A fondo

Lo que le toca a los cubanos en la guerra contra la web de El Toque

Cuando la moneda se convierte en arma: ¿quién es realmente responsable de la inflación en Cuba?
Muchos cubanos no tienen acceso legal a dólares desde el sistema bancario oficial y, por tanto, recurren al mercado negro, donde el peso se devalúa sin freno. / RR SS.
Muchos cubanos no tienen acceso legal a dólares desde el sistema bancario oficial y, por tanto, recurren al mercado negro, donde el peso se devalúa sin freno. / RR SS.

En las últimas semanas, el Gobierno cubano ha lanzado una ofensiva mediática sin precedentes contra El Toque, (audiencias@eltoque.com) un sitio web independiente que publica diariamente la tasa de cambio del peso cubano (CUP) en el mercado informal, más conocida como TRMi —Tasa Representativa del Mercado Informal—. Las acusaciones no son menores: “terrorismo financiero”, “guerra económica”, manipulación especulativa, incluso “tráfico de divisas” y evasión fiscal. Para las autoridades, este portal sería el artífice de una conspiración financiada por Estados Unidos para desestabilizar la economía y generar descontento social.

Pero mientras los ecos oficiales pintan a El Toque como el enemigo, muchos cubanos, economistas independientes y observadores sostienen una lectura muy distinta: El Toque no es la causa de la crisis, sino un síntoma y, en cierto modo, un espejo necesario. Otros tantos se afilian al discurso oficial y lo demonizan.

LA INACCIÓN DEL ESTADO Y LA ILUSIÓN DE UN TIPO DE CAMBIO OFICIAL

Para comprender el fondo del problema, es esencial retroceder hasta el fallido “ordenamiento monetario” que el Gobierno cubano intentó implementar años atrás. A pesar de tener una tasa oficial de 120 pesos cubanos por dólar, esa cifra dista mucho de la realidad del mercado, que transita por otros derroteros en la compra-venta informal de divisas.

La razón es simple pero dolorosa: el Estado no vende divisas suficientes para absorber la demanda real. Muchos cubanos no tienen acceso legal a dólares desde el sistema bancario oficial y, por tanto, recurren al mercado negro, donde el peso se devalúa sin freno. En ese vacío de transparencia, El Toque ha emergido como una brújula para millones, reflejando lo que ocurre en la calle, según afirma su equipo editorial.

Desde su fundación, este sitio ha defendido que su TRMi se calcula mediante un algoritmo que analiza miles de anuncios en redes sociales y plataformas como Revolico, buscando ofrecer una fotografía "honesta" del tipo de cambio real.

EL TOQUE, PARTE DEL PROBLEMA, PERO NO ES EL PROBLEMA

La web El Toque publica diariamente la tasa de cambio del peso cubano (CUP). / RR SS.
La web El Toque publica diariamente la tasa de cambio del peso cubano (CUP). / RR SS.

El Gobierno acusa a El Toque de manipular la tasa, de inflamar expectativas y de “deprimir los ingresos de la población”. Incluso se ha sugerido abrir procesos legales, incluyendo la posibilidad de considerar al medio como “entidad vinculada al terrorismo”. Pero El Toque ha respondido con firmeza: publicar la tasa no es un acto de provocación, sino un servicio público.

Diversos economistas coinciden en que la depreciación del peso y la inflación no son culpa de un sitio que publica datos, sino de un modelo estructuralmente débil: una economía sin suficientes exportaciones, un déficit fiscal persistente, y una oferta muy limitada de moneda extranjera en manos del Estado. En otras palabras, El Toque no fija los precios: simplemente reporta lo que ya está pasando. ( y por supuesto tampoco se descarta su manipulación, para no pecar de ingenuos).

LA ESCALADA RECIENTE: ¿RESPUESTA O PROVOCACIÓN?

La campaña oficial contra El Toque ha coincidido con un ascenso vertiginoso de la tasa que informa el sitio. En estos momentos la TRMi ha llegado a alcanzar 470 CUP por 1 USD, con la expectativa de que seguirá escalando en los próximos días, mientras los tipos oficiales siguen muy por debajo (120 CUP). Esta brecha tan pronunciada refleja una realidad que el Estado no logra domar.

El Banco Central se ha sumado al ataque institucional, cuestionando la “legitimidad” de la TRMi y prometiendo instaurar un mercado de cambios “ordenado y transparente”. Sin embargo, la ciudadanía observa con escepticismo: ¿cuánto tiempo más con promesas sin acción?

¿EL TOQUE ES TAN CULPABLE COMO PARECE?

El descontento social, no se explica solo por números en una web, sino por el golpe directo al bolsillo del cubano común. (un impacto brutal). / RR SS.
El descontento social, no se explica solo por números en una web, sino por el golpe directo al bolsillo del cubano común. (un impacto brutal). / RR SS.

Si vamos a creer las afirmaciones con que El Toque se defiende, su transparencia informativa, está garantizada por el uso de un algoritmo y metodología que han sido explicados públicamente; no "inventan" tasas: recogen datos "reales" de transacciones callejeras. (eso dicen)

Independencia editorial. Residen en EE.UU. Reconocen recibir fondos del Departamento de Estado de EE. UU., pero también de donantes europeos, y niegan que eso condicione su línea. (¿seguro?)

Servicio ciudadano. En ausencia de un mercado oficial funcional, su tasa es la que muchos cubanos usan para planificar sus ahorros, sus compras, sus importaciones privadas. (es la que más conviene)

Responsabilidad estructural. La devaluación del peso y la inflación no nacen de un sitio web, sino de la falta de reformas profundas en el sistema monetario cubano. ( una verdad irrebatible)

EL DILEMA CUBANO: ENTRE LA VERDAD Y LA GESTIÓN POLÍTICA

Este choque no es solo mediático: es profundamente político. Para el Gobierno, socavar la credibilidad de El Toque equivale a controlar también el relato del desastre económico. Para una parte de la población, este portal representa una fuente confiable de información, casi un altavoz de lo que el poder político no quiere reconocer.

Pero más allá de las acusaciones, la crisis real no desaparecerá con discursos, ni debates en las redes. El descontento social que tanto teme La Habana no se explica solo por números en una web, sino por el golpe directo al bolsillo del cubano común. (un impacto brutal). Y ese golpe no empieza ni termina con El Toque: empieza con la inacción del Estado para asumir un tipo de cambio realista, una oferta seria de divisas y una política que cierre la brecha entre lo que se anuncia y lo que se vive.

¿QUÉ LE TOCA HACER A LOS CUBANOS ?

Informarse, pero también ser críticos: usar la TRMi como herramienta, pero entender que es un reflejo, no la causa última.

Presionar por reformas estructurales, que incluyan un mercado cambiario oficial que responda a la realidad del país.

No caer en la polarización: ni demonizar a El Toque, ni resignarse a que el Estado ignore el peso real del problema.

Más allá de las tasas, consultar datos sobre reservas, importaciones, gasto público, que aunque limitados, aparecen en páginas web oficiales. Hay que tener cultura económica y análisis crítico, contrastarla con otras fuentes.

En última instancia, la guerra entre el Estado cubano y El Toque no solo es un choque entre poder y periodismo: es un síntoma de una economía fracturada. Y mientras la crisis siga siendo estructural, el tipo de cambio seguirá siendo un campo de batalla. Quien más lo sufre no es El Toque, ni los gobernantes; sino el pueblo cubano.@mundiario

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