El vicepresidente de EE UU acompañará a su esposa a Groenlandia, pese al rechazo de la isla

La delegación estadounidense, a la que se suma J.D. Vance, no ha sido invitada por el Gobierno de Nuuk y su visita ha sido calificada como una "presión inaceptable" por la primera ministra danesa.
J.D. Vance, vicepresidente de EE UU. / RR.SS
J.D. Vance, vicepresidente de EE UU. / RR.SS

El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, ha anunciado que viajará a Groenlandia esta semana junto a su esposa, Usha Vance, y el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Mike Waltz. La visita, que ya había generado polémica en la isla y en Dinamarca, se ha convertido en un nuevo foco de tensión entre Washington y Copenhague, pues las autoridades danesas y groenlandesas aseguran que no han extendido ninguna invitación oficial a la delegación estadounidense.

En un vídeo difundido en redes sociales, Vance bromeó sobre su decisión de acompañar a su esposa al afirmar que la visita ha despertado "tanta emoción" que no quería que ella "se divirtiera sola". Sin embargo, el trasfondo del viaje va más allá de un simple gesto diplomático, pues se da en un contexto en el que el presidente Donald Trump ha expresado repetidamente su interés en anexionarse Groenlandia, ya sea por su compra o por la fuerza.

Durante su estancia, el vicepresidente Vance tiene previsto visitar la base militar estadounidense de Pituffik, ubicada en el noroeste de Groenlandia. Allí, recibirá un informe de seguridad sobre la región ártica y se reunirá con tropas estadounidenses destacadas en el área.

Las instalaciones militares en Groenlandia son de importancia estratégica para Estados Unidos, ya que albergan al Grupo 821 de la Fuerza Espacial estadounidense, el cual realiza misiones de vigilancia del espacio y defensa antimisiles.

Este énfasis en la seguridad refleja la creciente preocupación de Washington sobre la presencia de China y Rusia en el Ártico, algo que también quedó reflejado en el informe anual de los servicios de inteligencia de EE UU, publicado esta semana. Según el documento, ambas potencias buscan explotar los recursos naturales de la isla y aprovechar su ubicación estratégica.

Durante una entrevista con Fox News, Vance discutió la posibilidad de que Estados Unidos adquiera Groenlandia. Al ser preguntado sobre la importancia estratégica de la isla, el vicepresidente aseguró que "creo que mucha gente no aprecia a Groenlandia. Es realmente importante para nuestra seguridad nacional”.

Vance señaló que tanto Rusia como China utilizan “rutas marítimas” que rodean Groenlandia, la isla más grande del mundo, y criticó abiertamente al Gobierno danés por supuestamente no cumplir con sus responsabilidades como aliado.

El exsenador por Ohio argumentó que aumentar “el interés territorial en Groenlandia” es la solución más viable a los desafíos de seguridad nacional planteados por estas potencias extranjeras. “Eso es lo que el presidente Trump va a hacer porque no le importa lo que los europeos nos griten; le importa poner los intereses de los ciudadanos estadounidenses en primer lugar”, afirmó Vance, quien sugirió que el presidente tomaría medidas decisivas para asegurar la isla si fuera necesario.

Cambio de planes en la agenda de Usha Vance

Inicialmente, la Casa Blanca había informado que Usha Vance viajaría a Groenlandia para participar en eventos culturales, como la carrera nacional de trineos tirados por perros y visitas a sitios arqueológicos. Sin embargo, con la decisión de su esposo de sumarse al viaje, su itinerario ha sido modificado para incluir la visita a Pituffik, en lugar del evento deportivo en Sisimiut, la segunda ciudad más grande de Groenlandia y donde se había organizado una manifestación para rechazar la llegada de la delegación estadounidense.

El interés del presidente Donald Trump por Groenlandia no es nuevo. Desde el inicio de su mandato, ha reiterado su intención de adquirir el territorio bajo el argumento de que la isla ha sido descuidada por Dinamarca, lo que ha permitido que otras potencias como Rusia y China aumenten su influencia en la región.

El mes pasado, en su discurso ante el Congreso de EE UU, Trump dejó clara su postura con una declaración que ha causado inquietud en Copenhague. "Nos haremos con Groenlandia de un modo u otro".

Rechazo de Dinamarca y Groenlandia ante la visita estadounidense

"No es posible coordinar una visita privada con representantes oficiales de otro país", afirmó Frederiksen. "Por lo tanto, tengo que decir que es una presión inaceptable la que se está ejerciendo sobre Groenlandia y Dinamarca en esta situación. Y es una presión a la que nos resistiremos”, afirmó la mandataria. En este momento, Groenlandia está a la espera de la formación de un nuevo gobierno tras las elecciones legislativas del 11 de marzo.

"No es una visita que trate sobre lo que Dinamarca necesita o quiere", declaró Frederiksen, quien reflejó el malestar de su gobierno ante lo que considera un intento de injerencia por parte de Estados Unidos".

Desde Groenlandia, el primer ministro en funciones, Múte B. Egede, también ha expresado su rechazo a la actitud de Washington y pidió apoyo internacional para frenar la postura "agresiva" de la primera potencia mundial.

El Gobierno autonómico saliente comunicó a través de Facebook que no había "enviado ninguna invitación para visitas privadas ni oficiales". "El Gobierno actual es un gobierno de transición que aguarda la creación de una nueva coalición, y hemos solicitado a todos los países que respeten este proceso", indicaron. "Cuando se organiza una visita de este tipo y los líderes políticos de Groenlandia expresan su oposición, no se puede considerar eso como una muestra de respeto", concluyó Frederiksen.

En 2019, durante su primer mandato, Trump propuso la compra de la isla, pero la negativa danesa llevó a la cancelación de una visita oficial a Copenhague. Ahora, con el argumento de que Groenlandia se encuentra en una situación de vulnerabilidad, Trump parece decidido a reavivar la idea de anexión, aprovechando el creciente sentimiento independentista de la población.

Mientras Copenhague y Nuuk rechazan la presencia estadounidense en la isla, Trump y su administración insisten en que Groenlandia es clave para la seguridad de EE UU y que lo mejor para los intereses de los groenlandeses es convertirse en un territorio que esté bajo la Administración de Washington. @mundiario

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