Zelenski busca en Washington defensa ante los ataques rusos y el acceso a misiles Tomahawk
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ultima los preparativos de una visita estratégica a Washington en la que se reunirá con el presidente estadounidense Donald Trump. El encuentro, previsto para el viernes, marca un nuevo capítulo en la relación bilateral entre ambos líderes, centrado en reforzar las defensas aéreas ucranianas, garantizar la protección de su infraestructura energética y explorar la posibilidad de recibir los codiciados misiles Tomahawk de largo alcance, capaces de cambiar el equilibrio militar en la guerra con Rusia.
El anuncio llega tras semanas de intensos bombardeos rusos contra instalaciones eléctricas y de gas en Ucrania, con el objetivo de paralizar el suministro antes del invierno. En Kiev, Zelenski declaró junto a la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, que la visita a la Casa Blanca busca “una conversación más profunda” sobre las necesidades defensivas del país y el papel de Estados Unidos como socio estratégico en un conflicto que entra ya en su cuarto año.
Trump y Zelenski sostuvieron dos llamadas telefónicas previas durante el fin de semana, que según comentan fuentes de Kiev a la prensa ucraniana, fueron “productivas” pero “insuficientes” para abordar todos los temas críticos. En ellas, Trump nuevamente aseguró que podría autorizar el envío de misiles Tomahawk si Moscú no da pasos hacia una solución negociada del conflicto.
Los misiles Tomahawk, con un alcance estimado de entre 1.600 y 2.500 kilómetros, permitirían a Ucrania atacar objetivos militares más profundos dentro del territorio ruso. Moscú reaccionó con “extrema preocupación” ante la posibilidad de su entrega, calificándola de “escalada cualitativamente nueva” en la guerra. El Kremlin ha advertido de que una decisión así deterioraría aún más las relaciones entre Washington y Moscú.
Fuentes próximas al Gobierno ucraniano aseguran que Zelenski ya ha compartido con Trump un plan detallado sobre el número de misiles requeridos y su posible financiación, que podría provenir de un futuro “Mega Acuerdo” bilateral, de activos rusos congelados en Occidente o del programa de asistencia de la OTAN PURL (Priority Ukraine Requirements List).
Reforzar defensas y alianzas
La reunión en Washington no se limitará a la cuestión armamentística. Zelenski pretende asegurar compromisos concretos para reforzar el escudo aéreo de su país —clave para proteger la red eléctrica ucraniana, golpeada por drones y misiles rusos—, así como avanzar en ese ansiado acuerdo de cooperación tecnológica con Estados Unidos sobre sistemas de drones.
El presidente ucraniano también tiene previsto reunirse con representantes del sector energético estadounidense para debatir inversiones y asistencia técnica ante los daños sufridos a las plantas de gas y electricidad. Kiev ha advertido de que, si persisten los ataques rusos, podría verse obligada a importar electricidad por primera vez desde el inicio de la guerra.
La primera ministra ucraniana, Yulia Svyrydenko, encabeza una delegación que ya se encuentra en Washington para preparar el encuentro y negociar nuevos paquetes de asistencia. En paralelo, la Unión Europea continúa discutiendo su próximo paquete de sanciones contra Rusia, nuevamente bloqueado por la oposición de Hungría.
La jefa de la diplomacia de la UE, Kaja Kallas, ha asegurado que “la unidad europea prevalecerá” y subrayó la urgencia de “ayudar a Ucrania a defenderse antes de tener que reconstruir más tarde lo que Rusia destruye”.
Mientras tanto, Rusia ha intensificado los ataques contra el sistema energético ucraniano, con graves daños en regiones como Odesa y Chernígov. Ucrania, por su parte, ha respondido con ataques a refinerías de petróleo rusas, afectando temporalmente la distribución de combustibles.
La visita de Zelenski será el quinto encuentro desde que Trump volvió al poder en enero, y llega en un contexto de incertidumbre política tanto en Washington como en Europa. Para Kiev, el viaje tiene un valor estratégico doble: asegurar el compromiso militar estadounidense y fortalecer la relación personal con un presidente imprevisible pero decisivo.
En palabras de Zelenski, “la conversación telefónica no fue suficiente; ahora necesitamos discutir cara a cara los pasos que llevarán a Ucrania a una defensa más sólida y a una paz más justa”. En Washington, el mandatario ucraniano busca no solo más armas, sino garantías de que su país no quedará solo frente a un invierno que promete ser tan frío como impredecible en el frente diplomático. @mundiario


