El saludo del fanfarrón Trump a Sánchez fue cordial
El encuentro fue breve, duró unos doce segundos, e incluyó un apretón de manos con una sonrisa protocolaria. Trump dio dos palmaditas en la mano de Sánchez, algo que, según expertos como José Antonio Gurpegui, no hace con todo el mundo y puede interpretarse como un gesto de cordialidad selectiva. También hubo un tirón de manos por parte de Trump, lo que generó cierta incomodidad visible en Sánchez.
El experto José Luis Martín Ovejero señaló que hubo una distancia corporal mayor que con otros líderes, lo que refleja una relación marcada por la frialdad y el pulso simbólico por el poder. En entrevistas posteriores, el presidente español restó importancia al gesto y destacó que fue un “intercambio cordial” en el que Trump reconoció la buena marcha de la economía española.
Algunos, como Paco Marhuenda, ironizaron sobre la actitud de Sánchez, mientras otros destacaron el gesto como una muestra de diplomacia forzada. Aunque el saludo fue formalmente correcto, los gestos y el contexto revelan una relación tensa pero diplomáticamente contenida.
Pedro Sánchez ha dejado varios gestos diplomáticos y políticos destacados en la reciente Cumbre de Paz sobre Gaza en Egipto. Durante el saludo con Donald Trump, Sánchez mantuvo una sonrisa protocolaria y colocó su mano izquierda sobre el brazo del presidente estadounidense, un gesto que algunos interpretan como intento de marcar cercanía o control.
En entrevistas posteriores, Sánchez reafirmó el compromiso de España con el embargo de armas a Israel “hasta que todo el proceso se consolide y se encamine hacia una paz definitiva”. También defendió la estabilidad de su gobierno hasta 2027, proyectando una imagen de firmeza ante los desafíos internos y externos.
Sánchez fue uno de los primeros en llegar a Sharm el Sheij, acompañado por el ministro de Exteriores, y participó en la foto de familia junto a más de veinte líderes internacionales.
Su papel fue destacado en la presentación de las conclusiones del plan de paz, junto a Trump y el presidente egipcio Abdelfatá al Sisi.
Estos gestos y declaraciones refuerzan la imagen de Sánchez como un líder que busca posicionarse internacionalmente en temas de paz y derechos humanos, incluso en escenarios diplomáticos tensos.
El saludo fue más bien corto para los estándares de Trump, aunque no fue inusualmente frío o descortés.
El apretón de manos duró unos 12 segundos, lo cual está dentro de lo habitual en encuentros diplomáticos, pero más breve que otros saludos característicos de Trump, que a menudo se extienden con gestos dominantes como tirones o prolongadas sonrisas.
🎥 Este ha sido el momento en el que Pedro Sánchez y Donald Trump se han saludado antes del acto de firma de la paz en Egiptohttps://t.co/ieNLxXpZ3u pic.twitter.com/1ADQW43jEb
— Cadena SER (@La_SER) October 13, 2025
Trump ha sido conocido por saludos más largos y teatrales con otros líderes, como Emmanuel Macron o Shinzo Abe, donde incluso ha llegado a usar el apretón como una forma de marcar territorio simbólicamente.
En este caso, el saludo fue correcto pero sin efusividad. Hubo una sonrisa protocolaria, un leve tirón de manos por parte de Trump y dos palmadas en la mano de Sánchez, lo que algunos expertos interpretan como un gesto de cortesía sin demasiada calidez.
La distancia corporal y la falta de contacto visual prolongado también sugieren que no hubo una intención de proyectar cercanía personal o política.
Fue un saludo diplomático, breve y medido, que refleja una relación funcional pero sin complicidad.
Puede entenderse mejor si lo comparamos con otros momentos llamativos del lenguaje corporal de Trump con líderes mundiales.
Con Pedro Sánchez (2025): 12 segundos, considerado breve para Trump. Gestos: Tirón de manos, dos palmaditas, sonrisa protocolaria. Interpretación: Cordial pero con distancia. Según expertos, hubo tensión y falta de cercanía.
Con Emmanuel Macron (2018). Duración: Prolongado, con apretón firme. Gestos: Trump apretó con fuerza y dejó marcas en la mano de Macron. Interpretación: Gesto de dominio. Macron respondió con firmeza, mostrando resistencia simbólica.
Con Shinzo Abe (2017). Duración: 19 segundos. Gestos: Apretón largo con tirón final. Abe mostró incomodidad visible. Interpretación: Trump intentó marcar liderazgo; Abe se vio sorprendido por la intensidad.
Con Angela Merkel (2017). Duración: Breve. Gestos: Evitó el apretón de manos frente a las cámaras. Interpretación: Frialdad diplomática. Fue interpretado como desdén o incomodidad con Merkel.
Con Volodímir Zelenski (2025). Duración: Tenso. Gestos: Postura rígida, gestos defensivos, mirada evasiva. Interpretación: Según la experta Patrycia Centeno, “no llegaron a las manos de milagro”.
Trump utiliza el saludo como herramienta de poder simbólico. El apretón de manos, la duración, las palmaditas o incluso la omisión del saludo son formas de marcar jerarquía, cercanía o distancia. En el caso de Sánchez, el gesto fue más contenido que con otros líderes, pero no tan frío como con Merkel. @mundiario


