Bruselas sorteará el veto de Hungría para asegurar la ayuda financiera a Ucrania “de una forma u otra”

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha reafirmado en Kiev su compromiso financiero y político ante la guerra contra Rusia y sostiene que el país “va por el buen camino” en su adhesión a la UE.
Ursula von der leyen, presidenta de la Comisión Europea y Volodímir Zelenski, mandatario de Ucrania. / Oficina del Presidente de Ucrania
Ursula von der leyen, presidenta de la Comisión Europea y Volodímir Zelenski, mandatario de Ucrania. / Oficina del Presidente de Ucrania

En el cuarto aniversario de la invasión rusa, la cúpula de la Unión Europea escenificó en Kiev un mensaje de respaldo político y financiero a Ucrania. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, aseguró que el préstamo de 90.000 millones de euros saldrá adelante “de una forma u otra”, pese al veto de Hungría.

La visita, en la que participó también António Costa, se produce en un momento delicado para la cohesión interna de la UE y para la arquitectura energética del bloque. Von der Leyen fue tajante: “Esta palabra no puede romperse”. Y añadió: “Cumpliremos el préstamo de una forma u otra”. También subrayó: “Permítanme ser muy clara, tenemos diferentes opciones y las utilizaremos”.

El bloqueo del Gobierno de Viktor Orbán responde a una disputa paralela con Kiev sobre el tránsito de petróleo ruso a través del oleoducto Druzhba. Budapest vincula su negativa al programa financiero con los daños sufridos en esa infraestructura estratégica.

Bruselas, sin embargo, da por cerrado el acuerdo político alcanzado en diciembre por los 27 líderes y explora vías jurídicas alternativas para garantizar los fondos, lo que podría incluir mecanismos reforzados entre Estados miembros.

La controversia se remonta a un incidente en enero en el oleoducto Druzhba. Ucrania y la UE sostienen que fue alcanzado por un dron ruso. Hungría cuestiona esa versión y denuncia interrupciones en el suministro. El ministro húngaro de Exteriores, Péter Szijjártó, acusó a Kiev de actuar por motivos políticos contra Orbán. Desde Ucrania se insiste en que los daños derivan de los ataques rusos, y el presidente Volodímir Zelenski afirmó que existen imágenes satelitales que lo prueban.

El conflicto energético ha arrastrado también a Eslovaquia. El primer ministro Robert Fico llegó a amenazar con suspender suministros eléctricos de emergencia a Ucrania si no se restablecían los flujos de crudo. La energía, por tanto, se convierte en palanca política dentro de la UE, donde algunos Estados mantienen una mayor dependencia del petróleo ruso.

Adhesión a la UE: horizonte 2027

Más allá del préstamo, Von der Leyen defendió que Ucrania “va por el buen camino” hacia la adhesión. Zelenski fue más explícito: “Es fundamental que hayamos comenzado a trabajar en los detalles de una garantía clave de seguridad geopolítica para Ucrania y para toda Europa, así como en una fecha clara para la adhesión de Ucrania a la Unión Europea. El año 2027 es muy importante para nosotros y espero que sea alcanzable”.

El mandatario ha insistido ante el Parlamento Europeo en que la adhesión no es solo simbólica, sino una garantía estratégica frente a Moscú.

El apoyo político de Bruselas se traduce también en medidas concretas. Von der Leyen anunció un nuevo paquete energético de invierno por 920 millones de euros para reforzar la red eléctrica ucraniana, dañada por ataques rusos.

El episodio evidencia una doble dinámica. Por un lado, una Comisión decidida a mantener el respaldo financiero y acelerar el proceso de integración de Ucrania. Por otro, un Estado miembro que utiliza su capacidad de veto para defender intereses energéticos nacionales.

António Costa pidió a Hungría que levante “inmediatamente” el bloqueo. Mientras tanto, el presidente francés Emmanuel Macron instó a los socios de la llamada “Coalición de los Voluntarios” a reforzar las garantías de seguridad para Kiev.

La UE se enfrenta así a un equilibrio complejo: sostener el apoyo a Ucrania sin fracturar su propia unidad interna. El compromiso expresado en Kiev busca enviar una señal clara tanto a Moscú como a los mercados: el respaldo financiero y político a Ucrania seguirá adelante, incluso si requiere sortear resistencias dentro del bloque. @mundiario

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