Sin aliento, el asfixiante thriller de Netflix basado en una historia real

Sin aliento. / Netflix.
Sin aliento. / Netflix.
La película se basa en la corta vida de la buceadora y apneísta profesional Audrey Mestre, que tras intentar romper un récord, fallece trágicamente haciendo lo que amaba.
Sin aliento, el asfixiante thriller de Netflix basado en una historia real

Intriga, pasión y drama convergen en Sin aliento, nueva película de David M. Rosenthal. Se trata de una apuesta francesa estrenada en Netflix recientemente y que está basada en una historia real. El thriller tiene como figura central a la trágicamente fallecida Audrey Mestre, una buceadora y apneísta francesa que murió con 28 años intentando romper un récord mundial.

La película es una mezcla de éxitos profesionales de Mestre en conjunto con sus dramas personales, unos que quizás pudieron llevar a la muerte, o quizás su necesidad de ser la mejor del mundo fue lo que terminó llevándola a un extremo de no retorno...

Un final trágico para una apasionada del mar

Audrey Mestre nació el 11 de agosto de 1974 en Saint- Denis, localidad cercana a París. Proviene de una familia que tenía una conexión con el mar, eran pescadores, por lo que no resultó extraño que con la corta edad de 16 años consiguiera la licencia de buceadora recreativa. Con el tiempo empezó a sentir más pasión por el Caribe y terminó mudándose a México, donde conocería al amor de su vida, el célebre apneísta cubano Francisco 'Pipín' Ferreras, mientras realizaba su tesis doctoral sobre el funcionamientos de los pulmones bajo el mar. 

Al poco tiempo, la joven pasó a formar parte del equipo de Pipín como buceadora auxiliar, comenzando a entrenar junto al cubano. Con el paso de los años, la propia Mestre empezó a hacerse un nombre en la especialidad llegando a batir varios récords. En 1997 consiguió sumergirse 80 metros en la Islas Caimán y en el 2000 consiguió alcanzar los 125 metros en La Palma.

Sin aliento. / Netflix.
Sin aliento. / Netflix.

Para el 2002, llegaría a sumergirse en la Florida unos 130 metros de profundidad en apenas 1 minuto y 56 segundos. Pese a sus buenos resultados los celos y las ganas de ser la mejor empujaron a Mestre hacía su lado más competitivo. Ese mismo año se topó con una competidora a su altura, Tanya Streeter, quien le arrebató el récord al conseguir sumergirse unos 160 metros de profundidad.

Errores técnicos a 171 metros de profundidad

Queriendo ser la mejor del mundo, Mestre se retó a sí misma a conseguir sus objetivos y buscó alcanzar una marca histórica en la modalidad femenina de sin límites, pese a esto, antes de conseguir sus objetivos una serie de errores técnicos y humanos terminaron por cobrarle la vida. La categoría seleccionada por Mestre tiene la opción de permitir que el apneísta descienda y ascienda con el método que decida, lo que significa que tienen la opción de bajar con trineo o lastres, y ascender con un globo o chaleco con aire comprimido.

El 12 de octubre de 2002, Mestre descendió fácilmente los 171 metros, pero cuando la buceadora accionó el mecanismo del globo para iniciar con el ascenso, este no funcionó. El segundo buceador auxiliar, Pascal Bernabé, notó los problemas de Mestre y empezó a ascender con ella a la superficie lo más rápido posible, sin embargo, era un riesgo que temía correr debido a que una rápida ascensión podía matarla también por la descompresión. 

Debido a esto, en el largo ascenso Bernabé tuvo que realizar varias paradas técnicas y todo se dificultó cuando no encontró al tercer buceador auxiliar en su puesto. Pinpín se lanzaría para intentar rescatar a Mestre, pero fue demasiado tarde y la joven falleció luego de pasar 8 minutos y 41 segundos en el agua.

Crimen o error humano

Parte del drama y las dudas despertadas en la muerte de la francesa rodean desde hace años a su esposo. Ferreras y su equipo han sido señalados por los errores técnicos, algo poco común a un equipo lleno de profesionales. La falta de aire en el globo, de auxiliares en sus puestos y de un equipo de reanimación adecuado han estado en el centro de polémicas y calumnias.

Pascal ha tenido que salir del paso argumentando que de haber compartido su oxígeno con Mestre, esta podría haber muerto debido a que al recibir oxígeno a baja profundidad, habría ocasionado que sus pulmones explotaran. 

Pinpín se ha defendido en entrevistas y a través de su libro, En el abismo azul: una historia de amor y obsesión, donde señala la obsesión de su fallecida esposa por ser la mejor. La publicación recibió una respuesta por parte de su ex socio Carlos Serra, que publicaría El último intento: la verdadera historia de la campeona de apnea Audrey Mestre, donde revela las desavenencias de la pareja e incluso da a entender los celos de Pinpín por el éxito de su mujer. La implicación del cubano en la muerte de Mestre han sido tema de teorías por mucho tiempo debido principalmente a que él fue el encargo de revisar el aire en el globo.

Sin aliento. / Netflix.
Sin aliento. / Netflix.

Tiempo después, el cubano se ha mantenido activo en el buceo, llegando a participar en un film de James Camaron donde el logra superar los 171 metros de profundidad que acabaron con la vida de su esposa. Algunos lo ven como un homenaje, otros como una muestra de que él siempre ha querido ser el protagonista.

En el film de Rosenthal nos encontramos con fechas, locaciones y nombres muy diferentes, buscando evitar una posible demanda de Ferreras, que ya demandó al documental de ESPN No Limits, que no mostraba un retrato muy amable de su persona. Como protagonistas nos encontramos a Camille Rowe, Sofiane Zermani, César Domboy o Laurent Fernandez. @mundiario

Sin aliento, el asfixiante thriller de Netflix basado en una historia real
Comentarios