Aragonès advierte de que la amnistía no será suficiente para resolver el conflicto catalán

El presidente de la Generalitat catalana declaró que “la amnistía por sí sola no resuelve el conflicto de soberanía” y pide unidad a Junts para iniciar “una nueva fase de negociaciones”.

Pere Aragonès. presidente de la Generalitat. / RR SS.
Pere Aragonès. presidente de la Generalitat. / RR SS.

El papel de la amnistía como método de “pago” por la investidura ha acaparado gran parte del discurso oficial por el día nacional de Cataluña. Pere Aragonès, el president de la Generalitat, ha asegurado que la amnistía como una posible carta de negociación para la investidura de Pedro Sánchez no bastará para resolver el conflicto catalán, y ha indicado que el referéndum de autodeterminación será la salida al proceso separatista.

Además, Aragonès instó a Junts (Junts per Catalunya) a colaborar en el actual escenario parlamentario y ejercer presión sobre el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y Sumar para iniciar “una nueva fase de negociaciones de forma inmediata” que contemple el reconocimiento al derecho a la autodeterminación.

En un mensaje pregrabado desde la sede del Instituto de Estudios Catalanes en Barcelona, Aragonès declaró: “la amnistía por sí sola no resuelve el conflicto de soberanía. Cataluña quiere votar libremente sobre la independencia y hasta que el Estado español responda a esa demanda democrática, el conflicto persistirá”.

Esta intervención tradicional se produce en un contexto en el que el día nacional de Cataluña, conocido como Diada, no se caracterizó por el fervor independentista visto en el pasado en la sociedad catalana, pero sí por la beligerancia de la principal entidad organizadora, la Asamblea Nacional Catalana, que ahora también se ha unido a Junts per Catalunya a la vía negociada en el Congreso de España. El año pasado, Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) enfrentó críticas por respaldar las negociaciones, pero este año, Junts ha acaparado los focos al tener la clave de la gobernabilidad de España entre sus filas.

Aragonès aprovechó su discurso para reiterar su llamado a Junts, sus antiguos socios de coalición en el Govern, a unirse a ERC en las conversaciones con los socialistas. El objetivo es maximizar el impacto de los 14 escaños a favor de la independencia, con cada partido teniendo siete, en las próximas negociaciones oficiales. De hecho, Aragonès explicó que la “nueva fase de negociación, centrada únicamente en el núcleo del conflicto”, requiere “sumar complicidades”, “alinear estrategias” y “acordar internamente una propuesta inclusiva sobre cómo debe votar la ciudadanía de Cataluña”.

Junts y ERC podrían negociar en bloque

Hasta ahora, las invitaciones mutuas para acordar las condiciones para negociar un posible apoyo a una investidura como bloque secesionista no han dado resultados, ya que cada partido parece seguir su propio camino. En consecuencia, el presidente catalán utilizó su discurso para sacar pecho y destacar los logros de Esquerra en el período legislativo anterior, como las negociaciones para conseguir el indulto a los presos por el procés y la reforma de la sedición del Código Penal, aunque Junts los minimiza.

“Hace cuatro años, en una situación similar a la actual, logramos liberar a los presos políticos. Hoy, con la fuerza de nuestro país, podemos hacer posible la amnistía”, enfatizó Aragonès.

El líder republicano también recordó las condiciones de su partido para negociar con Pedro Sánchez este año, que incluyen como mínimo la amnistía, la autodeterminación, la transferencia de Rodalies (el ferrocarril de Cercanías catalán) y el fin del déficit fiscal al sistema de financiación autonómica.

La celebración de un referéndum sobre la independencia de Cataluña sigue siendo la línea roja máxima para el Gobierno en funciones de Pedro Sánchez. Prácticamente todos los ministros de la coalición han descartado esta posibilidad, argumentando que es inconstitucional. Aunque este tema formaba parte de la agenda que ERC quería abordar en la mesa de diálogo negociada con el PSOE al comienzo de la legislatura anterior, nunca se discutió de manera explícita, según ambas partes. Por ahora, Junts y ERC han evitado convertir esta demanda en una condición de “todo o nada” para apoyar a Sánchez. Sin embargo, están enviando señales encontradas sobre la inevitabilidad de abordar el referéndum tarde o temprano.

Un referéndum de autodeterminación pactado

Esquerra insiste en que la mesa de diálogo debe continuar en el próximo mandato. Aragonès ha revivido su propuesta de un acuerdo de claridad, esbozado en su discurso hace un año. Este plan establece la hoja de ruta para un referéndum acordado, sin especificar fechas ni calendarios. Siguiendo lo ocurrido en Quebec, Escocia y Montenegro, los republicanos buscan llevar estas condiciones prenegociadas internamente, que el Gobierno actualmente se niega a iniciar.

En una entrevista con El Periódico de Catalunya, el presidente catalán anunció que el grupo de expertos encargados de preparar un informe sobre el acuerdo de claridad está casi listo y que las conclusiones se harán públicas este mes. Aragonès promete publicarlas y tomar una postura. Posteriormente, siguiendo el plan inicial del Ejecutivo de coalición, comenzaría un proceso participativo con organizaciones y ciudadanos para proponer el referéndum. Junts ha sido consistente en su oposición a este plan, y hay pocas indicaciones de que estén dispuestos a aceptarlo ahora.

“Me gustaría diferenciar entre las negociaciones para una investidura, que involucran a partidos políticos, y el hecho de que, si esto eventualmente ofrece la posibilidad de abordar la resolución del conflicto, entonces todos debemos estar aquí”, dijo al periódico catalán. También advirtió a Junts: “quien negocia en nombre de Cataluña lo que afecta a su estatus político es el Govern de la Generalitat”. @mundiario

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