intensificado la crisis alimentaria mundial y pone en riesgo a millones de personas desfavorecidas.

Descarga de granos. / FAO.
Descarga de granos. / FAO.

El Alto Representante de Asuntos Exteriores de la Unión Europea, Josep Borrell, ha transmitido una advertencia urgente a los 27 ministros de asuntos exteriores de la UE a través de una carta. En esta misiva, Borrell señala que el bloqueo ruso de toneladas de grano en Ucrania podría llevar a la desoladora realidad de hambrunas en zonas altamente vulnerables del mundo. La decisión de Rusia de abandonar unilateralmente el acuerdo del Mar Negro ha exacerbado aún más la ya precaria situación alimentaria global, poniendo en peligro a cientos de millones de personas.

Esta no es la primera vez que Borrell alerta sobre la gravísima implicación humanitaria de bloquear el acceso a los alimentos en medio de conflictos. En declaraciones que ahora cobran un nuevo significado, Borrell advirtió el año pasado que "la guerra también se hace bloqueando el acceso de los alimentos a los mercados" y que este tipo de acciones representa una prueba crítica de resistencia.

La carta, a la que ha tenido acceso El País, tiene fecha de 31 de julio, unos días después de que se celebrara en San Petersburgo la cumbre Rusia-África, en la que el mandatario ruso Vladímir Putin prometió el envío gratuito de entre 25.000 y 50.000 toneladas de grano al continente. Este gesto, según Bruselas, “es una política cínica de utilización de la comida como arma para crear nuevas dependencias y exacerbar la vulnerabilidades económicas y la inseguridad alimentaria global”.

Iniciativa del Mar Negro

Hace apenas un año, Ucrania y Rusia habían logrado un acuerdo bajo la mediación de la ONU y Turquía, permitiendo la exportación de 20 millones de toneladas de grano que estaban atrapadas en las cercanías del Mar Negro. Sin embargo, este acuerdo se ha derrumbado recientemente, ya que Rusia decidió retirarse del pacto el 17 de julio. Desde entonces, el Kremlin ha estado atacando infraestructuras agrícolas de Kiev.

El Grupo de Respuesta a la Crisis Global de Naciones Unidas ha advertido que más de 1.200 millones de personas están en riesgo directo debido al bloqueo de productos esenciales como aceite de girasol, maíz y fertilizantes. Las consecuencias se sienten en todo el mundo, pero los países en desarrollo, especialmente en África y Oriente Medio, se ven especialmente afectados debido a su fuerte dependencia del grano de Ucrania, conocido como el "granero" del mundo.

A medida que los precios de los alimentos siguen aumentando, la Eurozona ha experimentado un aumento del 10,8% en el costo de los alimentos en el último año, según datos revelados por la Oficina de Estadística de la UE (Eurostat).

Para enfrentar esta crisis, los líderes europeos están preparando un paquete financiero de emergencia valorado en 18.000 millones de euros, destinado a mitigar las devastadoras consecuencias de la crisis alimentaria en las regiones más vulnerables.

¿Quién incumplió el acuerdo?

La lucha por la narrativa también está en juego, ya que tanto Rusia como la UE intentan ganar apoyo internacional en medio de esta crisis. Moscú acusa a Kiev de incumplir su parte del acuerdo y a la UE de obstruir el tránsito de alimentos con sanciones económicas. Por su parte, Bruselas ha acusado repetidamente al Kremlin de usar los alimentos como arma en el conflicto.

A medida que las tensiones aumentan, los esfuerzos diplomáticos se intensifican. El presidente ruso, Vladimir Putin, planea reunirse con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, en una visita a Estambul, donde ha anunciado el envío de toneladas de grano a países africanos. Mientras tanto, la UE busca la unidad en el G-20 para presionar a Rusia a reconsiderar su posición y retomar su participación en la iniciativa de ayuda alimentaria.

Paralelamente, se están evaluando soluciones para permitir el tránsito de cereales a través de vías terrestres llamadas “Corredores de Solidaridad”. Sin embargo, esta propuesta ha generado divisiones entre los países de la UE, con naciones fronterizas como Polonia, Eslovaquia y Bulgaria mostrando preocupación por el impacto en sus propias industrias agrícolas.

La crisis alimentaria desencadenada por el bloqueo de grano en Ucrania se ha convertido en un llamado urgente a la acción global, ya que el mundo se enfrenta a la posibilidad real de hambrunas masivas y desplazamientos forzados. Con la presión aumentando sobre Rusia y la comunidad internacional uniendo fuerzas, el resultado de esta crisis sigue siendo incierto. @mundiario

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