3 malos hábitos que dañan tu vista
La vista es uno de los sentidos más importantes y uno de los más rápidos de perder. Si bien nos valemos de ella para desenvolvernos en nuestro día a día, a veces no le damos el debido cuidado.
La vista es uno de los sentidos más importantes y uno de los más rápidos de perder. Si bien nos valemos de ella para desenvolvernos en nuestro día a día, a veces no le damos el debido cuidado.
Es cierto que muchos problemas de la vista, especialmente los de la refracción, son provocados por cuestiones genéticas. De la misma forma, nuestra capacidad para ver se reduce con el pasar de los años. Pero también existen malos hábitos y determinadas costumbres, unas más arriesgadas que otras, que a largo plazo pueden dañar nuestra vista o bien, provocar un envejecimiento prematuro de la misma.
A continuación, te presentamos 3 de ellos:
1) Nadar sin gafas protectoras: especialmente en los meses de calor, es común ir a refrescarse en las piscinas y playas. El error está en no usar gafas protectoras y abrir los ojos bajo el agua. Sabemos que esto puede ser perjudicial, pero ¿por qué? Resulta que los productos químicos utilizados para conservan el buen estado del agua, el cloro y demás agentes contaminantes pueden lastimar tus ojos, provocando desde ligeras irritaciones hasta graves infecciones.
2) Frotarse los ojos: a pesar de que este gesto nos puede aliviar la tensión provocada por el estrés o el cansancio, puede ser malo dependiendo de la frecuencia y, sobre todo, la fuerza con que se haga. Muchas veces, hasta lo hacemos sin darnos cuenta. Debes saber que esto puede generar infecciones si lo hacemos con las manos sucias, o dañar la córnea si presionamos en exceso la zona del ojo. Incluso, esta mala costumbre puede llegar a desarrollar queratocono, una afección ocular por la cual puedes perder la vista.
3) Uso en exceso de las pantallas: de esta breve lista, quizá, este último sea el más difícil de arreglar, pues los móviles, las tablets y los ordenadores cada vez están más ligados a nuestras actividades diarias. Sin embargo, cuando estamos tanto tiempo frente a las pantallas solemos parpadear mucho menos que cuando no lo estamos. Esto puede generar fatiga en los músculos oculares, sensación de cansancio y sequedad ocular. Como pequeña recomendación, debes hacer descansos cada cierto tiempo y colocarte, en el caso de ordenadores, a 30 centímetros de la pantalla y que esta esté a la altura de los ojos. Si bien los efectos de las nuevas tecnologías no pueden eliminarse, vaya que se pueden minimizar.
Finalmente, cabe destacar que los síntomas de estas afecciones oculares son prácticamente imperceptibles, por lo que un hacerse un chequeo médico periódicamente no caería nada mal. @mundiario