El PP y PSOE plantean las elecciones europeas como un plebiscito

Dolors Montserrat y Alberto Núñez Feijóo en un mitin de las elecciones europeas. / PP
Dolors Montserrat y Alberto Núñez Feijóo en un mitin de las elecciones europeas. / PP
Arranca la campaña a los comicios al Parlamento Europeo en polarización y tensión entre los dos principales partidos, mientras Vox y Sumar aspiran a liderar los extremos.
El PP y PSOE plantean las elecciones europeas como un plebiscito

En la madrugada de este viernes, arrancó la campaña para las elecciones europeas del próximo 9 de junio que la oposición ha planteado como un plebiscito a Pedro Sánchez. La jornada anterior, La Sexta emitió el primer y único debate entre las principales candidatas, Teresa Ribera del PSOE y Dolors Montserrat del PP, en el cual la ministra de Transición Ecológica buscó descolocar a la exministra de Sanidad sobre la futura postura de las derechas tradicionales con la ultraderecha, que, como vaticinan tendrá un gran auge en los comicios al Parlamento Europeo.

Desde enero, España ha vivido una campaña electoral continua, con elecciones en Galicia, País Vasco y Cataluña, lo que ha generado un evidente agotamiento en el electorado. Ahora, los partidos tienen dos semanas para movilizar a los votantes, con la izquierda alarmando sobre el crecimiento de la ultraderecha y la derecha enfocando su mensaje en una consulta directa con la que reprobar al Gobierno por sus pactos con los independentistas, la amnistía y la gestión.

La posibilidad de que la extrema derecha gane influencia en la Comisión Europea y en la Eurocámara será una cuestión central en la campaña. Esto quedó patente en los debates inaugurales: el cara a cara entre Ribera y Montserrat, y el enfrentamiento en Bruselas entre representantes de las principales corrientes políticas del Parlamento Europeo. La derecha tradicional, incluida la actual presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, y Alberto Núñez Feijóo, del PP, se han mostrado abiertos a pactar con figuras como la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, una crítica más moderada de la UE y que ha seguido una línea europeísta y euroatlántica.

El temor a la extrema derecha será explotado al máximo por la izquierda, tal como sucedió en las elecciones generales del 23 de julio. En su reciente comparecencia en el Congreso, Pedro Sánchez reiteró la amenaza de la ultraderecha en casi todas sus intervenciones. La candidata Teresa Ribera destacó en el acto de inicio de campaña en Valencia, junto a Sánchez y José Luis Rodríguez Zapatero, que “quieren reventar nuestro modelo de Europa”.

Sumar y Vox buscan liderar los extremos

A diferencia de las generales, en estas elecciones los dos partidos del Gobierno, PSOE y Sumar, no se presentarán como un bloque conjunto. Con una circunscripción única, el PSOE busca aglutinar a toda la izquierda para reducir la ventaja del PP, aunque incluso los socialistas más optimistas no esperan superar a los populares por cinco puntos, como sugirió la última encuesta del CIS. Todos los sondeos parten con los conservadores como favoritos, no solo en España, sino en todo el continente.

Sumar, liderado por Yolanda Díaz, necesita diferenciarse tras meses sin prácticamente ningún logro en el Gobierno. Díaz inició la campaña en Madrid junto a su candidata Estrella Galán, condenando los discursos de odio y advirtiendo sobre las políticas de austeridad que pueden resultar de la colaboración entre socialistas y populares en Europa. Su mayor pugna seguirá siendo con su exsocio, Podemos, que lo ha apostado todo a esta cita electoral y aspira a llevar a la exministra de Igualdad Irene Montero a Bruselas.

El PP de Alberto Núñez Feijóo ha ajustado su discurso a las particularidades de cada comunidad autónoma, evitando traer de vuelta el procés y el terrorismo en Cataluña y el País Vasco. Sin embargo, con las elecciones europeas, el partido vuelve a temas recurrentes como la amnistía y la herencia de ETA en EH Bildu, por sus pactos con el PSOE. En Barcelona, incluso Feijóo cuestionó la pérdida de la mayoría independentista en Cataluña, señalando el apoyo de los comunes al referéndum de autodeterminación.

Vox entra en la campaña fortalecido tras su resistencia en las elecciones catalanas, aunque ahora enfrenta competencia con la posible irrupción de Se Acabó la Fiesta, la lista de Alvise Pérez, conocido por ser un activista de extrema derecha en las redes sociales, y que, según el CIS, podría ganar un escaño en Bruselas.

La campaña para las elecciones europeas promete ser intensa, con los partidos principales ajustando sus estrategias para captar la atención de un electorado cansado y preocupado por el avance de la ultraderecha en el continente. @mundiario

Comentarios