La brecha económica entre Estados Unidos y la Unión Europa se ensancha

Son varios los elementos que desafían la gobernanza multilateral y favorecen un clima de proteccionismo que podría lastrar tanto el crecimiento como la acción climática.
Banderas de la UE y de EE UU. / IA.
Banderas de la UE y de EE UU. / IA.

La reciente actualización del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre las perspectivas de crecimiento económico revela un panorama desigual entre las economías avanzadas, con Estados Unidos liderando las proyecciones y una Europa que lucha por mantener el ritmo. España emerge como una excepción positiva, destacándose por su resiliencia y dinamismo económico.

El FMI eleva la previsión de crecimiento para España en 2025 al 2,3%, una mejora de dos décimas respecto a sus estimaciones anteriores. Aunque esta cifra queda ligeramente por debajo del 2,4% anticipado por el Gobierno, refleja la fortaleza de una economía que, pese a operar bajo un ejecutivo en minoría parlamentaria y sin presupuestos desde 2023, mantiene un crecimiento robusto y un mercado laboral en expansión. Contrasta con la anémica recuperación de la zona euro, cuya previsión se reduce al 1% para 2025, debido a la debilidad del sector manufacturero, la incertidumbre política y la crisis energética.

En el lado opuesto del Atlántico, EE UU se posiciona como la economía avanzada que más crecerá, con un aumento del PIB del 2,7% en 2025. Este impulso, avanza el FMI, se debe a una demanda interna alta, un mercado laboral fortalecido y una inversión acelerada. La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca introduce, sin embargo, una nota de incertidumbre: su agenda proteccionista, con promesas de aranceles masivos y desregulación, podría distorsionar el comercio global y frenar este dinamismo.

El economista jefe del FMI, Pierre-Olivier Gourinchas, advierte de que las diferencias estructurales entre EE UU y Europa son profundas y persistirán sin reformas significativas. Factores como una mayor productividad estadounidense, un entorno empresarial más favorable y mercados de capitales más profundos explican esta divergencia, que coloca a EE UU en una posición de ventaja estructural frente a sus pares europeos.

Europa, en cambio, enfrenta un crecimiento desigual. Los tres grandes motores económicos de la región –Alemania, Francia e Italia– sufren revisiones a la baja en sus proyecciones, con Alemania destacando negativamente con un exiguo 0,3% en 2025. Las tensiones geopolíticas, la baja confianza del consumidor y los elevados costes energéticos lastran el vector resultante europeo.

El FMI también advierte sobre los riesgos de una posible crisis de deuda soberana en los países más vulnerables, agravada por una combinación de políticas monetarias y fiscales que podrían quedarse sin margen de maniobra. Este escenario, unido a una inflación regulatoria que resta competitividad, subraya la necesidad urgente de reformas estructurales y mayor unidad entre los Estados miembros.

España sobresale como un caso ejemplar dentro de Europa. En 2024, según el FMI, España fue la gran economía avanzada que más creció, con un 3,1%, superando incluso a Estados Unidos. Este resultado, aunque aún pendiente de confirmación, subraya el potencial del país para liderar la recuperación en Europa.

La economía española se beneficia de una combinación de factores: una recuperación del consumo interno, una demanda externa estable y un mercado laboral en constante mejora. Sin embargo, no está exenta de desafíos. La falta de presupuestos actualizados y una polarización política interna podrían limitar el alcance de las reformas necesarias para consolidar este crecimiento. @J_L_Gomez


Edificio Berlaymont, sede de la Comisión Europea en Bruselas.
Edificio Berlaymont, sede de la Comisión Europea en Bruselas.

A LA BAJA

La UE

La Unión Europea afronta un nuevo ciclo institucional (2024-2029) con retos monumentales. La necesidad de adaptarse a una nueva realidad geopolítica choca con una erosión de la cohesión europeísta y los cambios políticos en Alemania y Francia, que dificultan avances en ampliación y reforma institucional. Este contexto, sin embargo, también brinda una oportunidad única para que España lidere iniciativas estratégicas en ámbitos como la transición energética y la competitividad.

AL ALZA

La tecnología

En el ámbito tecnológico, España tiene la oportunidad de consolidar su posición como un líder en gobernanza global mediante iniciativas como el Pacto Global Digital y la inversión en tecnologías limpias. Estas últimas son esenciales no solo para la transición verde y digital, sino también para fortalecer su competitividad internacional. La oportunidad está ahí: el desafío radica en aprovecharla para construir un futuro más sostenible, justo y próspero. Toca que España sea audaz. @mundiario


PROTAGONISTAS

Donald Trump, presidente de EE UU. / @realdonaldtrump.
Donald Trump, presidente de EE UU. / @realdonaldtrump.

Donald Trump

Presidente de EE UU

Su regreso a la Casa Blanca introduce un factor de riesgo global. Sus políticas, con promesas de nuevos aranceles, podrían exacerbar las tensiones comerciales, afectar las cadenas de suministro y reducir la eficiencia del mercado.

Pierre-Olivier Gourinchas

Economista jefe del FMI

El proteccionismo rara vez mejora las perspectivas a largo plazo y suele generar represalias que perjudican a todas las partes involucradas. Un aumento de las tensiones comerciales podría tener repercusiones desastrosas para Europa.

Ursula von der Leyen

Presidenta de la Comisión Europea

El panorama económico global está marcado por una creciente divergencia entre EE UU y la UE, con España como una excepción notable dentro de una región que enfrenta importantes desafíos estructurales. En Europa tocan reformas ambiciosas.

Carlos Cuerpo

Ministro de Economía

Su reto consiste en capitalizar el actual dinamismo para sentar las bases de un crecimiento sostenible. Esto requiere estabilidad política, coherencia en las políticas fiscales y un compromiso decidido con la innovación y la competitividad. @mundiario

 

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