El caso entre Errejón y Mouliaá es algo tremendo

Un caso judicial por sospecha de agresión sexual, protagonizado por un político y una actriz, ha desatado un enorme interés mediático y un intenso debate social.
Íñigo Errejón, ex diputado; y Elisa Mouliaá, actriz. / RR SS.
Íñigo Errejón, ex diputado; y Elisa Mouliaá, actriz. / RR SS.

Tremendo es algo que causa miedo, temor o asombro por magnitud intensidad o gravedad. Siempre han pasado cosas similares a esta, pero es que ahora las cadenas de televisión y otros medios se pegan por conseguir tener a tales protagonistas en un plató para sacarles de todo. Hasta pagan un buen precio para conseguir que vayan y entrevistarlos.

Antes estas cosas eran personales y quedaban ocultas con toda razón: no interesaban a nadie Se hacían y nadie se enteraba. Ahora sucede todo lo contrario: se exponen con todo de detalle y se comentan en las tertulias de los medios de comunicación, como si hubiera algo asombroso. Quizás seamos unos exhibicionistas.

¿Y qué han hecho? Pues sexo: fornicar. Estaban en una fiesta, se fueron a una habitación solos y fornicaron, parece que a conciencia. Sin importarles nada hacer lo que habían planificado. Ahora que uno de ellos ha denunciado al otro, porque uno violentó a la otra, que no dio su sentimiento. Abusó de ella. Ahora, puesto que ha habido denuncia por violencia sexual, es el juez quien tendrá que pronunciar su veredicto con las consecuencias que se seguirán.

El juez, en una actuación coherente, les ha dado un plazo para presenten pruebas de lo que dicen. Y de acuerdo con ellas, decidirá. El tema está planteado. El denunciado confirma los hechos: la besó y la tocó, pero lo hizo de mutuo acuerdo. Así que no hay caso. La denunciante le acusa abuso sexual, porque nunca consintió en ello. ¿Quién de los dos tiene razón? Las pruebas lo demostrarán.

La cuestión es que el caso sido de gran interés mediático, porque uno es un político y la otra una actriz. El político, el exdiputado y exportavoz parlamentario, ha renunciado a su acta, dejando su cargo. ¿Por qué hizo esto? Por haber sido desautorizado por sus dos jefas políticas, cuando les comentó que, a veces, es machista y se comporta como tal. Acto seguido, le pidieron la renuncia. Y él  ha dejado la política y se ido a casa.

Siempre se le ha visto tranquilo, negando las acusaciones, porque hubo consentimiento por ambas partes. Quiere defender su inocencia, porque se siente inocente.

Mouliaá lo acusa de agresión sexual, sin consentimiento y así se lo dijo al juez, Adolfo  Carretero. También ha declarado que está nerviosa y en tratamiento psicológico desde el momento en que ocurrieron los hechos.

Hay quién ha visto en las declaraciones de Mouliaá incongruencias e incoherencias. Ha dado diferentes versiones desde que entraron en la habitación. La puerta tenía pestillo y Errejón la cerró bien desde dentro. Pero resulta que no hay pestillo y la habitación quedó abierta, según la policía, dice ella.

También hay incoherencias en las declaraciones No queda claro si fue una broma, si fue violento o si le daba risa. Dentro de la habitación tampoco sabemos si se sintió incómoda o forcejeó con el agresor Esto no es coherente. El relato tampoco es firme y mantenido en el tiempo.

Al día siguiente de los hechos, parece que hay un WhatsApp de la actriz, diciendo: "Mira lo que nos hemos perdido anoche". Se refiere a un cantante, que actuó después. Si esto es cierto, lo tomó sin ninguna trascendencia, no parece implicar que sufriera nada, ya que seguían siendo amigos.

Sorprendentemente, su abogado no preguntó nada en el juicio. Esto parece significativo. Luego, Alfredo Arrién ha pedido la actriz que sea lo más hermética posible con la prensa El juicio sigue su curso.

Ya solo queda esperar y poder ver los resultados que argumentará el juez. Mientras  llegan, podemos hacer algunas reflexiones. La primera ya la sabemos: en nuestra sociedad domina el Cuarto Poder, la comunicación. Tienen tanta importancia que son capaces de hacer un juicio paralelo al del juez. ¿A qué viene tanto ruido? ¿Se debe a los medios que han puesto aquí su foco? Podemos verlos, oírlos, o no. Su influencia queda ahí y puede inclinar la balanza a un sitio o a otro. De aquí la importancia de su control.

Los medios son los que proponen lo que es importante y lo que no. ¿Hay algo pueda contrarrestarlos? Difícilmente, aunque no sea imposible ¿Qué libertad nos queda? La que estos nos permiten. Importa mucho periodismo y los periodistas Por ello, cada medio quiere tener a los que más visibilidad son capaces de dar.

Ni siquiera la política puede ir contra ellos, porque la destrozarán. Solo le quedan fórmulas intermedias. Pero son estos que pueden dictar la verdad o la mentira en la sociedad. Por eso, los grandes jerarcas de la sociedad procuran tenerlos a su favor. Pueden hacer mucho daño en la inclinación de los ciudadanos en una u otra dirección.

La libertad es “uno de los más preciosos dones que a los hombres los cielos”, dice Don Quijote a Sancho. ¿Cómo tratamos este don? Gracias a ella se ha montado un ruido estruendoso, adecuado para las revistas del corazón, si acaso. Ahora hay que esperar el veredicto final, que cada uno ya lo tiene, muy probablemente. @mundiario

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