Anova continúa su proceso de construcción y crecimiento en Galicia
Anova-Irmandade Nacionalista, organización gallega liderada por el histórico dirigente de izquierdas y soberanista Xosé Manuel Beiras, sigue definiendo su estrategia política sin descartar acuerdos.
Anova-Irmandade Nacionalista, organización gallega liderada por el histórico dirigente de izquierdas y soberanista Xosé Manuel Beiras, celebró ayer 21 de abril la primera parte de su I Asamblea Nacional en el Palacio de Congresos de Santiago de Compostela nueve meses después de la Asamblea Constituyente del 14 de julio de 2012 y medio año más tarde de su concurso en las elecciones autonómicas -bajo fórmula de coalición electoral técnica- junto a formaciones como la federación gallega de Izquierda Unida, Equo y Espazo Ecosocialista, conformando la llamada Alternativa Galega de Esquerda (AGE) e irrumpiendo con gran fuerza en el Parlamento gallego con 9 escaños.
La de ayer, de carácter “deliberante”, consistió en una reunión de alrededor de 1.000 militantes y simpatizantes -abierta a la ciudadanía- con el fin de hacer balance y preparar el terreno con la mirada puesta en los días 8 y 9 de junio donde se dará por cerrada esta I Asamblea Nacional.
El formato, novedoso en el panorama de organizaciones políticas del país, permitió la sucesión de intervenciones por más de siete horas hasta la intervención final del Portavoz Nacional que, en su alocución de clausura, descartó la posibilidad de una “unión orgánica con el BNG” sin cerrar la puerta a la “acción conjunta”: “Un sujeto político como es Anova nace de la convicción de que era necesaria una nueva lectura de la realidad, pero no para desplazar a nadie ni en el campo de la izquierda ni en el del nacionalismo. No debemos caer en la lógica que impone el neoliberalismo. Debemos apostar por la cooperación y no por la competición”, refiriéndose también no sólo a otras fuerzas políticas, sino a la comunión con los movimientos sociales y los “sectores más activos de la ciudadanía” caminando juntos hacia a un “proceso de ruptura democrática superador de la segunda restauración borbónica, que no vendrá de las instituciones sino de la sociedad ”. Beiras recordó también lo que de innovador y arriesgado tuvo la superación de viejos clichés en el campo de la izquierda nacional gallega en cuanto al proceso de conformación de AGE, entre el polo “independentista y formaciones que tienen otra visión del problema nacional pero que defienden el derecho de autodeterminación de este pueblo”.
En un discurso repleto de referencias históricas hacia las revueltas irmandiñas, la Revolución francesa, las luchas del movimiento obrero, los movimientos de liberación nacional anticoloniales o por los derechos civiles, Beiras emplazó a los militantes y simpatizantes a realizar un mayor esfuerzo colectivo para enriquecer y desenvolver un programa que calificó de “pura dinamita”.
Previamente se habían producido innumerables intervenciones en un clima de gran cordialidad y respeto, la mayoría de ellas concernientes a asuntos de índole organizativa, implantación territorial y no pocas que tocaron cuestiones estratégicas o de futuras alianzas de cara a comicios venideros, ya sean municipales o europeos. También sobre el espíritu de lo que debe ser un “partido-movimiento” abierto a seguir sumando en clave de “frente amplio popular” frente a “la barbarie”. Pero también hubo espacio para otras de mayor contenido político que arrancaron fuertes ovaciones, como las de Martiño Noriega (alcalde de Teo), Uxío Novo o Lupe Ces.
Como curiosidad, destacar la intervención de un militante del PSdeG que subió al estrado para agradecer a Anova y a la coalición AGE su papel hasta el momento, indicando que fue refugio electoral para miles de “socialistas sin partido” a los que está representando “mucho mejor” que el propio PSdeG: “no tenéis pasado, sólo futuro”.