Alemania hospeda el cónclave de la derecha populista y radical de Europa

Marine Le Pen, del Frente Nacional Francés. / Facebook.
Marine Le Pen, del Frente Nacional Francés. / Facebook.

Personajes como Marine Le Pen y Geert Wilders se han reunido en tierras alemanas para cerrar filas, motivados por el recién estrenado mandato de Donald Trump en Washington.

Alemania hospeda el cónclave de la derecha populista y radical de Europa

La ola populista que bañó a Estados Unidos y que alzó a Donald Trump hasta la Casa Blanca ha empapado finalmente a Europa. La derecha más radical del continente, agrupada en un conjunto de partidos hermanos, celebra su cónclave este fin de semana en Coblenza, Alemania.

Frauke Petry, de Alternativa para Alemania (AfD, por sus siglas en alemán); Marine Le Pen, del Frente Nacional para la unidad francesa, de Francia; Geert Wilders, del Partido Popular por la Libertad y la Democracia, de los Países Bajos; y Matteo Salvini, de la Liga Norte, celebran una reunión a apenas horas de que el empresario estadounidense haya tomado el relevo de Washington. Tres de los cuatro países a los que representa cada personaje tiene elecciones este año, por lo que la reunión es un intento por cerrar filas en aras de la batalla que les espera.

Del séquito el primero en ir a la guerra será el neerlandés Wilders. Su partido nunca ha ocultado su xenofobia y, guiados por este particular miembro del Parlamento nacional, participará en las elecciones de marzo. Posteriormente, será el turno de Le Pen, jefa de un movimiento que, de acuerdo a las estadísticas, avanzaría sin mayores problemas a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de su país, programadas para mayo. De ahí habrá que esperar cuatro meses para poder ver a otro de estos individuos en acción. Petry y la AfD se presentarán a los comicios de septiembre y podrían llevar a una enorme bancada ultraconservadora al legislativo alemán por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial.

Pero todo esto llega como una enorme contradicción entre todos los líderes. Sin ir tan lejos, Petry negó hace algunos meses que su populista y vehemente partido tuviera cualquier tipo de relación con Le Pen o Wilders. De más está decir qué sensación provoca en Alemania la palabra nacionalsocialista, por lo que los políticos del país siempre han optado por un discurso que evite levantar viejos traumas entre la población. Pero a estas alturas, la AfD ya no se inmuta en hablar largo y tendido de temas como la inmigración, aupados por su espejo estadounidense al punto que los sondeos les colocan en tercer lugar para las elecciones, y sus grandes jefes se convencen cada día más que el tono pesado, xenófobo y populista es el camino a seguir.

Fanáticos de los medios, los directivos de la AfD han dado esta semana que finaliza un nuevo escándalo. Se trata de Björn Höcke, un indiscutible líder del partido por radicalismo extremo, quien hizo un llamado a la sociedad alemana a no enterrar la memoria de los crímenes hechos por el régimen de Adolf Hitler. Höcke basó su protesta en que era inconcebible que en Alemania hubiese un monumento al holocausto judío en el centro de Berlín, al que tildó de "monumento vergonzoso", aunque por los términos usados también podría haberse traducido por "monumento en recuerdo de la vergüenza".

La reacción del partido fue casi inmediata y fue la misma Petry, líder opositora interna de los disparates de Höcke, quien le calificó de ser un "lastre para la AfD". La suya fue la reacción más moderada pues hubo quienes no se inmutaron y le dijeron "nazi". Höcke tuvo que salir en su defensa y se aferró a la munición clásica que usan los políticos en estos casos: la prensa malinterpretó sus palabras. De cualquier forma, ganaron presencia en los medios, contentaron a sus seguidores radicales y, a la larga, calmaron a quienes todavía les creen que la prensa es la culpable de los malosentendidos.

Alternative für Deutschland ya ha tenido varios enfrentamientos con los medios, pero su punto más alto llegó durante los días previos a esta sesión. La organización vetó la entrada a prestigiosos medios como el Frankfurter Allgemeine Zeitung, Der Spiegel, o la ARD, la televisión pública del país, aunque eventualmente se retractó. Esta banda de populistas imita hasta esos detalles de Trump, quien en su última rueda de prensa se negó a contestar a las interrogantes de CNN, cadena que, según él, es la principal responsable de la expansión de noticias falsas. @hmorales_gt

 

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