La ayuda de Rusia a Puigdemont, ¿inverosímil o posible?

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Puigdemont se entrevistó con un recadero de Putin
 Walter Cronkite solía decir que en el universo de la política, cuanto más inverosímil sea una noticia más posibilidades tiene de ser cierta. 
La ayuda de Rusia a Puigdemont, ¿inverosímil o posible?

El gran maestro de periodistas Walter Cronkite solía decir que en el universo de la política, cuanto más inverosímil sea una noticia más posibilidades tiene de ser cierta. Este afamado comunicador fue el primero en dar la noticia del asesinato de John F. Kennedy el viernes 22 de noviembre de 1963. Cronkite había estado junto al teleprinter de United Press International en la sala de prensa de la CBS cuando se emitió el boletín del asesinato del presidente y salió al aire de la CBS para que esta cadena fuera la primera en comunicar a la nación aquel suceso que conmovió al mundo. En 1997 publicó “Memorias de un reportero”, libro en el que hace un repaso a toda su trayectoria como periodista y que para todos los que nos dedicamos a esto de poner palabras en fila ​es interesante conocer. Sus artículos e informes críticos sobre la guerra de Vietnam no han perdido frescura y sirve de referente para otras guerras y en ese sentido escribió dado que Estados Unidos nunca podría ganar aquella, “la única salida racional entonces será negociar, no como vencedores, sino como un pueblo honorable que cumplió su promesa de defender la democracia, e hizo lo mejor que pudo”.

Pero hoy quiero traer a colación la famosa frase de Cronkite sobre la política y lo posible que es lo inverosímil a propósito de la noticia, bien fundamentada, de que el fugado Puigdemont se reunió con el ex exdiplomático ruso y empresario Nikolai Sadovnikov  en dependencias oficiales de la Generalitat en Barcelona el 26 de octubre de 2017, un día antes de que el Parlament proclamara la fallida Declaración Unilateral de Independencia Lo ha revelado una investigación de la asociación periodística OCCRP en la que ha participado El Periódico de Catalunya. En la estrategia de internacionalizar el llamado “conflicto catalán, la política exterior de Puigdemont tendió puentes en varias direcciones, aprovechando el interés ruso de desestabilizar a Occidente respaldando o haciendo que respaldaba alguno de los episodios que podrían contribuir a ello, como en el caso de España. Nos puede parecer una fantasía el hipotético respaldo militar de Rusia, pero no tanto la ayuda económica si esa inversión le pudiera interesar a Rusia.

El asunto nos lleva, de nuevo, a preguntarnos si el Estado tiene derecho a investigar actividades como la relatada o si se deberían cerrar los ojos ante los intentos de destruirlo. El mediador en la reunión del ex honorable presidente fugado fue fue Víctor Terradellas, exsecretario de relaciones internacionales de Convergència en cuyo teléfono móvil se hallaron varios mensajes con el president en los momentos más críticos del otoño soberanista de 2017. Terradellas transmitió por mensaje a Puigdemont el día antes de la DUI que tenía concertada una cita con “un emisario de Putin”. Y la cita se concretó. O sea, fue cierto.

Un asunto disparatado

Ya se habló en su día de la posibilidad de que Rusia respaldara militarmente a Puigdemont, asunto disparatado y que sí que parece fantasía, y lo fue, pues no olvidemos que supondría un ataque a un país de la OTAN. Los tiros no iban por ahí, aparte de los problemas logísticos de tal invasión. Pero sí que existen otros frentes, donde se podría desestabilizar la economía española. Y en ese sentido, los analistas sí consideran factible el apoyo al indepentismo catalán en orden a crear estucturas económicas para su futuro Estado república, mediante las medidas legales que permitieran poner en marcha un sistema de criptomonedas en una Catalunya independiente y crear un gran nicho mundial de moneda virtual. También parece algo fantástico, pero menos. @mundiario

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