Duros a cuatro pesetas

Santiago Abascal y Javier Milei. / Vox
Santiago Abascal y Javier Milei. / Vox
La retórica de Javier Milei ha encontrado un público ferviente entre sus seguidores, pero también ha encendido una fuerte oposición, dentro y fuera de Argentina.

Este domingo, Vox ha congregado a más de 10.000 personas en el Palacio de Vistalegre en Madrid para la convención Viva 24, con el objetivo de movilizar el voto ultraderechista de cara a las elecciones al Parlamento Europeo del 9 de junio. En el evento, se dieron cita líderes de diversas corrientes de la ultraderecha mundial, quienes agitaron mensajes populistas en contra de la inmigración y demandaron “fronteras fuertes” en toda Europa para detener la “entrada masiva” de migrantes. Mientras tanto, en la plaza de Colón, varios centenares de personas se manifestaron en una marcha contra "el fascismo", en clara oposición a la convención de Vox.

Entre los oradores, el presidente de Argentina, Javier Milei, destacó con su discurso contra la intervención estatal. "Hay que destruir esa idea parasitaria de Occidente, esa idea de que los políticos deben cuidar al ciudadano de la cuna a la tumba", afirmó Milei, añadiendo que "la justicia social siempre es injusta". El líder de Vox, Santiago Abascal, aprovechó la ocasión para criticar al PP y al PSOE, acusándolos de ser “socios en Bruselas” y haciendo un llamado a una “alianza global en defensa del sentido común”.

Desde su ascenso al poder el 10 de diciembre de 2023, Javier Milei ha causado un terremoto político y económico en Argentina. Su promesa de transformar el país se ha materializado en una serie de medidas radicales que han generado aplausos y controversia a partes iguales. La retórica ultraliberal de Milei ha encendido pasiones entre sus seguidores y provocado un fuerte rechazo entre sus adversarios, tanto dentro como fuera del país. "Nadie da duros a cuatro pesetas" es un refrán común que expresa la idea de que nada se obtiene gratis; en otras palabras, nadie da algo por nada, podría reprochársele a Milei. El viejo refrán sugiere una actitud de desconfianza ante una generosidad inusual porque el duro era una moneda que valía cinco antiguas pesetas, de ahí la lógica de que no se pueden obtener duros por solo cuatro pesetas. Ni en España ni en Argentina.

Milei no se ha guardado nada. Con una franqueza inusual para un líder político, ha proclamado sin tapujos sus recetas económicas: eliminación del déficit fiscal, cero emisión de moneda para financiar el sector público y una reestructuración drástica del gasto público. En Madrid, Milei no dudó en tildar la justicia social de "aberrante", el control de capitales de "inmoral" y los impuestos de "robo". Estas declaraciones, aunque incendiarias, han resonado profundamente entre aquellos que ven en Milei un paladín contra el statu quo económico que ha mantenido a Argentina en la cuerda floja durante décadas.

Logros con costes

Los datos iniciales de su gestión muestran algunos logros. El estudio de Ernesto Talvi y Sofía Harguindeguy del Real Instituto Elcano destaca un cambio significativo en el panorama fiscal del país. El déficit del sector público no financiero, que cerró 2023 en un 4,4% del PIB, se convirtió en un superávit fiscal en el primer trimestre de 2024, algo no visto desde 2008. Este ajuste, sin embargo, ha tenido un coste social elevado: una reducción del gasto primario del 35% en términos reales, afectando a pensiones, salarios, gastos de capital, transferencias a provincias y subsidios, como explica un análisis que publica este domingo el diario La Región.

La promesa de emisión cero ha sido, hasta ahora, mantenida con rigor. No solo no se ha emitido moneda para financiar el déficit, sino que incluso se han retirado pesos de circulación. La excepción a esta regla ha sido la compra de reservas internacionales por parte del Banco Central, reflejando una demanda de liquidez en moneda nacional.

Sin embargo, la reducción del gasto ha sido facilitada por un aumento del nivel de precios cercano al 100%, impulsado por la devaluación del tipo de cambio oficial y la liberalización de tarifas de servicios públicos y precios controlados. Esta inflación, aunque ha permitido recortes que de otro modo serían políticamente inviables, ha generado un alto costo para la población.

La credibilidad de Milei y su capacidad para mantener la estabilidad a largo plazo son cuestiones cruciales. Aunque la inflación ha disminuido más rápidamente de lo esperado, los mercados siguen escépticos. Según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), aunque se espera que la inflación baje del 161% al 50% en 2025, este objetivo está lejos de la meta de una inflación de un dígito.

Para lograr una estabilidad duradera, Milei necesita un plan de estabilización integral que incluya una clara definición del régimen monetario futuro, un ancla monetaria-cambiaria consistente, la eliminación gradual de los controles de cambio, la desindexación de la economía y la eliminación de distorsiones administrativas. No todos los analistas ven esto como una tarea fácil o posible.

Tres hipótesis explican las expectativas inflacionarias elevadas: la inercia inflacionaria y la corrección de tarifas públicas, la posible insostenibilidad del ajuste fiscal, y la divergencia entre las expectativas de devaluación del mercado y las pautas oficiales. La credibilidad y las expectativas del mercado serán los jueces del éxito o fracaso de Milei.

El camino hacia una economía estable y próspera en Argentina es arduo y lleno de desafíos. La audacia de las reformas de Milei ha generado esperanza en algunos sectores, pero también miedo y resistencia en otros. Un acuerdo con el FMI podría proporcionar el respaldo financiero necesario para consolidar las reservas internacionales del banco central y fortalecer la credibilidad de su plan. @mundiario

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