Si algo cambia en la UE no será por la presencia del SPD en el Gobierno de Merkel

Angela Merkel. / Caricatura de Antonio Antunes
Angela Merkel, en un dibujo de Antonio Antunes.

Las políticas de la UE y el cuestionable y cuestionado énfasis en el equilibrio presupuestario en los Estados miembros dependen de la mayoría a escala europea, que es de centro-derecha.

Si algo cambia en la UE no será por la presencia del SPD en el Gobierno de Merkel

Las políticas de la UE, en general, y el cuestionable y cuestionado énfasis en el equilibrio presupuestario en los Estados miembros, en particular, dependen de la mayoría a escala europea, que es de centro-derecha.

Ya tenemos los 15 peones de Angela MerkelYa conocemos su nueva selección para gobernar Alemania. Sus 15 ministros (6 cristianodemócratas, 3 socialcristianos bávaros y 6 socialdemócratas) han sido escogidos para labrar el futuro de Alemania, con una agenda política en la que los temas económicos seguirán siendo prioritarios, y con un renovado tinte social. 

La noche electoral del pasado 22 de septiembre ya conocimos los esenciales: i) que Angela Merkel seguiría al frente del ejecutivo germano; ii) que en Alemania gobernaría de nuevo una Gran Coalición; y iii) que el partido socialdemócrata necesitaría tiempo y algún cariño para prestarse a hacer los coros durante los próximos cuatro años a la flamante lideresa de esta nueva legislatura. 

Como se había previsto, la crisis en la eurozona estuvo muy lejos de devorar a la canciller alemana. Angela Merkel fue, en primera persona de singular, la ganadora de unos comicios en los que su partido logró el 41,5% de los votos y los socialdemócratas, con Steinbrück a la cabeza, el 26%. 

Con la expulsión del Bundestag, por no haber alcanzado el umbral electoral del 5%, de los liberales del FDP, sus socios de gobierno en el anterior mandato (2009 – 2013), no había más opciones sobre la mesa (el pacto con los Verdes no es alternativa a nivel federal en este momento) que reeditar la Gran Coalición del primer mandato (2005 – 2009), por muy grande que hubiese sido el disgusto de los socialdemócratas en 2009, cuando recibieron, con Steinmeier al frente, el mayor castigo electoral de su historia.

Obsequios a los socialdemócratas 

Finalmente, el cortejo entre cristianodemócratas y socialdemócratas duró poco más de dos meses. En la reciente consulta interna sobre la nueva Gran Coalición, 8 de cada 10 afiliados del SPD dieron su opinión, de los cuales 8 de cada 10 lo hicieron para bendecirla. Los principales obsequios de la cristianodemócratas a los socialdemócratas fueron el salario mínimo de 8,5/hora con independencia del sector, y sobre todo la concesión de la doble ciudadanía a los hijos de padres inmigrantes. Las peticiones de reformas fiscales del SPD para aumentar la aportación de los contribuyentes con ingresos y patrimonios más altos fueron desoídas. 

En las 185 páginas del acuerdo de gobierno, que han bautizado, sin concesiones al ingenio, tan sobrevalorado en otros contextos políticos, “Forjando el futuro de Alemania”, son perfectamente reconocibles los rasgos característicos de la familia cristianodemócrata: economía, más economía y justicia social. Claro que la familia socialdemócrata podrá ver en ellos su propio reflejo; pues, su material genético es muy similar.

Los primeros espadas del SPD, con Merkel 

Angela Merkel tendrá entre sus ministros nada menos que a las primeros espadas del aparato del SPD. Gabriel (el líder), Nahles (la secretaria general) y Hendriks (la tesorera) serán sus ministros de Economía y Energía, Trabajo y Asuntos Sociales, y Medio Ambiente y Seguridad Nuclear, respectivamente. Junto a ellos se sentará incluso Steinmeier (el candidato en 2009 y líder del grupo parlamentario socialdemócrata durante la legislatura anterior, 2009-2013). Este último y Gabriel fueron dudas, frente a Steinbrück, para ocupar el cartel electoral del SPD en 2013. 

La CDU se queda con Finanzas, Interior, Defensa, Sanidad, y Educación e Investigación; los socialdemócratas, tan contentos.

En el fondo manda Schäuble 

En otras palabras, Angela Merkel, quien a estas alturas no tiene ya que demostrar sus credenciales sociales, deja en manos del SPD las carteras sociales menos estratégicas y en todo caso dependientes, como el resto, no solo de las querencias de la canciller sino también de la voluntad de su ministro de Finanzas, Schäuble (CDU). 

Incluso, otorga la responsabilidad sobre dos temas sensibles en la agenda interna alemana para los próximos años, Energía (SPD) e Infraestructuras (CSU), a ministros con filiación distinta a la propia. Ella sabe que capitalizará del mismo modo los éxitos, y tendrá que culpabilizarles de logros por debajo de las necesidades de las familias y las expectativas de las empresas.

¿Y qué pasa con la Unión Europea? 

Mucha tinta ha corrido sobre el impacto de la entrada de los socialdemócratas en el Gobierno alemán en las políticas de la Unión Europea (UE) y hasta en la suerte de los países del Sur de Europa. Lo cierto es que si alguna política de la UE cambia en los próximos años, no será de forma significativa a causa de la presencia de miembros del SPD en el ejecutivo germano y por tanto en el ejecutivo europeo.

La canciller alemana seguirá siendo Angela Merkel (CDU); la composición y el programa político de su segunda Gran Coalición están confeccionados, como no podía ser de otra forma, a su medida; el nuevo ejecutivo alemán tendrá el apoyo del 80% del Bundestag; tanto la CDU como el SPD son partidos federalistas. Si la canciller Merkel ha templado su discurso europeísta en los últimos tiempos, se debe a la caída de apoyo dentro su país a la profundización del proceso de integración europea (de 10 puntos, del 36% al 26%, en el año anterior a sus elecciones). 

Las políticas de la Unión Europea, en general, y el cuestionable y cuestionado énfasis en el equilibrio presupuestario en los Estados miembros, en particular, dependen de la mayoría a escala europea, a día de hoy, de centro-derecha.

Las claves de las 'europeas' 
Por mucho que algunos se empeñen en continuar maquillando la realidad, en las elecciones al Parlamento Europeo del año que viene los ciudadanos de los 28 Estados miembros decidiremos conjuntamente la agenda y la orientación políticas de la Unión. 
Angela Merkel lo sabe muy bien; por eso, a diferencia del Partido Socialista Europeo, y desde este fin de semana también del Partido de la Izquierda Europea, el Partido Popular Europeo todavía no tiene candidato a la Presidencia de la Comisión Europea. Ésta, la que mantiene en el seno de su partido a escala europea, es la negociación que le quita el sueño a Ella.

 

Si algo cambia en la UE no será por la presencia del SPD en el Gobierno de Merkel