Bogotá, entre la desinformación y el miedo tras un toque de queda decretado

Fuerzas de segridad desplegadas en Bogotá. / Semana
Fuerzas de segridad desplegadas en Bogotá. / Semana

Los actos vandálicos reportados en algunas zonas por el paro nacional obligaron a que el presidente Iván Duque decretara toque de queda en la ciudad durante la noche. Las fake news fueron el común denominador.

Bogotá, entre la desinformación y el miedo tras un toque de queda decretado

La noche del viernes posterior a la huelga convocada contra el gobierno se vivió entre la desinformación y medio por un toque de queda, resume El País. La medida que había comenzado con un decreto a nivel municipal se convirtió en una orden instaurada en toda la ciudad por el presidente Iván Duque.

Se trata de una medida no aplicada desde 1977. El gobierno sacó a 13.000 integrantes del Ejército y la policía a las calles lo que abonó a la incertidumbre de la población. La desinformación reinó tras confirmar que de 45 llamadas que ingresaron a la policía por actos vandálicos, en realidad solo uno era real.

También circularon vídeos falsos que correspondían a los mismos que se difundieron en Cali la noche del 21 de noviembre, tras el toque de queda en esa ciudad. El director de la policía, Óscar Atehortúa, confirmó que 45 llamadas que recibieron, solo un caso era real.

El congresista Roy Barreras, aseguró que promoverá una investigación por “pánico inducido por el Estado”. “Procurador y fiscal general investigarán denuncias sobre vandalismo inducido para generar pánico y deslegitimar protesta pacífica. Hay vídeos. Hay denuncias. ¿Hay una estrategia estatal para generar pánico y reemplazar clamor de cambio por clamor por represión?”, escribió en su cuenta de Twitter. En el mismo sentido se pronunció el congresista Iván Cepeda. "Pido a la ciudadanía me envíe toda la información que pueda dilucidar la naturaleza de los ataques vandálicos: simultaneidad, origen y composición de los grupos de atacantes, eventuales vínculos con la Fuerza Pública, focalización en ciertos conjuntos residenciales, etcétera".

Sin embargo, el pánico contrastó con la alegría previa de los cacerolazos que se escucharon por segundo día y se convirtieron en el sonido del descontento. El toque de queda entró en vigor el viernes y aún había muchas personas participando en cacerolazos. Pasadas las nueve de la noche, grandes grupos de ciudadanos seguían concentrados, bailando y tocando cacerolas en distintos barrios de Bogotá desafiando la medida impuesta por Duque. Unas horas más tarde, ya con la gente en las casas, el sonido de las cacerolas seguía escuchándose. @mundiario

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