¿Bromas o maldades?

Cataluña y España. / fotolog.com
Cataluña y España. / fotolog.com

El lector decidirá si lo que va a leer sería más propio de la desaparecida Codorniz o se trata de una invención para sustituir la verdadera historia.

¿Bromas o maldades?

Quienes sigan mis comentarios, tal vez recuerden el de hace unos días, acerca de las consecuencias de los mensajes tendenciosos y hasta falsos,  contenidos en los libros de texto de algunas comunidades autónomas y, más concretamente, en la de Cataluña. Pondré algunos ejemplos:

> Mínima  información sobre comunidades autónomas distintas de la propia.

> Abuso dogmático de contenidos ideológicos de tipo nacionalista, contrarios a las disposiciones curriculares vigentes.

> Consideración de la comunidad catalana  como nación y de España como un Estado plurinacional.

> Uso sistemático de las expresiones “Estado español” y “Península ibérica” para eludir el uso de  “España”.

> Cataluña y España se presentan como realidades conceptualmente yuxtapuestas y equiparables.

> Se habla de la Cataluña neolítica y de la dominación romana en Cataluña, como si existiera desde esa época.

> A Alfonso II de Aragón “en Cataluña se le conoce como Alfonso I El Casto”; Fernando el Católico recibe  el nombre de Ferrán de Catalunya y Aragó y los reyes  Carlos I,  Felipe II, Felipe III y Felipe IV,  llevan el añadido de “Rey de Castilla  y de Cataluña y Aragón”.

> El bandolero Serrallonga, se presenta como “...héroe del pueblo catalán oprimido por los virreyes castellanos en el siglo   XVII”.

> Los juegos olímpicos de Barcelona son considerados como “...el punto álgido de la reconstrucción nacional, que ya no va a detenerse”.

> En la parte de la provincia de Huesca limítrofe con Cataluña,  unos 1.500 niños estudian la asignatura de Lengua Catalana en libros de texto que no reconocen esa zona como integrante de la Comunidad de Aragón.

> Algunas editoriales contemplan el valenciano, en las ediciones para las escuelas catalanas, como un dialecto del catalán.

Recuerden el motivo por el que esto ha sido posible desde hace años y sigue siéndolo, no sólo en Cataluña  sino también en otras comunidades: irresponsable dejación de funciones  del Ministerio de Educación, Dirección General de Cooperación Territorial y Alta Inspección, en cuanto a la supervisión de contenidos,  en aras de las componendas y del dejar hacer y ... ya veremos.

¿Bromas o maldades?