El PP gana en Aragón pero sale más débil: Vox se dispara y el adelanto electoral de Azcón fracasa

La victoria popular llega con dos escaños menos y una dependencia mayor de la ultraderecha, mientras el PSOE iguala su peor resultado histórico y la Chunta se consolida como referencia de la izquierda alternativa.
Ilustración del resultado de las elecciones en Aragón. / Mundiario
Ilustración del resultado de las elecciones en Aragón. / Mundiario

Jorge Azcón puede exhibir una victoria electoral en Aragón, pero difícilmente podrá celebrarla como un éxito político. El Partido Popular vuelve a ser la fuerza más votada, sí, pero lo hace con dos escaños menos que en la legislatura anterior y, sobre todo, con una dependencia reforzada de una ultraderecha en pleno auge. El adelanto electoral, concebido para ampliar el espacio propio y reducir la tutela de Vox, ha producido el efecto contrario: ha dejado al presidente en funciones con menos autonomía y más atado que antes.

El retroceso del Partido Popular, de 28 a 26 diputados, contrasta con la contundente subida de Vox, que pasa de 7 a 14 escaños y se consolida como el gran ganador de la noche junto a la Chunta Aragonesista. En términos políticos, el bloque conservador crece, pero lo hace desplazando su centro de gravedad hacia posiciones cada vez más radicalizadas. La suma de PP y Vox supera ya el 52% de los votos, confirmando una derechización del electorado aragonés que recuerda, aunque de forma más atenuada, a la vivida semanas atrás en Extremadura.

La paradoja para Azcón es evidente. Ni el énfasis en un discurso económico optimista, ni el endurecimiento del mensaje en la recta final, ni siquiera los guiños más explícitos al electorado ultra han servido para frenar a Vox. Al contrario, la formación de Santiago Abascal ha sabido capitalizar una estrategia de confrontación directa con el PP, presentándose como la única derecha “auténtica” y antisistema. El resultado es una investidura que se anuncia compleja y una legislatura en la que las exigencias de la ultraderecha pesarán más que nunca.

Azcón gana, pero pierde margen: Vox dobla sus escaños y condicionará la investidura. La Chunta lidera la izquierda alternativa tras la desaparición de Podemos

En el campo progresista, el panorama tampoco invita al optimismo. El PSOE iguala su peor resultado histórico en Aragón, con 18 escaños y un desplome en porcentaje de voto que confirma una tendencia descendente difícil de disimular. La candidatura de la exministra Pilar Alegría no logra revertir el desgaste acumulado ni aprovechar el desgaste del PP. El consuelo socialista es relativo: no cae más porque el adversario tampoco logra despegar.

Donde sí hay un claro ganador es en la izquierda alternativa. La Chunta Aragonesista dobla su representación y se erige con claridad en la fuerza hegemónica a la izquierda del PSOE. Frente a la volatilidad de los proyectos estatales, el nacionalismo aragonés demuestra que el arraigo territorial sigue siendo un activo decisivo. La otra cara de esa reconfiguración es la desaparición de Podemos del Parlamento autonómico, una caída que simboliza el fin de un ciclo político que hace apenas una década parecía imparable.

El retroceso de Teruel Existe y la salida del histórico Partido Aragonés completan un mapa marcado por la contracción del espacio centrista. En un contexto de polarización creciente, las opciones que aspiraban a ejercer de bisagra se ven laminadas, dejando como única alternativa de gobierno un entendimiento entre PP y Vox.

El adelanto electoral pretendía reforzar el liderazgo de Azcón y darle oxígeno político. Las urnas han dictado otra cosa. Aragón tendrá previsiblemente un Gobierno de derechas, pero más condicionado, más tenso y más escorado que el anterior. Ganar no siempre equivale a avanzar, y esta vez el PP ha ganado perdiendo. @mundiario

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