Subvencionar a Altri, un error estratégico y ambiental
El proyecto de celulosa de la empresa portuguesa Altri en Palas de Rei (Lugo) ha generado una ola de preocupación y movilización social sin precedentes en Galicia. Aunque presentado como una iniciativa innovadora y de descarbonización que impulsará el progreso económico de Galicia, este proyecto es, en realidad, una amenaza directa contra el medio ambiente y la salud pública de la comunidad. A pesar de los esfuerzos de una parte de la Xunta de Galicia por promocionar esta planta, las evidencias señalan que los impactos negativos de este proyecto superan ampliamente los beneficios prometidos. La Unión Europea, el Gobierno de España y la Xunta de Galicia deberían meditar bien las consecuencias de implantar en Galicia otra planta de celulosa contaminante; máxime tras la nefasta experiencia de Ence en la ría de Pontevedra. Subvencionar a Altri con fondos públicos podría dar lugar a un error estratégico y ambiental.
El Dr. Ramón Varela Díaz, catedrático de Biología y Geología, especialista en la materia, ha expresado críticas contundentes sobre el proyecto de Altri. Según este experto, la empresa no solo omite la identificación y cuantificación de las sustancias contaminantes, sino que su discurso sobre la devolución de agua reciclada ignora la necesidad de un circuito cerrado de reutilización, lo que refleja una falta de compromiso real con la sostenibilidad. La planta de celulosa proyectada por Altri implica la utilización de eucalipto para producir fibra tipo lyocell, pero el proceso genera una serie de emisiones contaminantes que representan un grave riesgo para el medio ambiente y la salud pública.
Además, la profesora de economía de la Universidad de Santiago de Compostela (USC), María do Carme García Negro, ha aclarado que la industria gallega no es textil, sino de confección. Esto significa que la planta de Altri, que produciría fibra para tejidos, no sería un proveedor directo para la industria gallega, que utiliza principalmente tejidos importados de China. García Negro subraya la importancia de entender correctamente la naturaleza de la industria gallega y cuestiona la lógica detrás del apoyo de la Xunta al proyecto de Altri.
La declaración del proyecto de Altri como estratégico por parte de la Xunta ha sido criticada por basarse en consideraciones políticas más que en una evaluación técnica y económica rigurosa. La ley que regula los proyectos industriales estratégicos busca fomentar la creación y desarrollo de la actividad industrial gallega, mejorar la competitividad y atender las necesidades de las pequeñas y medianas empresas. Sin embargo, García Negro cuestiona que esta declaración beneficie realmente al tejido industrial gallego, y advierte sobre los riesgos de otorgar privilegios y subvenciones a una multinacional extranjera, en este caso de Portugal.
Graves repercusiones para la salud pública y el medio ambiente
El informe elaborado por la organización ecologista Adega, respaldado por el Dr. Varela Díaz, pone en tela de juicio la viabilidad del proyecto de Altri desde una perspectiva ambiental. Las emisiones previstas para el proyecto son alarmantemente altas, incluyendo 252,5 toneladas anuales de partículas PM10, 577,58 toneladas de óxidos de azufre y 2.180,9 toneladas de óxidos de nitrógeno, entre otros contaminantes. Estas emisiones superan con creces las de cualquier otra planta de celulosa en Galicia, España y Europa, lo que tendría graves repercusiones para la salud pública y el medio ambiente.
Comparando las emisiones de Altri con otras fábricas de celulosa, se observa que la planta en Palas de Rei (Lugo) emitirá más partículas y óxidos de nitrógeno y azufre por tonelada de pasta producida que cualquier otra planta en Galicia. En esta comunidad, por ejemplo, las emisiones de partículas de Altri serán 5,8 veces mayores que las de Ence en Pontevedra. A nivel nacional y europeo, las emisiones de Altri también superarán ampliamente las de otras plantas de celulosa, lo que evidencia la magnitud del impacto ambiental que tendría este proyecto.
Privilegios que constituyen una contradicción
Las ventajas legales otorgadas a Altri, como la no sujeción a la licencia municipal y la declaración de utilidad pública, junto con el acceso a subvenciones, son cuestionables en un contexto donde la prioridad debería ser la protección del medio ambiente y la salud pública. Estos privilegios representan una contradicción con los mandatos europeos para una economía sostenible, limpia, circular y climáticamente neutra.
La subvención del proyecto de celulosa de Altri en Galicia es, en definitiva, un error estratégico y ambiental. Comunidades locales, respaldadas por informes de expertos y organizaciones ecologistas, exigen que la Xunta de Galicia reconsidere su apoyo y que la Unión Europea no subvencione una industria con un impacto tan negativo. La profesora García Negro y el Dr. Varela Díaz coinciden en la urgente necesidad de priorizar la salud y el medio ambiente sobre los intereses económicos de una empresa. Es fundamental que las decisiones políticas y económicas se alineen con los principios de sostenibilidad y protección ambiental para garantizar un futuro saludable y próspero para Galicia. @mundiario



